Así se vende online un pallet de 1.200 kilos: el llamativo modelo de eCommerce de Matmap

Del ladrillo al clic: Tomás Pérez, CEO de Matmap, nos explica cómo está digitalizando la venta de materiales de construcción.
imagen de tomas perez de grupo matmap
6 de octubre de 2026

Tomás Pérez (Alicante, 1995) es el CMO de Grupo Matmap, una empresa líder en la distribución online de materiales de construcción fundada en Alicante en 2017. Tomás es graduado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad de Alicante y llegó al grupo en 2022, momento desde el que ha presenciado la expansión de un curioso modelo de eCommerce: el de un grupo con múltiples verticales diferenciados que consiguen hacer negocio en algunos de los tipos de productos más complicados de vender online.

Para conocer un poco más de cerca cómo lo logran y, sobre todo, cómo gestionan una presencia tan diversa en un sector tan complejo, hemos hablado con Tomás.

El caso de Matmap es bastante diferente de las empresas de las que solemos tratar, tanto por los productos a los que se dedica, como por la forma de enfocar el negocio. Por lo que he visto, el origen de la empresa parte de la idea de reutilizar material de construcción y aprovechar el sobrante de obras ¿Cómo fueron esos orígenes?

Los orígenes de Grupo Matmap están en una idea de María Martínez, nuestra CEO. El proyecto nació con el objetivo de dar una segunda vida a materiales de construcción, especialmente a aquellos que dejaban de utilizarse o que habían quedado como excedentes de grandes obras.

Aquella idea empezó a tomar forma como startup dentro de Lanzadera. Fue una etapa muy importante porque nos permitió validar el proyecto, formarnos y empezar a convertir una idea vinculada a la economía circular en un negocio real.

En esos primeros pasos también se incorporó Marc Alemany, actual CFO de Grupo Matmap, aportando un perfil financiero y de gestión que complementaba el perfil de María. Creo que esa combinación fue importante desde el principio: no se trataba únicamente de desarrollar una buena idea, sino de conseguir que pudiera convertirse en una empresa sostenible y escalable.

El proyecto recibió posteriormente distintos reconocimientos vinculados al emprendimiento y a la economía circular. Sin embargo, con el tiempo comprobamos que el mercado era más complejo y que el modelo tenía ciertas limitaciones. La llegada del COVID terminó de acelerar una transformación que ya se estaba produciendo y evolucionamos hacia lo que somos hoy: un distribuidor de materiales de construcción completamente digital.

Aun así, hemos querido mantener parte de aquella filosofía inicial. Al ser una empresa digital, reducimos al máximo el uso de papel, no trabajamos con catálogos impresos y tratamos de optimizar los recursos de los que disponemos.

Actualmente, Grupo Matmap es una empresa de ecommerce especializada en un sector tan tradicional como el de los materiales de construcción y la reforma. Desarrollamos tiendas online verticales centradas en diferentes categorías de producto o necesidades concretas y ofrecemos un servicio integral, incluida la gestión logística.

Trabajamos principalmente mediante un modelo de dropshipping, de manera que el material viaja directamente desde fábrica hasta la obra o el punto de entrega que necesita el cliente, siempre que las condiciones de acceso lo permitan.

Después la empresa ha evolucionado, y ahora os dedicáis a una gran variedad de materiales de construcción y reforma, pero lo habéis enfocado por verticales: ceramicos.es, placasdepolicarbonato.es, todocelosias.es … ¿Qué ventajas crees que os da tener tiendas tan especializadas frente a concentrar todo el catálogo bajo una única marca y dominio? ¿Entiendo que hay bastante peso de una estrategia SEO detrás?

Efectivamente. Hay dos decisiones principales que explican por qué estructuramos el negocio de esta manera.

Por un lado, está el propio enfoque comercial y la forma en la que entendemos que el cliente afronta una reforma o una construcción. Normalmente, estos proyectos se realizan por fases o responden a necesidades muy concretas. Si alguien va a cambiar el suelo de su vivienda, queremos ofrecerle una tienda especializada en suelos, donde encuentre los materiales y soluciones que necesita para esa parte de la reforma. Si, en cambio, va a construir una pérgola, un cerramiento o un cenador, buscamos hacer exactamente lo mismo: ofrecerle un espacio especializado en esa necesidad concreta.

La idea es que el cliente no tenga que navegar por un enorme catálogo de materiales de construcción, sino que llegue directamente a una tienda que entienda lo que está buscando y le ofrezca soluciones específicas. Ese principio sigue vigente, aunque con el tiempo hemos reducido el número de tiendas y hemos tendido a concentrar algunas categorías para simplificar la estructura del grupo y hacerla más eficiente.

La segunda razón es el SEO. Cuando comenzamos, los dominios muy especializados y directamente relacionados con una categoría de producto tenían un peso importante dentro de una estrategia de posicionamiento orgánico. Además, desde el punto de vista del usuario, un dominio como placasdepolicarbonato.es deja muy claro desde el primer momento qué va a encontrar.

Por eso, durante mucho tiempo, desarrollar verticales especializados fue una forma relativamente eficiente de conseguir visibilidad orgánica en nichos concretos.

Con los años, el SEO ha evolucionado y hoy el dominio es solo una pieza más dentro de una estrategia mucho más amplia: arquitectura web, contenidos, autoridad, experiencia de usuario, rendimiento, enlazado interno, intención de búsqueda… Por eso nuestra estrategia también ha evolucionado y actualmente somos más selectivos a la hora de decidir cuándo tiene sentido crear o mantener un vertical independiente o cuándo migrarlo.

La idea es que el cliente no tenga que navegar por un enorme catálogo de materiales de construcción

¿Cómo trabajáis cada una de estas tiendas por separado?¿Hay sinergias entre ellas?

Intentamos mantener un equilibrio entre dos ideas: que cada tienda esté especializada en su producto y en las necesidades concretas de ese mercado, pero que, al mismo tiempo, el cliente perciba que todas forman parte de un mismo grupo.

Porque vender una placa de policarbonato de ocho metros no tiene nada que ver con entregar cinco cajas de cerámica o varios paquetes de corcho aislante. Cada material tiene sus propias condiciones de transporte, entrega, presentación, asesoramiento e incluso de venta. Por eso adaptamos cada ecommerce a las particularidades de su categoría.

Al mismo tiempo, buscamos generar sinergias entre todas las tiendas. Desde 2025 tomamos la decisión de reforzar Matmap como marca paraguas del grupo. Cada vertical mantiene su identidad y especialización, pero actualmente todos los logotipos incorporan la marca Matmap y tratamos de que el cliente entienda que detrás existe una empresa común.

Esto también nos permite acompañarlo en diferentes momentos de una reforma. Un cliente puede llegar hoy a nosotros buscando suelo y, meses después, necesitar un cerramiento, aislamiento, policarbonato o cualquier otro material. En esos casos podemos comunicarle que dentro del grupo existen otras soluciones especializadas para esas nuevas necesidades.

De hecho, estamos viendo situaciones en las que la propia marca Matmap empieza a tener peso: clientes que ya han comprado en una de nuestras tiendas reconocen el grupo y vuelven a elegirnos cuando necesitan otro tipo de material.

A nivel comercial, cada vertical se trabaja de forma específica. Tenemos comerciales especializados en determinadas familias de producto, de manera que el asesoramiento sea realmente profesional y no simplemente una atención comercial generalista.

Y a nivel tecnológico y de gestión, ocurre justo lo contrario: intentamos centralizar todo lo que podemos. Hemos desarrollado una estructura que nos permite mantener las particularidades de cada ecommerce pero gestionarlos desde un mismo ecosistema: un ERP común donde centralizamos facturación e información de clientes, herramientas compartidas de gestión y sistemas propios para el mantenimiento y evolución de las webs.

En definitiva, intentamos que de cara al cliente cada tienda sea especialista, pero que internamente todas aprovechen la estructura y los recursos de Grupo Matmap.

¿Quién es vuestro cliente habitual? ¿Qué peso tiene el particular frente al profesional, instalador, constructor o empresa?

La pregunta del millón. En realidad, no tenemos un único perfil de cliente. Si tuviéramos que buscar un denominador común, diría que nuestro cliente es alguien que se atreve a dar el salto de una compra tradicional a una compra digital de materiales de construcción. Y eso, en un sector como el nuestro, no es poco.

Sí detectamos tendencias bastante claras dependiendo del vertical, pero no existe un patrón único para todo el grupo. Hay categorías en las que el profesional, el instalador o el constructor tienen mucho más peso, porque encuentran una forma cómoda de comprar materiales que ya conocen, con los que trabajan habitualmente y que, además, pueden ofrecerles ventajas en compras recurrentes.

En otros casos, en cambio, es el particular quien tiene más protagonismo. Es un cliente que está reformando su vivienda y busca una solución muy concreta: compara estética, precio, facilidad de compra, plazos, asesoramiento… y quiere encontrar de manera relativamente sencilla el producto que encaje con su proyecto.

Durante mucho tiempo, además, nuestra propia estructura hacía difícil distinguir ambos perfiles. La mayoría de las compras se realizaban prácticamente como invitado, sin necesidad de crear una cuenta, por lo que nuestra capacidad de segmentación era limitada.

En los últimos meses hemos empezado a trabajar mucho más esa diferenciación entre cliente particular y cliente profesional, porque las necesidades son distintas. Un profesional puede valorar especialmente la recurrencia, la agilidad, las condiciones comerciales o determinadas facilidades operativas, mientras que un particular necesita normalmente más acompañamiento durante el proceso de decisión.

A día de hoy, si miramos el conjunto de Grupo Matmap, podemos decir que el reparto está bastante equilibrado, prácticamente en torno a un 50-50 entre cliente particular y profesional.

¿Qué tipo de compra hace cada uno? ¿Hay mucha diferencia en ticket medio, frecuencia de compra o comportamiento entre cliente B2C y B2B?

Como comentábamos antes, todavía estamos construyendo suficiente histórico y segmentación como para afirmar con seguridad que exista una diferencia determinada de ticket medio entre cliente particular y profesional.

Lo que sí vemos son diferencias en la forma de afrontar la compra. El profesional suele prestar mucha atención a la información técnica, las características del material y, en algunos casos, a cuestiones relacionadas con la instalación. Normalmente conoce mejor el producto y necesita tener la seguridad de que va a responder correctamente en obra.

El cliente particular, en cambio, suele necesitar más acompañamiento en la parte estética y en la visualización del resultado final: cómo quedará un suelo, qué acabado combina mejor, qué solución encaja con el espacio que está reformando… Ahí el asesoramiento tiene un peso importante.

En cuanto al ticket medio, nuestra sensación es que depende mucho más del tamaño y las características del proyecto que de si estamos ante un cliente B2B o B2C. Hemos tenido desde un ayuntamiento que necesitaba material para una reparación muy pequeña hasta particulares realizando reformas de gran envergadura, y también profesionales que únicamente necesitan resolver una actuación puntual.

Es decir, un particular puede realizar perfectamente una compra mucho mayor que la de un profesional si el proyecto lo requiere.

Donde sí puede existir una diferencia más clara es en la recurrencia. Por la propia naturaleza de su actividad, un profesional tiene más posibilidades de volver a necesitar materiales para diferentes trabajos, mientras que la compra de un particular suele estar más vinculada a un proyecto concreto.

Aun así, estamos empezando a medir y segmentar mucho mejor estos comportamientos, así que todavía sería pronto para establecer conclusiones cerradas sobre diferencias de ticket, recurrencia o valor de cliente.

¿Son fieles?¿Son compras recurrentes?¿Cuál es el ticket medio en estos verticales?

Sí conseguimos generar fidelidad. Nuestro ticket medio supera los 1.000 €, por lo que la confianza tiene mucho peso en la decisión de compra. Si somos capaces de resolver las dudas del cliente, cumplir con sus expectativas y ofrecer una buena experiencia durante todo el proceso, conseguimos que nos recuerde cuando vuelve a tener una necesidad relacionada con materiales de construcción.

La recurrencia, sin embargo, depende mucho del tipo de cliente. En el caso del particular, una reforma suele ser una compra bastante puntual. Son proyectos que implican tiempo, inversión económica y, muchas veces, cierto estrés, por lo que no es habitual que una persona vuelva a afrontar otra gran reforma a corto plazo.

En el caso del profesional, sí tenemos clientes recurrentes, ya que trabajan continuamente en diferentes obras y proyectos. Aun así, tampoco podemos dar esa recurrencia por garantizada: cada proyecto es distinto y, en muchas ocasiones, es el propio cliente final quien decide qué material quiere instalar, por lo que el profesional no siempre tiene la decisión final de compra.

En definitiva, en nuestro sector la fidelización no significa necesariamente que un cliente compre todos los meses, sino que cuando vuelva a necesitar materiales, piense en nosotros como una de sus primeras opciones.

Nuestro ticket medio supera los 1.000 €

¿Cómo es el viaje del comprador en vuestro caso?¿Cómo os descubren?¿Qué tipo de dudas plantean…?

Nuestro negocio es completamente digital, así que tenemos la obligación de trabajar muy bien todos los canales por los que un cliente puede descubrirnos. Durante años, Google ha sido nuestro principal ecosistema de captación, tanto a través del posicionamiento orgánico como de la publicidad, y actualmente también estamos incorporando los nuevos entornos de búsqueda y recomendación basados en inteligencia artificial.

Pero sabemos que el recorrido del cliente cada vez está más fragmentado. Puede descubrirnos en Google, pero también en redes sociales, a través de contenidos, recomendaciones o cualquier otro punto de contacto. Por eso intentamos trabajar no solo la captación directa, sino también la construcción de marca, pensando tanto en el cliente que necesita comprar hoy como en el que puede necesitarnos dentro de unos meses.

Una vez que el usuario llega a nuestras webs, sí vemos un patrón bastante claro. Aunque queremos seguir reduciendo fricciones y facilitar al máximo una compra completamente autónoma, en nuestro sector el asesoramiento sigue teniendo muchísimo peso.

Estamos hablando de productos que muchas veces implican inversiones importantes y sobre los que el cliente no compra habitualmente. Las dudas suelen girar alrededor de si el material es adecuado para un determinado uso, qué cantidad necesita, características técnicas, instalación, plazos de entrega, transporte o incluso cuestiones estéticas y de resultado final.

Por eso intentamos que contactar con nosotros sea muy sencillo. Trabajamos distintos puntos de ayuda dentro de las webs, llamadas a la acción y canales de contacto para que, cuando el cliente tenga una duda, pueda hablar con nuestro equipo comercial.

A partir de ahí comienza una parte muy importante de nuestro proceso de venta. El asesoramiento nos permite entender qué necesita realmente el cliente, recomendarle el producto adecuado, calcular cantidades y resolver las posibles dudas antes de cerrar el pedido.

De hecho, una parte importante de nuestras ventas son compras asistidas. Nuestro equipo prepara el pedido y genera un enlace que comparte con el cliente para que pueda revisarlo, comprobar productos y cantidades y finalizar posteriormente la compra.

Al mismo tiempo, intentamos que quien ya tiene clara su decisión pueda realizar todo el proceso de forma autónoma, sin necesidad de contactar con nosotros.

En ese sentido, nuestro objetivo es combinar la comodidad de un ecommerce con el asesoramiento especializado que tradicionalmente ha tenido la venta de materiales de construcción.

Una parte importante de nuestras ventas son compras asistidas

¿Cómo distribuís vuestro presupuesto de captación de clientes?¿Qué parte se destina a SEO, paid, etc?

Como hemos comentado, SEO y paid media son actualmente nuestros dos principales canales de adquisición, y eso se refleja también en la distribución del presupuesto.

En estos momentos estamos aproximadamente en un 85-15 a favor del paid, aunque no es una proporción fija. Va cambiando en función de las necesidades del negocio, de los proyectos que tengamos en marcha y de las oportunidades que vayamos detectando.

Por ejemplo, este año hemos llevado a cabo una migración importante, lo que ha requerido apoyo externo y una inversión adicional en SEO. Este tipo de proyectos hacen que, si analizamos el presupuesto anual completo, la distribución sea algo diferente a la que podemos tener en un mes habitual.

A día de hoy, Google sigue concentrando la mayor parte de nuestra inversión en captación, tanto desde la parte orgánica como desde publicidad. Nos funciona, pero precisamente por eso uno de nuestros objetivos a corto plazo es reducir progresivamente esa dependencia.

Queremos diversificar, probar nuevos canales y, sobre todo, generar datos que nos permitan saber cuáles pueden ser escalables y rentables para nosotros. No se trata de invertir por estar presentes en todos los sitios, sino de experimentar, medir y tomar decisiones a partir de resultados.

Nuestra estrategia para los próximos meses va precisamente en esa dirección: mantener lo que sabemos que funciona mientras abrimos nuevas vías de captación y de construcción de marca.

¿Hay algún otro vertical que tengáis previsto añadir a vuestra cartera de tiendas online en el futuro cercano? ¿Cómo decidís si abrir o no un nuevo vertical?

Sí. A día de hoy tenemos bastante definidos nuestros dos próximos verticales: productos para piscina y productos para baño.

En el caso de piscina, nuestra intención es ir más allá de vender únicamente materiales de construcción. Queremos ofrecer una solución lo más completa posible para que el cliente pueda desarrollar el proyecto que tiene en mente sin tener que recurrir a múltiples proveedores. Además de pavimentos y revestimientos, queremos incorporar otras categorías relacionadas con el equipamiento y mantenimiento de la piscina.

En baño seguimos una filosofía similar. La idea es reunir en un mismo ecommerce las principales necesidades de un proyecto de baño: muebles, sanitarios, soluciones para duchas de obra, revestimientos y otros elementos relacionados. En definitiva, que el cliente pueda plantear prácticamente todo su baño desde una misma tienda especializada.

Ahora bien, abrir un nuevo vertical no depende únicamente de detectar una categoría con potencial. Antes analizamos cómo se mueve el mercado, qué capacidad tienen nuestros proveedores, qué profundidad de catálogo podemos ofrecer, qué demanda existe y, sobre todo, si somos capaces de atender correctamente ese nuevo negocio.

Para nosotros eso último es fundamental. No tendría sentido lanzar una nueva tienda, invertir en captación y conseguir clientes si después no tenemos capacidad para ofrecer el nivel de asesoramiento y servicio que necesita.

Por eso preferimos crecer de forma progresiva. No buscamos tener el mayor número posible de verticales, sino abrir aquellos en los que creemos que podemos construir una propuesta especializada y atenderla bien.

Tenemos bastante definidos nuestros dos próximos verticales: productos para piscina y productos para baño

Entiendo que por las características de los productos (pesados, voluminosos) la logística debe ser muy diferente a la de una tienda online de moda, por ejemplo. ¿Cómo gestionáis este área? ¿Cuánto cuesta una entrega media de un producto de este tipo?

Actualmente trabajamos toda la logística con operadores externos. Dependiendo del producto, recurrimos a agencias especializadas en transporte paletizado o, en determinados casos, a soluciones logísticas ofrecidas directamente por nuestros propios proveedores.

Es probablemente una de las partes más complejas de nuestro negocio. Puedes hacer perfectamente todo el trabajo previo (captación, asesoramiento, preparación del pedido, coordinación con el proveedor) y que una incidencia en la última fase de la entrega condicione por completo la experiencia del cliente.

Por eso tenemos bastante claro que preferimos trabajar con operadores que cumplan unos mínimos exigentes de servicio, aunque eso pueda significar disponer de menos alternativas o asumir un coste algo mayor. En nuestro caso, la fiabilidad de la entrega tiene mucho peso porque estamos hablando de materiales pesados, voluminosos y, en muchas ocasiones, destinados directamente a una obra.

En cuanto a los plazos, actualmente estamos en torno a los cinco días de media desde la recogida del material hasta su transporte y entrega, aunque a ese tiempo hay que añadir la preparación y gestión previa del pedido. Dependiendo del producto, del proveedor y del destino, el proceso puede prolongarse algo más.

Estamos trabajando para reducir estos tiempos, pero preferimos comunicar plazos realistas y cumplirlos antes que generar expectativas que después puedan derivar en una mala experiencia.

Respecto al coste, depende muchísimo del tipo de producto. En materiales paletizados podemos optimizar bastante el transporte al agrupar producto y diseñar rutas en función de los pedidos. Como referencia, uno de nuestros pallets puede rondar los 1.200 kilos y el coste logístico medio puede situarse alrededor de los 100 euros, aunque existe mucha variación en función del material, el destino y las condiciones de entrega.

El caso de productos especialmente largos o voluminosos es diferente. Una placa de ocho metros, por ejemplo, necesita un transporte dedicado y unas condiciones logísticas mucho más específicas, por lo que el coste es sensiblemente mayor. Aun así, intentamos que la logística no se convierta en una barrera para la compra. Por eso, cuando el volumen del pedido lo permite, ofrecemos al cliente la posibilidad de beneficiarse de envío gratuito, asumiendo nosotros ese coste dentro de la operación.

Uno de nuestros pallets puede rondar los 1.200 kilos y el coste logístico medio puede situarse alrededor de los 100 euros

Y las devoluciones? Deben de suponer un reto…

Las devoluciones son uno de los grandes retos de cualquier ecommerce y, en nuestro caso, todavía más por el tipo de producto que comercializamos. Aun así, intentamos trabajar todo el proceso previo a la compra para que su incidencia sea mínima.

Evidentemente, cumplimos con la normativa aplicable y con el derecho de desistimiento cuando corresponde. Pero una de las ventajas de nuestro modelo es que muchas compras no son impulsivas: antes de cerrar el pedido suele haber un proceso de asesoramiento en el que intentamos asegurarnos de que el cliente está eligiendo el producto adecuado, la cantidad correcta y una solución que realmente responde a sus necesidades.

Eso hace que, en términos generales, el volumen de devoluciones sea muy reducido.

Cuando se produce un desistimiento, además, la logística puede tener un coste importante por el peso y volumen de los materiales. En los casos en los que legalmente corresponde que ese coste de retorno sea asumido por el cliente, intentamos dejarlo claro desde el principio y, antes de que salga el pedido, hacemos todo lo posible por confirmar que la compra es correcta.

También comercializamos determinados productos que se fabrican o preparan específicamente para un pedido (por ejemplo, materiales cortados a medida). En esos casos puede no resultar aplicable el derecho de desistimiento por tratarse de bienes confeccionados conforme a las especificaciones del cliente o claramente personalizados.

En cualquier caso, hablamos de un volumen de devoluciones muy pequeño y, cuando se producen, intentamos analizarlas y gestionarlas de manera individual para encontrar la mejor solución posible.

Hablemos de automatización e IA, ¿cómo la estáis aplicando?

Para nosotros, la automatización y la inteligencia artificial son uno de los soportes que nos permiten seguir creciendo sin que el aumento de volumen implique necesariamente aumentar los recursos al mismo ritmo. Intentamos aplicarlas en prácticamente todas las áreas en las que puedan ayudarnos a ser más eficientes, absorber tareas repetitivas o tomar mejores decisiones.

En ventas y atención al cliente, por ejemplo, utilizamos asistentes virtuales que cubren una primera capa informativa y pueden responder cuando nuestro equipo no está disponible. La idea no es sustituir al comercial, sino hacer muy clara la transición: el cliente sabe que está hablando con un asistente virtual, que este puede resolver determinadas consultas y que, cuando la conversación requiere asesoramiento real, recopila la información necesaria para que una persona pueda continuarla con contexto.

Eso nos permite ofrecer una respuesta más inmediata al cliente y, al mismo tiempo, evitar que nuestro equipo tenga que dedicar tiempo a determinadas consultas repetitivas.

En marketing estamos aplicando automatización e IA sobre todo para ayudarnos a tomar decisiones. Por ejemplo, consultamos el stock de nuestros proveedores prácticamente en tiempo real y cruzamos esa información con otros datos para decidir qué productos tiene sentido promocionar, cuáles deben ganar visibilidad en nuestros catálogos o dónde debemos concentrar determinados esfuerzos comerciales. También trabajamos con sistemas de puntuación basados en el comportamiento de los usuarios, que nos ayudan a ordenar y priorizar información que manualmente sería muy difícil analizar a esa escala.

En la parte tecnológica, además, hemos ido desarrollando herramientas propias para resolver necesidades muy concretas del negocio. Hay soluciones que en el mercado podrían tener un coste muy elevado o que simplemente no se adaptan exactamente a nuestra forma de trabajar, y nosotros hemos conseguido construir versiones propias mucho más ajustadas a lo que necesitamos y con costes de desarrollo y mantenimiento considerablemente inferiores.

Y luego hay una parte de automatización del trabajo diario que quizá es menos visible, pero que para nosotros tiene muchísimo valor. En mi caso, por ejemplo, tengo automatizada la generación de nombres y atributos ALT de imágenes. Un sistema propio conecta datos de Search Console con una API de inteligencia artificial, analiza la imagen, cruza esa información con búsquedas reales y genera una propuesta optimizada.

Otro ejemplo es un dashboard que recopila semanalmente información de Google, la interpreta y me devuelve un resumen con las principales variaciones y alertas de nuestras webs. Eso me permite tener rápidamente una visión general de qué ha ocurrido durante la semana y dónde merece la pena profundizar.

En general, nuestra filosofía es utilizar la IA no solo para generar contenido, sino para eliminar trabajo repetitivo, procesar información y ayudarnos a tomar decisiones más rápido. Y siempre intentando que, cuando hace falta criterio comercial, técnico o humano, siga existiendo una persona detrás.

detalle de la web de grupo matmap
Detalle de la web de Grupo Matmap

¿Qué titular sobre Matmap te gustaría leer en Marketing4eCommerce dentro de un año? 

Si hablamos de Grupo Matmap, me encantaría leer algo como: «Grupo Matmap crece un 50% en un año y consolida su modelo de ecommerce especializado en materiales de construcción». Sería un crecimiento muy importante para nosotros y, aunque no es un objetivo sencillo, sí sería un motivo enorme de orgullo y de celebración para todo el equipo.

Y si hablamos de nuestras tiendas, me haría especial ilusión que ese reconocimiento viniera por algo que consideramos fundamental en nuestro modelo: la experiencia y el asesoramiento al cliente. Me imagino un titular como: «Ceramicos.es, reconocida por su atención al cliente en los Ecommerce Awards». O, siendo un poco más ambiciosos: «Ceramicos.es, ecommerce del año».

Cualquiera de los dos significaría que estamos haciendo bien algo que para nosotros es clave: demostrar que se puede digitalizar un sector tan tradicional como el de los materiales de construcción sin perder el asesoramiento y el trato humano.

¿Cómo te imaginas el futuro del sector?¿Cómo será en 2030? 

Creo que el futuro del sector estará muy condicionado, en primer lugar, por la evolución de la vivienda. Somos relativamente optimistas en ese sentido. Las dificultades de acceso a vivienda nueva hacen que la reforma y rehabilitación del parque existente tengan cada vez más importancia, especialmente para las nuevas generaciones.

También estamos viendo una mayor dispersión geográfica de la demanda. Ya no todo pasa necesariamente por los grandes núcleos urbanos y, ahí, un modelo como el nuestro tiene una ventaja: podemos dar acceso a una oferta muy amplia de materiales sin necesidad de disponer de una tienda física cerca del cliente.

En cuanto a la parte tecnológica, creo que de aquí a 2030 veremos una digitalización mucho más profunda del sector. Habrá más automatización, más inteligencia artificial y herramientas capaces de ayudar al cliente a elegir productos, calcular cantidades, visualizar resultados o resolver dudas de una forma cada vez más inmediata.

También creo que cambiará mucho la forma de descubrir y comprar productos. El cliente probablemente no recorrerá el mismo camino que hoy ni dependerá únicamente de Google o de entrar directamente en un ecommerce. Tendremos que ser capaces de estar presentes allí donde empiece su proceso de decisión y adaptarnos mucho más rápido.

Pero hay algo que no creo que desaparezca: el conocimiento especializado. Podemos automatizar muchas tareas y apoyarnos muchísimo en la inteligencia artificial, pero en una compra compleja, con una inversión importante y condicionantes técnicos, seguirá teniendo valor que haya una persona capaz de entender el proyecto y aportar criterio.

Por eso imagino un sector en 2030 mucho más digital, automatizado y eficiente, pero donde las empresas que mejor combinen tecnología, agilidad y conocimiento humano serán las que realmente consigan diferenciarse.

 

Publicado por

Content manager en Marketing4eCommerce
Content manager de Marketing4eCommerce desde 2014. En este tiempo he redactado más de 2.000 artículos relacionados con el mundo del marketing.

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