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El día de ayer murió el fundador de Ikea, Ingvar Kamprad, a los 91 años de edad y tras una vida que dedicó a su exitosa empresa creada prácticamente de la nada  a los 17 años y que ha logrado democratizar el diseño y lograr un imperio y un icono del mobiliario “low cost”.

Ikea cuenta en la actualidad con 389 tiendas físicas en 49 países, no en balde los muebles de Ikea se encuentran en millones de hogares en los cuatro continentes, cambiando la manera de entender y adquirir el mobiliario.

La forma en que Ikea diseña, presenta y vende sus muebles ha logrado influir e impactar no solo en el competitivo mercado de la decoración y muebles, sino a todo un esquema de éxito empresarial.

Quién fue Ingvar Kamprad, fundador de Ikea

El fundador de Ikea nació en 1929, en Smaland, al sureste de Suecia, y creció en Elmtaryd, una granja cercana  al pueblo de Agunnaryd, en el seno de una familia pobre. El gran emprendedor comenzó muy joven vendiendo cerillas a sus vecinos, negocio que logró ampliar por medio de su bicicleta.

A los 17 años vio nacer su gran cadena que le otorgaría una fortuna personal calculada por Bloomberg en 58.700 millones de euros, que cuenta con 190.000 empleados en la actualidad y genera un volumen de negocio de 36.300 millones de euros.

Con el dinero que obtuvo de su padre por “los buenos resultados que obtuvo de sus estudios” el fundador de Ikea ideó el nombre uniendo sus iniciales “IK” con las primeras letras de la granja y el pueblo donde creció.

A un año de que el fundador de Ikea inició con su idea de revolucionar el diseño del mueble, comenzó a anunciarse en periódicos locales y entregaba sus productos en una camioneta de reparto de leche. Poco a poco su imperio comenzó a expandirse hasta lograr lanzar su primer catálogo en 1951 y su primera exposición de muebles se abrió en Almhut, Suecia en 1953 para finalmente abrir su primera tienda en 1958.

La clave del éxito de Ikea: simplicidad y cercanía con sus clientes

El fundador de Ikea siempre apostó por un diseño que mostrara simplicidad y bajo costo, cambiando radicalmente la forma en que se utilizan y fabrican los productos para el hogar. Sus muebles planos han logrado convertirse en iconos de la industria, no solo por los precios accesibles, sino por sus prácticas instrucciones y su gran secreto del éxito: “hazlo tú mismo” con lo que se introducen factores como son la iniciativa propia, la improvisación y un orgullo por el objetivo cumplido por parte del consumidor, además de abaratar los costes.

Ahora Ikea está muy lejos de ser una marca de muebles juveniles: sus muebles son verdaderos iconos del diseño democrático, que logró pasar de una compañía sin tiendas físicas que vendía solamente por medio de su catálogo, hasta lograr ser el gigante mundial de la decoración que ha logrado adaptarse a las nuevas tendencias, como integrando inteligencia artificial a sus muebles, vendiendo en marketplaces para ampliar su estrategia online y comprando startups del sector colaborativo para conectar a clientes con profesionales del sector de las reparaciones domésticas.

Así, Ingvar Kamprad, un autodidacta que logró formar un imperio nunca cambió su vida modesta y austera, y mientras dejaba la dirección de Ikea en 1986 para seguir como asesor, el 2013 abandonó el consejo de administración dejando todo en manos de su hijo menor.

Jesper Brodin, presidente del grupo Ikea dijo por medio de un comunicado: “Su legado será admirado durante muchos años y su visión para crear una vida mejor cada día para mucha gente seguirá guiando e inspirándonos”.

Imagen: Daily Social

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