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Las Google Glass  se han convertido en todo un atractivo para las marcas, no por la cantidad de unidades vendidas (ya que aún no han salido al mercado), sino por la gran expectativa que han despertado en los usuarios de todo el mundo. Las Google Glass son un dispositivo que podría revolucionar los mundos del eCommerce y el mCommerce hasta el punto de hacerse con un nicho propio de mercado, que algunos ya denominan gCommerce.

Desde que hace un año Google lanzase su vídeo Project Glass: One day, el vídeo ha conseguido convertirse en uno de los mayores virales de la historia, con 21 millones de reproducciones, indicativo de que las Google Glass pronto triunfarán entre miles de usuarios del todo el mundo, que ya están deseosos de probarlas.



 

Google Glass: ¿Cómo funcionan las gafas de Google?

Las Google Glass se activan por voz o a través del tacto. La pantalla aparecerá en el propio campo de visión del usuario, justo por encima de la línea de visión directa. Google habla ya de la próxima generación de smartphones, que se desarrollarán en el campo de visión del usuario. A través de las Google Glass, el usuario puede acceder a mapas, el tiempo, textos a través de la conversión de voz, cámara de vídeo o fotos, búsquedas con Google utilizando comandos de voz, y por supuesto, videollamadas que permitirán compartir con otros usuarios lo que los ojos del portador ven en tiempo real.

¿Por qué a las marcas les interesan las Google Glass?

Las Google Glass interesan ya a un 10% de usuarios en EEUU, por lo tanto, es un dispositivo que no pasa ya desapercibido para las grandes compañías. Google dice que en principio no admitirá publicidad intrusiva en sus Google Glass, pero ya ha firmado acuerdos con empresas como CNN, Facebook, The New York Times o Twitter, que están desarrollando sus propias apps para el dispositivo de Google Glass, como es el caso de la red social de compras de productos de moda y diseño Fancy, que ya tiene disponible su aplicación para Google Glass.

La idea es conectar con el cliente de manera individualizada, detectando sus necesidades, no siempre vinculadas con el gCommerce. Es decir, Google Glass también podría tener un uso más pragmático, por ejemplo, en el sector sanitario, pues el médico tendría acceso a toda la información del paciente con un simple reconocimiento facial. Las gafas de Google también pueden resultar muy útiles en el sector industrial, ya que pueden recoger aportaciones de un trabajador sobre la producción de la empresa (procesos, mecánica, etc…).

El derecho a la intimidad se aleja de Google Glass

Tal y como ocurre con muchas novedades tecnológicas, las críticas no se han hecho esperar por parte de los defensores del derecho a la intimidad. Los detractores de las Google Glass afirman que será difícil saber cuando los usuarios están grabando o quitando una foto y, por supuesto, no se podrá acudir al cine o a algún tipo de espectáculo con ellas puestas.

Otra de las preocupaciones que manifiestan sus contrarios es que los smartphones ya han conseguido apartarnos de la vida real, y que las Google Glass servirán para seguir aumentando la brecha entre el mundo virtual y el real. Muy pronto saldremos de dudas.

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