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China ha experimentado un crecimiento económico espectacular los últimos 25 años, también en lo tecnológico. Las reformas económicas iniciadas por Deng Xaoping, han hecho que la economía del país más poblado del mundo se desarrolle. Sin embargo, el desarrollo económico no ha ido acompañado de libertades políticas, y el régimen crea nuevas formas de control ciudadano.  Se han desvelado nuevas claves sobre cómo en China se controla el acceso a internet y las comunicaciones.

Acceso a internet en China

Son conocidos los problemas que han tenido empresas como Google con las autoridades chinas. De hecho, llegó a marchar del país en 2010 ante las restricciones para desarrollar su actividad y Gmail se bloqueó en 2014. Problemas similares se ha encontrado Facebook, con bloqueos habituales. La principal razón de todas estas trabas a la actividad de las empresas del sector es el que el régimen busca controlar la información referente política sensible, de ahí que se bloqueen determinadas búsquedas y acciones en redes sociales.

Así, el gobierno de China ha diseñado un cortafuegos que funciona desde 2003 con el objetivo de bloquear búsquedas indeseables. El resultado es que el gobierno, directa o indirectamente, controla lo que se busca y lo que se descarga.

Algunas empresas chinas que han lanzado alternativas a las redes sociales occidentales, como BaiduWeChat, han ocupado el espacio de los gigantes anglosajones. En primer lugar, por el interés del gobierno chino en promover empresas domiciliadas en el país. En segundo lugar, por el control de la información que procesan, que resulta más sencillo. 

Una vuelta de tuerca a este control en el acceso a internet es que, a partir de 2018, el gobierno va a prohibir las conexiones privadas a la red. Las VPN´s han servido para que millones de personas sorteasen los filtros que el gobierno impone, y de ahí su interés en limitar el uso.

Control de la telefonía móvil en China

En los últimos días, hemos conocido la noticia de que, en la provincia oriental de Xinjiang, los ciudadanos están siendo obligados a instalar una aplicación llamada CleanWebGuard que, en teoría, sirve para contactar rápidamente con las autoridades en caso de emergencia. El mecanismo sería similar al botón del pánico que se activa en algunas estancias o aplicaciones en caso de amenaza.

Si fuese así, no habría ningún problema y sería una aplicación útil. Sin embargo, la parte negativa es que extrae la información del número de teléfono, la geolocalización y los archivos que contiene, como son las fotos, los vídeos o los mensajes instantáneos enviados a través de apps tan populares como WeChat.

El gobierno de China reconoce el uso de la aplicación, aunque dice utilizarla para combatir la violencia terrorista. La provincia de Xinjiang, a diferencia del resto del país, está poblada por minorías étnicas, de ahí que haya el temor a estallidos nacionalistas. Los 21 millones de habitantes de la provincia van a estar obligados, en caso de tener un teléfono móvil, a instalarla. Finalmente, hay que recordar que los policías podrán requerir a los ciudadanos la instalación de esa aplicación.

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