Tiempo de lectura: 6 minutos
Shares

Hubo un tiempo, hace 3 ó 4 años, en el que mucha gente auguraba la caída de Facebook. Twitter se lo iba a comer. Pues bien, el tiempo ha pasado y los beneficios de Facebook siguen creciendo, un 25% más en 2015 hasta alcanzar los 3.400 millones de euros. Una cifra astronómica, como todas las de la red social liderada por Mark Zuckerberg, que ya pasa de los 1.500 millones de usuarios activos y parece no haber tocado todavía su techo. Mientras tanto, Twitter sigue en graves apuros económicos a los que la vuelta al timón de Jack Dorsey no parecen poner freno. Probablemente estarán pensando qué ha pasado para que se disparen los beneficios de Facebook y ellos pierdan dinero.

El papel de Zuckerberg en la generación de beneficios de Facebook

¿Cómo es posible que haya una diferencia tan grande entre ambas plataformas, cuando Twitter hace un par de años era el lugar en el que había que estar y Facebook tenía cierto aire viejuno? La respuesta está, obviamente, en la gestión de una y otra red social. Mark Zuckerberg, con su aire de nerd desgarbado, sus sudaderas y sus zapatillas de deporte le ha dado un revolcón considerable a toda una legión de ejecutivos brillantes salidos de las mejores escuelas de negocios del mundo con sus Executive MBAs bajo el brazo. El talento no se consigue con títulos, si acaso se perfecciona. Mientras tanto, Twitter apenas ha hecho cambios en 4 años y no ha sido capaz de desarrollar un sistema publicitario que contente a usuarios y anunciantes.

Zuckerberg ha sabido leer como nadie lo que las redes sociales podían significar para la gente, y ha ido adaptando y haciendo evolucionar su criatura conforme a las demandas de los usuarios, incluso adelantándose a ellas. Su estrategia ha sido, cuando menos, brillante. Lejos de la pomposidad de Apple o Microsoft y con una filosofía de trabajo que le debe mucho a Google. Zuckerberg ha rehuido todo lo que ha podido el papel de superstar que tanto le gustaba a Steve Jobs.

Facebook ha crecido conformando un equipo de gente con mucho talento y muchas ganas de innovar, pero midiendo bien cada paso. Algo que Google debería aprender para el futuro (veáse el ejemplo de las Google Glass, probablemente uno de los fracasos más sonados de la tecnología en los últimos años). Facebook ha crecido sin arriesgarse, yendo sobre seguro y sin crear expectativas que luego no pudiera cumplir. Algo que sus accionistas, a la vista de los crecientes beneficios de Facebook, nunca le agradecerán lo suficiente.

Dónde se generan los beneficios de Facebook

Obviamente, en la publicidad. La clave de todo esto está en un sistema publicitario enormemente eficaz, poco intrusivo y bien aceptado por los usuarios. Cualquiera que se dedique a la publicidad online sabe que hoy Facebook genera tanto o más tráfico que Google hacia un sitio web que se anuncie en su plataforma. Sin entrar en los astronómicos precios que hay que pagar por determinadas palabras clave en Google, Facebook resulta una herramienta publicitaria altamente rentable. Y lo mejor de todo: todavía tiene un enorme campo para crecer. Facebook no ha llegado, ni mucho menos, al clímax de su explotación publicitaria.

La política de compras de Facebook ha acentuado una estrategia exitosa. De las cuatro redes sociales más utilizadas a día de hoy (Facebook, Twitter, Instagram y Whatsapp), tres son suyas.Y ojo con la cuarta (Twitter) que, de seguir por la senda que sigue, nada es descartable.  Y eso que todavía no ha empezado a monetizar Whatsapp en serio, aunque está dando pasos para ello.

El crecimiento orgánico de Facebook en usuarios activos nunca se ha parado, aunque ha sufrido ralentizaciones. Nadie hubiera dado un céntimo hace 4 años apostando a que  Facebook llegaría a los 1.500 millones de usuarios. Hoy, nadie se atreve a decir dónde tiene su techo.

Todo esto le pone a salvo de muchas cosas. Facebook es la única red social que se ha colocado en la Champions League de Internet: elevada capitalización en Bolsa, beneficios crecientes y estabilidad financiera. Algo que hasta hace muy poco era cosa de tres: Apple, Google y Microsoft. Con la diferencia de que los beneficios de las otras no se espera que crezcan al ritmo de los beneficios de Facebook.

Por dónde puede ir Facebook en el futuro

Aparte de sorprendernos con alguna compra sonada, la red social está dando pistas de lo que quiere hacer para incrementar los beneficios de Facebook. Su estrategia tiene dos pilares básicos: crecer en usuarios y aumentar el ingreso medio por usuario.

Para crecer en usuarios, Facebook tiene la vista puesta en mercados emergentes, tanto en Asia como en África, donde aún tiene mucho margen de mejora. Al igual que Google, Facebook apuesta por llevar la conexión a Internet a sitios donde ahora no la hay o es muy complicado que la haya. Sabe que ahí tiene un mercado potencial de crecimiento. Por eso ha lanzado una versión light de su aplicación móvil, pensada para smartphones de gama baja.

Paralelamente, ha empezado a mostrar sus cartas con Whatsapp: la app de mensajería más usada del mundo intercambiará datos con Facebook. Esto supone abrir campos nuevos de personalización para la publicidad y, por tanto, una posibilidad de incremento de los beneficios de Facebook. Además, la propia Whatsapp ofrecerá servicios premium para empresas que, aunque no han sido revelados todavía, cabe suponer que girarán en torno a la posibilidad de los mensajes patrocinados y el uso que muchas empresas ya hacen de la aplicación como canal de atención al cliente o de envío masivo de mensajes. Es decir, Whatsapp pretende (y probablemente lo consiga) enterrar definitivamente al vetusto SMS.

Nada nuevo sabemos sobre Instagram, la otra gran red social propiedad de Facebook, pero no es de extrañar que siga un camino similar al de Whatsapp, con el añadido de la posibilidad de que la aplicación “reconozca” algún elemento de la foto (al estilo Google Goggles) y se aproveche con fines publicitarios. No creo que tardemos mucho en ver algún tipo de servicio de Instagram para que las empresas puedan mostrar en sus webs las fotos que sus clientes hacen, probablemente en tiempo real. Algún ejecutivo de Starbucks debe tener que salir corriendo a darse una ducha fría cada vez que lo piensa. Lo que está claro es que de alguna manera habrá que monetizarla y hacer que contribuya a los beneficios de Facebook.

Además, el propio Facebook parece querer darle un empujón al fallido fCommerce (aquéllas tiendas integradas en Facebook que nunca llegaron a funcionar) y en España ha firmado un acuerdo con imaginBank, el nuevo banco 100% móvil de La Caixa para que sus clientes puedan realizar algunas operaciones bancarias sin salir de la red social.

Desde luego,si alguien tiene potencial para revolucionar el eCommerce (again) ése es Facebook.

Pero todo esto no son más que especulaciones. Algunas fundadas, otras no. Lo que es seguro es que los beneficios de Facebook no van a dejar de crecer, porque tiene un campo muy bien abonado para ello. Y eso no se debe ni a la suerte ni a la capacidad de atraer inversiones, sino a una gestión empresarial excepcionalmente buena.

 

Shares