La Comisión Europea ha abierto una investigación formal para evaluar si Delivery Hero y Glovo han infringido las normas de competencia de la UE al participar en un presunto cártel en el sector de pedidos y entregas en línea de alimentos, productos de supermercado y otros bienes de consumo diario en el Área Económica Europea (EEA).
La Comisión Europea sospecha que antes de que Delivery Hero adquiriera el control total de Glovo en 2022, ambas empresas pudieron haber asignado mercados geográficos específicos y compartido información comercial sensible, como estrategias, precios, capacidad y costos. También se sospecha que acordaron no robar empleados entre sí, lo cual pudo haber sido facilitado por la participación minoritaria de Delivery Hero en Glovo desde 2018.
Si las sospechas de la Comisión Europea se confirman, las prácticas de Delivery Hero y Glovo podrían haber restringido la competencia en el mercado, violando las normas de la UE que prohíben los cárteles y las prácticas comerciales restrictivas (Artículo 101 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFEU) y el Artículo 53 del Acuerdo EEA). Esto podría haber llevado a una consolidación oculta del mercado, afectando negativamente a la competencia y a los consumidores.
La investigación se inició tras inspecciones sin previo aviso en las oficinas de Delivery Hero y Glovo en junio de 2022 y noviembre de 2023. Delivery Hero, con sede en Alemania, opera en más de 70 países y colabora con más de 500.000 restaurantes. Glovo, con sede en España, está presente en más de 1.300 ciudades en 25 países.
En su comunicado la Comisión explica que en un mercado joven y dinámico como el que está en juego, los acuerdos anticompetitivos y las prácticas comerciales restrictivas, incluyendo los cárteles a través de la asignación de mercado, pueden llevar a una consolidación oculta del mercado, con posibles efectos negativos en la competencia. Además, también busca asegurar un mercado laboral justo donde los empleadores no coludan para limitar el número y la calidad de las oportunidades para los trabajadores, sino que compitan por el talento.
Es la primera investigación sobre acuerdos de no robo de empleados iniciada formalmente por la Comisión y también la primera sobre acuerdos anticompetitivos que pueden haber ocurrido en el contexto de una participación minoritaria de una empresa en un competidor.
En cualquier caso, el propio organismo europeo ha explicado que no hay un plazo legal para finalizar una investigación antimonopolio. La duración de la investigación depende de varios factores, incluyendo la complejidad del caso, la medida en que las empresas cooperen con la Comisión y el ejercicio de los derechos de defensa.
Margrethe Vestager, Vicepresidenta Ejecutiva de la Comsión ha explicado que “la entrega de alimentos online es un sector de rápido crecimiento, donde debemos proteger la competencia. Por eso estamos investigando si Delivery Hero y Glovo acordaron compartir mercados y no robarse empleados mutuamente. Si se confirma, dicha conducta podría constituir una violación de las normas de competencia de la UE, con posibles efectos negativos en los precios y las opciones de los consumidores y en las oportunidades de los trabajadores”.
En respuesta a esta apertura de procedimientos, Delivery Hero ha lanzado un comunicado oficial en que explica que “la apertura de una investigación no significa que la Comisión Europea haya llegado a una conclusión sobre si puede haber ocurrido una infracción real de la ley de competencia, ni prejuzga el resultado. Delivery Hero coopera plenamente con la Comisión Europea y se compromete a cumplir con todos los requisitos reglamentarios y de cumplimiento”.
Además, la compañía ha explicado que está cooperando plenamente con la Comisión Europea y se compromete a cumplir con todos los requisitos de cumplimiento y regulatorios. Además, Delivery Hero tiene la intención de aumentar su provisión relacionada con este asunto a más de 400 millones de euros como parte de su compromiso con una buena gobernanza corporativa.
Delivery Hero es una de las principales plataformas de entrega a nivel mundial. Fundada en 2011 en Berlín, Alemania, la empresa se especializa en la entrega de alimentos y ha expandido su operación para incluir una amplia gama de productos, incluyendo comestibles y otros bienes de consumo diario.
Actualmente opera en aproximadamente 70 países a lo largo de Asia, Europa, América Latina, Medio Oriente y África. Esta amplia cobertura geográfica, conseguida en gran medida gracias a la adquisición de líderes locales como en el caso de Glovo, la convierte en un líder del mercado en muchas regiones.
Otra de sus compañías de referencia es Foodpanda, con sede en Alemania, que opera principalmente en Asia y Europa, proporcionando servicios de entrega de alimentos y quick commerce en países como Bangladesh, Camboya, Hong Kong, Malasia, Pakistán, Singapur y Tailandia. Por su parte, Talabat, con sede en Dubái, cubre el Medio Oriente y Norte de África, ofreciendo entregas en Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahrein, Omán, Qatar, Jordania, Egipto e Irak.
En la República Checa, DameJidlo se especializa en la entrega de alimentos, mientras que NetPincer hace lo propio en Hungría. En América Latina, PedidosYa con sede en Uruguay, opera en varios países como Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, República Dominicana, Ecuador, Panamá, Paraguay y Uruguay, ofreciendo servicios de entrega de alimentos y quick commerce. Yemeksepeti, con sede en Turquía, se dedica a la entrega de alimentos y comestibles en su país. Carriage, con sede en Kuwait, proporciona servicios similares en Kuwait, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Catar, Bahrein y Egipto.
Desde sus inicios, Glovo ha sido objeto de múltiples litigios en varios países, principalmente relacionados con la clasificación de sus repartidores. La empresa ha sido acusada de tratar a sus repartidores como autónomos en lugar de empleados, lo cual ha sido cuestionado por diferentes tribunales y autoridades laborales. Esta clasificación afecta aspectos cruciales como derechos laborales, beneficios, seguros y condiciones de trabajo.
En España, la empresa ha enfrentado varios juicios importantes. En septiembre de 2020, por ejemplo, el Tribunal Supremo dictaminó que los repartidores de Glovo deberían ser considerados trabajadores asalariados y no autónomos, lo que obligó a la empresa a replantear su modelo de contratación. Este fallo sentó un precedente significativo para otras plataformas de economía colaborativa en el país.
En septiembre de 2022, Glovo fue multada con 78,7 millones de euros por incumplir la Ley Rider al emplear 10.614 falsos autónomos. Además, en enero de 2023, recibió una nueva multa de alrededor de 57 millones de euros al emplear a 813 inmigrantes sin permiso de trabajo. El último problema de Glovo con Inspección de Trabajo fue en junio de este año, cuando la Fiscalía de Barcelona presentó una denuncia penal contra la empresa de reparto por emplear falsos autónomos. La acusación se desprende una investigación del ente inspector en la que advierte que hay cientos de trabajadores que deberían estar en condición de asalariados, sin embargo, trabajan por cuenta propia.
Imagen: GPT Plus
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