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Existe ya más de una treintena de smartwatches disponibles en el mercado. Una enorme variedad de modelos entre los que Apple reclama el trono con su Apple Watch como la opción más innovadora, personalizada y con mejor diseño.

De hecho, todo podría indicar que le mercado ya se inclinó hacia su lado de la balanza. Sin embargo, todo puede suceder en este flamante mundo tecnológico. Uno de los acérrimos rivales de Apple, el gigante Google, tiene un “producto” que no ha resonado mucho pero que prepara sigilosamente su crecimiento para quitarle al menos un pedazo del pastel a Apple: Android Wear.

Qué es Android Wear

Más que una línea de relojes inteligentes en específico, se trata del sistema que han venido integrando algunas marcas dentro de sus relojes, como es el caso del Fossil Q Founder o el Moto 360 Sport. En sí, los dispositivos que utilizan Android Wear utilizan muchas herramientas y servicios que impactan positivamente en la vida corporativa y común de sus usuarios, como la de sincronizarte con tu móvil Android, todas tus alertas y notificaciones se muestran directo en tu muñeca.

En sí, la estrategia de Google para crecer en el mercado de los relojes inteligentes es justo hacerlo a través de terceros: que adopten su sistema operativo y lo exploten al máximo de su capacidad. A día de hoy, Samsung, LG, Motorola, Asus y Sony han lanzado relojes con Android Wear, y todos poseen algo en común: ninguno de ellos es originalmente un fabricante de relojes inteligentes.



 El objetivo de Android Wear se llama Apple Watch

Por lo pronto, con Android Wear Google tiene bien puestos los ojos en “combatir” al Apple Watch, que significa el máximo reto en el mercado. Y no es para menos, desde que la compañía de la manzana presentó su esperado reloj inteligente, no paran de aparecer aplicaciones creadas para el Apple Watch.

Algo que podrían aprovechar en Google sería las numerosas quejas que se han dado desde la primera entrega del Apple Watch, en torno a la duración promedio de la batería, que en promedio llega a durar apenas un día después de una carga completa, además de otro defecto que se presentaba: la recarga de energía era catalogada como “muy lenta”.

En ese sentido, si bien Android Wear propiamente se convierte en un software más que en el hardware del reloj, algo que es bien sabido es que el sistema operativo tiene demasiado que ver en cómo la energía se va consumiendo vía el dispositivo.

¿Tuviste ya la oportunidad de usar un reloj inteligente con Android Wear integrado? Cuéntanos tu experiencia.

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