Tiempo de lectura: 3 minutos
Shares

Facebook ha comprado WhatsApp, y la difusión de semejante noticia ha provocado un terremoto de proporciones armaggedónicas en el mundo digital en general y en el de las redes sociales en particular, cuyas réplicas, fuertes e incesantes, van a estar agitando los timelines, trending topics y me gustas de todo el globo durante mucho tiempo.

Facebook compra WhatsApp por 12.000 + 4.000 + 3.000… millones de dólares

En su comunicado de prensa en el que anunciaba la compra de WhatsApp, Facebook especificaba las condiciones del acuerdo: Nada menos que 19.000 millones de dólares (aproximadamente) repartidos de la siguiente manera: 12.000 millones en acciones de Facebook, 4.000 millones en cash y otros 3.000 millones en forma de acciones destinadas a los trabajadores y fundadores del popular servicio de mensajería.

Es decir, realmente, la empresa de Mark Zuckerberg pagará en metálico tan sólo 4.000 millones de dólares, algo que, sin embargo, no parece convencer a algunos de los muchos críticos con la operación. Por poner semejante cifra en contexto, Facebook compró hace casi dos años Instagram por apenas 1.000 millones de dólares. De hecho, no han tardado en surgir comparaciones de todo tipo.

Objetivos compartidos, caminos separados (en principio)

En su comunicado Facebook ensalza, como no podía ser de otra forma, el poder de WhatsApp. Y es que sus 450 millones de usuarios mensuales y su crecimiento a razón de un millón de nuevos usuarios registrados al día parecen ser motivos más que suficientes para explicar el interés de la mayor red social del mundo por adquirir WhatsApp.

Además, Facebook está convencida de que comparte con WhatsApp valores y objetivos comunes, como la misión de potenciar la conectividad a nivel mundial. Esta visión compartida de la realidad digital parece quedar clara leyendo las declaraciones de los CEOs de ambas compañías.

“WhatsApp está en el camino de llegar a conectar 1.000 millones de personas. Los servicios que logran llegar hasta ese nivel son increíblemente valiosos. Conozco a Jan (Koum, CEO de WhatsApp) desde hace mucho tiempo, y estoy emocionado de poder contar con él y su equipo como compañeros para crear un mundo más abierto y conectado” (Mark Zuckerberg, CEO de Facebook)

“El extremadamente alto engagement y rápido crecimiento de WhatsApp están motivados por las simples, poderosas e inmediatas capacidades de mensajería que ofrecemos. Estamos emocionados y honrados de ser compañeros de Mark y Facebook mientras continuamos ofreciendo nuestro producto a más gente de todo el mundo” (Jan Koum, CEO de WhatsApp)

Por lo que se ha conocido hasta ahora, Facebook y WhatsApp proseguirán con sus actividades de forma independiente como hasta ahora, pero beneficiándose de la experiencia, recursos y, sobre todo, tamaño de la suma de ambas empresas, al estilo de su realación con Instagram desde su adquisición. Así, WhatsApp mantendrá su marca y sus oficinas centrales en Mountain View, y los productos ya existentes de las dos compañías seguirán operando por separado.

Al menos, por ahora

Reacciones contrapuestas

El seísmo digital del que hablábamos al principio ha generado todo tipo de reacciones contrapuestas. Es cierto que ha habido muchas opiniones positivas, pero lo cierto es que las visiones negativas parecen ir ganando. Más allá de su repercusión en los principales medios digitales y el negativo efecto del terremoto en la Bolsa, los usuarios de WhatsApp han comenzado a temer por la continuidad y, especialmente, por la seguridad de sus datos y conversaciones ante un posible acceso a ellos por parte de Facebook. De hecho, algunas voces ya comienzan a comentar  que este acuerdo podría provocar un éxodo de usuarios de WhatsApp hacia otras alternativas como Line o la emergente y muy críptica Telegram.

Shares