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Tras tres años de que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea fallase a favor del derecho al olvido, se acercan dos probables cambios que podrían tener un gran impacto global.

Qué es el derecho al olvido

El derecho al olvido es aquel donde las personas pueden solicitar a los motores de búsqueda de internet que retiren resultados que difunden alguna información personal.

Por supuesto, esto trajo algunos dolores de cabeza para empresas como Google, que ha querido equilibrar este derecho al olvido con el interés público (y claro, también el suyo para utilizar la información).

Número de solicitudes en Europa y España

Desde entonces, Google ha recibido más de 720.000 solicitudes de eliminación y aceptado un 43% de ellas, de acuerdo a su informe de transparencia.  En el caso de España, se han recibido 58,568 solicitudes de derecho a olvido y lo han logrado el 38% de los casos.

Imagen: Google

Imagen: Google

Entre los enlaces desde los que más solicitudes llegan para eliminar los resultados de búsqueda se encuentran Facebook, con 16875 solicitudes, Profileengine con 10753 solicitudes, Annuaire.118712 con 9828 personas que desean que se retiren sus datos y YouTube con 8504 requerimientos.

Muchas de las solicitudes son aprobadas porque incluyen datos personales que pueden incomodar a los usuarios, como direcciones físicas, notas periodísticas donde aparecen sus datos y son casos sensibles, pero otros requerimientos, como ejemplifica Google, no son aceptables ya que la información no es sensible o impide el interés público.

El conflicto entre el interés público y los datos sensibles

Entre estas personas a quiénes les fue negada la petición, cuatro que requirieron que se eliminaran enlaces a páginas web que hablaban sobre ellos, apelaron a la autoridad francesa de protección de datos, después de que la compañía de motores de búsqueda rechazó su solicitud.

El regulador francés de la protección de la intimidad, la CNIL, estuvo de acuerdo con Google, pero esto no ha detenido a los usuarios que han llevado su caso ante el Conseil dÉtat, la corte suprema administrativa en Francia, que ha remitido el  caso ante el Tribunal de Justicia con sede en Luxemburgo.

Ahora, hay dos asuntos pendientes que se decidirán pronto sobre el derecho al olvido por parte de Google en el Tribunal de Justicia.

La primera cuestión que deberá ser escuchada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea es si las personas tienen el derecho absoluto de solicitar la eliminación de datos personales legítimamente publicados, pero sensibles, de los resultados de la búsqueda, o si, como hasta ahora, los motores de búsqueda deben seguir equilibrando el interés público en el acceso a la información con el derecho de la persona a la privacidad.

La decisión es  si los datos personales sensibles, como la lealtad política de un individuo o una condena penal pasada denunciada en la prensa siempre deben superar el interés público.

Este es un tema muy delicado, ya que exigir la exclusión automática de los motores de búsqueda, sin ninguna prueba de equilibrio al interés público puede crear lagunas, y las lagunas permitirían a cualquier persona exigir el retiro de los enlaces que deben permanecer en el interés público, por el simple hecho de afirmar que contienen algún elemento de datos personales sensibles.

Donde se aplicará el derecho al olvido

Una cuestión jurídica fundamental más que se decidirá en los próximos meses, será si el derecho de Europa al olvido debe llegar más allá de las fronteras, es decir, si la exclusión de los vínculos también debe ocurrir en otros países que tienen diferentes maneras de equilibrar la privacidad y el acceso a la información.

Esta fisura, podría permitir a figuras políticas autoritarias y gobiernos, como China, Rusia, Pakistán y Turquía a tratar de censurar internet a nivel mundial. Bajo este supuesto, por ejemplo, las autoridades Chinas podrían solicitar bajo algún pretexto, que todas las referencias a la Plaza de Tiananmen o al Dalai Lama deben ser removidas del índice de Google.

Estas decisiones podrían tener serias consecuencias mundiales para el libre flujo de la información y el derecho público al conocimiento. Esperaremos a conocer el fallo del tribunal, y mientras tanto coméntanos ¿Qué opinas sobre el derecho al olvido? ¿Cómo debería de regirse?

Imagen: LaTribune