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Tras más de 20 años desde la instauración de la web en nuestras vidas la brecha digital se ha reducido y el “comportamiento digital” es ahora más fiel a nuestras actividades en el “mundo real”.

Ante muchos usuarios en el mundo, quizás por mucho tiempo el hecho de la muerte pudiese parecer como algo ajeno y lejano – pero hoy ya no lo es así. Bajo ese contexto nace Alife, red para compartir el luto digital.

Alife se define como “una red social gratuita que permite reunir a amigos y familiares en torno a un ser querido fallecido, y compartir los recuerdos a través de imágenes, textos o vídeos“. De esta forma, Alife contribuye a honrar a los difuntos, a través de la creación de líneas de tiempo (una especie de obituario) en donde los usuarios pueden comentar y compartir, reflejando la importancia del ahora difunto en sus vidas, para mantener vivo su recuerdo y facilitar su proceso de duelo.

Uno de los objetivos de Alife es promover la “responsabilidad de la muerte digital“, es decir, ser un espacio adecuado para aquella persona que ya “se ha ido”, a diferencia de los perfiles de redes sociales que, tras la muerte de su usuario, quedan obsoletos y muchas veces sin poderse dar de baja.



 

Durante el proceso de elaboración del plan de promoción de Alife, la agencia participe denominada Free Range Puppies dedicó impulsar un movimiento “para luchar contra el tabú de la muerte y el duelo en la sociedad, dando voz a todos aquellos que han perdido a alguien para que compartan un recuerdo de esas personas”.

De esa manera, nació la iniciativa por un Día Nacional de Conciencia del Duelo en Estados Unidos (“National Grief Awareness Day”), que el pasado 21 de julio de 2015 logró “recoger” 1,500 publicaciones acompañadas del hashtag #1MMemories en los dos primeros días de campaña, con el objetivo de recopilarlos en un libro que se remitiría a Barack Obama junto a una petición de declaración del citado Día Nacional.

La web está operativa, y de momento –y sin haber hecho el lanzamiento– cuenta ya con 3.000 usuarios. Según lo estipula en su sitio web, Alife siempre será abierta y gratuita, aunque en el futuro pasará por un proceso contratación de espacio online (nube), con el fin de que el usuario almacene sus recuerdos de forma cronológica creando su propia línea de vida hacía el futuro, cuando llegue el momento de su muerte.

Alife se financia hoy con una micro inversión colectiva o cuentas en participación, con la intención de acercar la oportunidad de invertir a todos. La ronda de financiación para desarrollar el proyecto se inició en abril de 2014, y ha conseguido reunir 970.000 euros.

Sin duda alguna, la aparición de redes como Alife pueden transformar el comportamiento digital que la gente puede tener sobre la muerte; ¿Qué opinas sobre esta red social? ¿Le das una oportunidad en tu vida? 

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