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Las redes y las páginas webs son herramientas modernas que ayudan en la transmisión de la información. Llegaron para sustituir la prensa, la televisión, la radio, los teléfonos fijos y alguno que otro medio que usábamos para mantenernos informados y comunicados. Hay diferencias básicas entre ambas, ya que los medios sociales tienden a ser más un espacio destinado a la distracción y el ocio, manejadas a título personal y, por su parte, las webs permiten que el usuario pueda navegar a través de la página y en algunos casos podrá interactuar, mientras que en otro no.

Quizás las webs han perdido terreno, no ante las redes sino ante las aplicaciones, pero siguen siendo una buena opción. Ambas herramientas tienen requerimientos similares como la necesidad de un buen hosting, como los que ofrece Hostingtoplists o la obligación de proteger los datos de los usuarios. Pero cuando pensamos en un negocio, surgen algunas dudas como: ¿debo elegir entre página web y redes sociales? ¿qué costes me generarán? ¿cómo debo gestionar las interacciones de mis clientes en los distintos canales? Sigue leyendo y te resolveremos estas dudas. 😉

4 aspectos a tener en cuenta sobre la gestión de ambas

1. El coste

Tal vez la respuesta inmediata sea ambas, pero veamos un poco más. Y es que como empresa, tener una cuenta en una o varias redes sociales y adicionalmente una página web, no son hechos excluyentes. Pero ciertamente hay diferencias que debemos tener presente, ya que hablamos de negocios y eso implica dinero, por lo que uno de los primeros factores a analizar serían los costes. Descargar y usar una red social es gratis, pero si eres el dueño de un negocio y tienes múltiples responsabilidades, lo más seguro es que delegues su uso a un empleado o mejor aún, un community manager, por lo que el factor “gratis” desaparece. Para montar una página se requiere contratar un servicio de hospedaje web, además de diseñadores y programadores. Adicional a estos gastos es recomendable tener claro que se espera como resultado final, para que el proceso creativo sea lo más eficaz posible.

2. El control del contenido

Por otra parte, una web es una herramienta, propiedad de la empresa que la generó. Su funcionamiento depende en gran medida del prestador de servicios de hospedaje web. Pero su dominio, su contenido e incluso el nivel de interacción de los clientes están controlados por el dueño del negocio.

Por lo general podemos considerarlo como un gran catálogo, donde podemos ver los productos y servicios que se ofrecen, y concretar la adquisición de estos si fuera el caso. En las redes sociales, el usuario no es dueño de la cuenta. La plataforma te facilita su interfaz para que crees o subas el contenido que desees. Pero existen limitaciones sobre qué puedes compartir e incluso cómo puedes interactuar. 

3. Interactuar con los clientes

En cuanto a la interacción, hay casos donde en las páginas webs puede no existir. De hecho, podríamos decir que suelen tener un estilo más formal. En cambio en redes sociales, interactuar es el pan de cada día.

La gran mayoría de las personas tienen una cuenta personal en Instagram, por ejemplo, donde como mínimo, revisan qué está en tendencia. Y pasan varias horas al día navegando y compartiendo lo que ven. Esto genera que el flujo de información se transmita con mayor rapidez, dando origen en algunos casos a un fenómeno viral.

Al ser propietario de un negocio, puede surgir la duda de cómo interactuar en las redes sociales. Para algunos quizás no sea conveniente limitarse a ser un mero espectador. Hay una tendencia que obliga a posicionarte con ciertos temas de la actualidad y un público que pasa factura si no lo haces. Pero dependiendo del perfil de la empresa, esta interacción debe darse de una u otra forma. El trabajo del community manager debe ser bastante efectivo, para evitar una mala experiencia que a su vez derive en una mala reputación. Pero si la interacción es positiva, puede lograr que la empresa sea tendencia.

4. Si usas ambas, deben tener la misma visión de tu empresa

Al final no se trata de poner estas herramientas en competencia, lo que se busca es exponer que, con un buen uso, ambas pueden servir para que el negocio sea exitoso. Independientemente de lo que se ofrezca: conocimiento, comida, juguetes, recetas, manualidades, lo importante es que tanto la página web como las distintas redes sociales mantengan la misma visión que el negocio tiene. Que sirvan de complemento y brinden al consumidor la facilidad y la seguridad de estar con una empresa que los tenga en cuenta.

 

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