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Una imagen puede valer más que mil palabras, por supuesto. Pero una infografía, en tal caso, vale más que diez mil. Sigue leyendo y descubre las razones por las que deberías empezar a crear algunas para vender tus productos o servicios.

Las imágenes se entienden más rápido

Hasta hace relativamente poco la gran mayoría de la población era completamente analfabeta. De hecho, apenas hace un siglo la mitad de la población en España lo era. ¿Eso qué quiere decir? Que decenas de miles de años de evolución han creado un cerebro hecho para interpretar imágenes y sonidos de forma casi instantánea. Pero no ocurre lo mismo con los símbolos… como las letras.

Por tanto, si vemos una imagen de un zapato la información de lo que entendemos por tal nos llegará de forma mucho más rápida al cerebro que si leemos la palabra “zapato”. En consecuencia, las infografías combinan ambos tipos de información (teniendo preponderancia la visual) para que nos sea mucho más fácil y rápido gestionar, interpretar e interiorizar algunos datos o procesos.

Ayudan a vender en cualquier idioma

Hay muchas infografías que apenas necesitan algo de información escrita, por lo que se pueden utilizar para vender en casi cualquier idioma. De hecho, a las webs que venden productos en varios países y lenguas les es mucho más barato utilizar la misma infografía y traducir las pocas líneas de texto que tengan que hacer lo mismo con un manual de instrucciones. Además, este último no será tan eficaz como la infografía.

Y si lo que te inquieta es tanto el proceso de creación como de modificación de las infografías, no tienes de qué preocuparte. Hay muy diversos programas para hacer infografías de los que puedes ayudarte.

Permiten simplificar procesos complejos

¿Crees que tus productos son demasiado complejos para explicar su uso a través de una infografía? Pues precisamente los productos relativamente complejos son los que más deben ayudarse de infografías para explicar su funcionamiento o forma de utilización.

Ten en cuenta que para el ser humano no hay forma más fácil de aprender a hacer algo que ver a otro hacerlo e intentar imitarlo. Ya sea un dibujo o una persona real. Así que ayúdate de las imágenes para que tus potenciales clientes sepan, incluso antes de tener el producto en las manos, cómo se usa.

Enriquecen mucho la ficha de producto

Tal y como diría cualquier agencia eCommerce que se precie, una ficha de producto bien hecha debe contener los beneficios principales del producto, sus características técnicas, las valoraciones de los usuarios y todo el acompañamiento visual que le puedas dar. Cuanto más, mejor.

Este último puede consistir en fotos (desde diferentes ángulos y en uso), vídeos (reviews, unboxing, utilización) o… infografías. Todo este material siempre ayudará a que el usuario se haga una idea lo más aproximada posible de las ventajas de adquirir ese producto frente al de la competencia.

¿Ves que las infografías son una gran idea para vender más? Ahora solo te queda ponerte manos a la obra y definir cómo deben ser las que incorpores en tu web. Y recuerda (una última razón para apostar por ellas) que también podrás compartirlas en redes sociales.

Foto: Depositphotos.

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