Se me ocurren pocas personas a las que haya que prestar total atención cuando hablan de IA que Sundar Pichai, el CEO de Google/Alphabet. Solo tienes que pensar el nivel de integración que tiene esta tecnología en los productos y servicios de Google, la cantidad de novedades relacionadas con ellas presentadas durante el reciente Google I/O y, claro, el impacto de todo lo que hace Google en nuestras vidas.
Hace unos días, aprovechando precisamente la presentación de Google I/O, Pichai concedió una entrevista a Nilay Patel, jefe de redacción de The Verge y host del podcast Decoder, en la que aborda muchas de las controversias que rodean actualmente al desarrollo de la inteligencia artificial y su impacto a nivel individual y empresarial.
La entrevista es larguísima, pero dado su interés, intentaré resumir lo esencial para ti 😉
Uno de los aspectos más interesantes de la entrevista fue la revisión que Pichai hizo del impacto de la IA en la propia organización de Google. Tras explicar cómo se encuentra estructurada actualmente, explica que la IA ha servido como factor de unificación tecnológica sin precedentes dentro de la compañía. Así, la existencia de una infraestructura común altera radicalmente los procesos de desarrollo, permitiendo coordinar esfuerzos transversales que antes avanzaban de forma independiente.
Tal y como explica, la irrupción en el mercado de herramientas de IA generativa por parte de competidores directos obligó a Google a acelerar su transformación interna. Pichai describe este momento de aceleración competitiva como un cambio en la “ventana de Overton”, una teoría política que explica cómo las ideas consideradas radicales o inaceptables pueden, con el tiempo, volverse comunes y aceptadas por la sociedad
De hecho, Google constató que la velocidad de adopción de estas tecnologías por parte de los usuarios superó todas las previsiones, así que su respuesta fue pivotar para convertirse en una organización plenamente orientada a la inteligencia artificial, lo que él denomina AI-first.
El núcleo de esta transformación reside en la consolidación de sus recursos científicos y técnicos, unificando equipos de investigación que previamente operaban de manera autónoma o competitiva: “Para tener un solo equipo de IA, teníamos equipos de investigación de clase mundial en Brain y DeepMind y los unimos como Google DeepMind, lo cual fue más difícil de lo que suena porque es como decir: ‘Ve y junta a Stanford y al MIT y crea un departamento a partir de eso o una universidad a partir de eso”
Esta consolidación ha permitido estructurar los productos en torno a los modelos fundacionales de la familia Gemini, garantizando la consistencia y la eficiencia en la investigación y desarrollo. En sus palabras, “por primera vez, tenemos una infraestructura común potenciándolos a todos con nuestros modelos Gemini y la infraestructura de IA subyacente. Así que somos más capaces de hacer cosas que atraviesen diferentes áreas.”
La estandarización sobre Gemini permite que innovaciones surgidas de forma aislada se difundan a toda la empresa. Un ejemplo concreto de esta dinámica es NotebookLM, cuyas funciones de anotación y organización contextual se están integrando de manera fluida dentro del entorno general de Gemini, permitiendo al usuario acceder a los mismos archivos e información independientemente de la interfaz que decida utilizar.
La transición hacia un modelo AI-first conllevó una profunda reestructuración de la directiva y de los flujos de toma de decisiones. Pichai redistribuyó responsabilidades clave para agilizar la capacidad de respuesta de la división de Búsqueda, situándola bajo la dirección de Elizabeth Reid, con el apoyo de Nick Fox en el área general y Josh Woodward en el área de Labs y Gemini. Asimismo, destaca el papel de Amin Vahdat al frente del equipo centralizado de infraestructura de IA y de Koray Kavukcuoglu como arquitecto jefe de IA.
Con el fin de supervisar directamente esta transición y garantizar que toda innovación tecnológica responda a un criterio corporativo unificado, Pichai implementó un riguroso sistema de supervisión ejecutiva: “Establecí estas nuevas revisiones de productos una vez a la semana. Eran revisiones de productos de IA, asegurándonos de que fuéramos intencionales sobre cómo aplicamos esta tecnología, dónde la aplicamos, y para revisar todo de primera mano, que cualquier cosa relacionada con la IA que estuviéramos enviando a los usuarios pasara por ese canal.”
Hay muy, muy pocas decisiones que sean realmente trascendentales, y la mayoría de las decisiones no lo son
En la entrevista, Pichai explica su visión sobre el liderazgo. Sostiene que “hay muy, muy pocas decisiones que sean realmente trascendentales, y la mayoría de las decisiones no lo son”. Para el ejecutivo, el factor crítico en una empresa tecnológica es evitar la parálisis organizativa: “Lo que importa mucho más es que tomes la decisión, porque eso es lo que determina la velocidad de una organización. Cuanto más capaz seas de tomar esas decisiones y mantener a la empresa avanzando, generalmente estarás mejor.”
Curiosamente, ante la comprometida pregunta de “¿cómo de cerca está la IA de reemplazarte como CEO?”, Pichai bromeó, explicando que “el trabajo de CEO no es tan complicado. Hay aspectos de la IA en los que creo que va a ser muy, muy útil en términos de toma de decisiones. (…) Hechas correctamente, estas herramientas nos permitirán operar al siguiente nivel en todo lo que estamos haciendo. No es que no vayas a hacer lo que hacías antes. Comenzarás desde una base más alta. Yo no estaba allí cuando, no sé, las hojas de cálculo se implementaron en las empresas. Tengo que pensar en cómo hacía la gente todo este análisis financiero antes. Y estoy seguro de que cambió fundamentalmente durante un período de tres a cuatro años, y nos acostumbramos a ello.
Creo que los agentes y demás son una versión de eso. No es que no vayas a planificar fiestas de cumpleaños. Digamos que estás planeando un viaje a alguna parte. Tal vez pases tu tiempo pensando en las cosas reales que quieres hacer con tu tiempo en vez de estar persiguiendo horarios de apertura y cómo conseguir entradas y demás”.
Precisamente, durante la entrevista se habla de la llegada de los agentes y cómo Google los está utilizando en su propia organización. Para Pichai, el beneficio de su uso está claro: “Fundamentalmente, ser capaz de razonar, usar herramientas y programar es muy parecido a tener inteligencia y razonamiento: ser capaz de planificar, ser capaz de buscar cosas, usar herramientas y, si es necesario como parte de eso, construir algo.”
Según explica el CEO, la empresa ha experimentado una transición operativa en la que los ingenieros han pasado de emplear la IA como un simple asistente de codificación a dirigir redes complejas de agentes autónomos de manera crecientemente eficaz. Este motor de agentes (Antigravity) y las plataformas de flujos de trabajo en la nube, como Gemini Spark, están diseñados para crear una experiencia de usuario unificada.
Pichai reconoce que el objetivo final es hacer realidad la promesa de un asistente digital omnipresente: “Esta visión de largo recorrido de Google Assistant que todos hemos tenido y en la que hemos trabajado a través de innumerables formas y en la que fallamos en cumplir plenamente bien, estamos más cerca que nunca de cumplir con esa promesa. No la hemos cumplido todavía, pero ese es el viaje que creo que ahora está más cerca que nunca.”
A pesar del optimismo corporativo respecto a las capacidades de los agentes, Pichai es consciente de la creciente resistencia pública y la tecnofobia que rodea a la inteligencia artificial generativa. Al ser confrontado con datos de encuestas que reflejan el rechazo de los jóvenes hacia la IA, la oposición de las comunidades locales a la construcción de centros de datos y el temor generalizado a la pérdida de empleos, el directivo se muestra comprensivo: “Me parece natural. La gente habla de cómo la IA podría hacer que desaparezcan muchos puestos de trabajo. ¿Por qué no sentirías una sensación de ansiedad al respecto? Creo que esos son problemas más profundos que tenemos que abordar como sociedad.”
La IA es la tecnología más profunda con la que la humanidad va a lidiar
Pichai encuadra este fenómeno dentro de la propia magnitud de la transformación que estamos afrontando, señalando que la IA es “la tecnología más profunda con la que la humanidad va a lidiar” y que no cree que los humanos hayan evolucionado para procesar tanto cambio: “la tasa de cambio, particularmente en los últimos años, es increíblemente alta”.
Pichai cree que la responsabilidad directa de mitigar los impactos negativos tangibles, tales como la presión sobre las redes eléctricas locales y el fenómeno del contenido basura o AI Slop debe recaer en las grandes empresas y los gobiernos.
Uno de los momentos más tensos de la entrevista llegó cuando Patel planteó el escenario conocido como “Google Zero”: la idea de que los resúmenes generados por IA acabarán reduciendo drásticamente el tráfico que Google envía a medios y creadores. Para reforzar la pregunta, cita directamente al CEO de Condé Nast, la poderosa propietaria de cabeceras como Vanity Fair, Vogue o Glamour, que ya ha pedido a sus equipos planificar el negocio como si el tráfico procedente de los motores de búsqueda fuera a ser cero.
Pichai evita entrar ese escenario. En lugar de ello, insiste en que el ecosistema digital ya lleva años transformándose, recuerda que los hábitos de consumo han cambiado profundamente y sostiene que Google sigue comprometida con conectar usuarios y creadores. De hecho, explica que sus métricas demuestran una reducción en la tasa de rebote (usuarios que entran a una página y salen de inmediato al no encontrar lo que buscan) lo que podría apuntar a una mayor calidad de los clics que dirigen a las webs.
Sobre el debate sobre la propiedad intelectualy la legitimidad de alimentar y entrenar los modelos de lenguaje con el contenido generado por medios y creadores, Pichai explica que “tanto las leyes como las regulaciones tendrán que evolucionar. Los tribunales tendrán que intervenir. Es importante proteger los derechos de autor. Es importante proteger el uso legítimo”.
Finalmente, como no podría ser de otra forma, durante la entrevista hablan también del Santo Grial de muchos de los investigadores en IA, la consecución de la IA general o AIG. Recordemos que durante el Google I/O, Demis Hassabis (CEO de DeepMind) afirmó que la humanidad se encuentra en “las estribaciones de la singularidad”.
Lo llamemos AGI o no, no importa porque será muy, muy poderosa, y tenemos que prepararnos para ello.
Pichai está de acuerdo, y aclara que para el equipo de Google ambos conceptos (AIG y singularidad) son prácticamente asimilables. “Hay una definición más estricta de AGI, que es que tiene que ser capaz de manera más integral de hacer una amplia gama de tareas, incluidas las tareas cognitivas, de una manera que sea comparable. En algún momento realmente lo presentaremos como empresa, y estamos trabajando en eso. Pero de eso es de lo que él está hablando en este contexto”.
Además, describe el estado del debate científico y las limitaciones actuales que se encuentran: “Están los mejores matemáticos del mundo, los mejores físicos de este mundo que están interactuando con estas herramientas y usándolas de maneras importantes, pero ¿pueden estas herramientas fundamentalmente hacer descubrimientos científicos novedosos por sí mismas? No todavía.”
Pichai es optimista sobre el desarrollo de esta AIG, pero descarta fijar una fecha precisa en el calendario, y se centra en la preparación social ante una tecnología que tendrá un enorme impacto a muy corto plazo: “Siempre lo he respondido de esta manera: creo que esa línea de tiempo no importa porque el ritmo de progreso significa que estás tratando con sistemas cada vez más inteligentes de una manera profunda. Así que la forma en que respondería a esa pregunta es que, dentro de tres años, ya sea que tú y yo lo llamemos AGI o no, no importa porque será muy, muy poderosa, y tenemos que prepararnos para ello.”
Imagen: Google y Gemini
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