Amazon es el rey incontestable de los territorios occidentales de la eCommercesfera. Un gigantesco conglomerado de empresas, servicios y productos de todo tipo que, bajo los designios de Jeff Bezos, fue evolucionando a partir de su forma inicial como una modesta librería online. Durante toda su corta pero agitada vida, Amazon no ha dejado de crecer, conquistando poco a poco nuevas parcelas de poder en mercados y sectores de lo más competitivo.
Ahora, Amazon parece decidida a afrontar una nueva expansión hacia ámbitos más físicos: Amazon se lanza a la conquista del offline
Amazon ha vuelto a los titulares de la prensa digital al conocerse su intención de pujar por hacerse con la propiedad de la red de establecimientos de Radio Shack, una conocida cadena estadounidense dedicada a la comercialización de todo tipo de productos electrónicos y que se declaró no hace mucho en quiebra.
En semejante situación, Radio Shack se ha visto obligada a vender sus propiedades y, entre los candidatos a hacerse con su control aparecen, en mayúsculas, negrita, cursiva y color fosforescente, las seis letras del nombre del gigante mundial del eCommerce
Si, finalmente, Amazon se hace con los alrededor de 4.000 locales con los que contaba Radio Shack, verá como su presencia en el mundo físico se ampliará de forma súbita… y notable. Una presencia que la directiva comandada por Jeff Bezos parece querer destinar a mejorar la atención a sus clientes, así como a potenciar la visibilidad de toda su gama de productos, que abarca artículos tan distintos como su clásico Kindle o su carismático Fire Phone, al estilo de lo que Apple lleva haciendo desde hace años
En realidad, esta no sería la primera aproximación de Amazon al tangible mundo físico. Hace unos meses te hablamos de sus planes para abrir una tienda física en Nueva York, que serviría además como punto de recogida de sus ventas online. Un establecimiento que complementaría a su actual red de Amazon Lockers, taquillas automatizadas que funcionan también como puntos de recogida
Mi negativa experiencia con La Oca:
El día 22 de junio de 2018 se hace un primer pedido, y los días 23 y 28 nuevos pedidos por valor de unos 6500 euros pagados todos con visa al momento. Diez días después y sin haber recibido ninguna noticia de ellos les pido via email información sobre entrega de los productos y me dan un plazo de 3 meses. Les pido que cancelen los pedidos porque no me parece un plazo razonable y por supuesto no anunciado en su página web y se niegan a hacerlo, incumpliendo la normativa de comercio electrónico, y obligándome a proceder judicialmente para recuperar mi dinero. Nada recomendables. Ni ofrecen información veraz de plazos de entrega ni están dispuestos a devolver el importe de unos productos que no pueden suministrar en un plazo razonable.
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