De acuerdo con los datos del último Estudio de redes sociales en España, presentado por IAB Spain y Elogia, del que ya te hablamos extensamente en este otro artículo.
En este caso vamos a centrarnos en la sección del estudio que analiza la relación entre usuarios, redes, marcas e influencers, cuatro elementos clave en el día a día que solemos tratar en esta revista.
Uno de los datos que definen esta edición del Estudio de IAB Spain y Elogia es que el uso de las redes sociales está completamente orientado al entretenimiento (97%). Se ha consolidado como un driver prácticamente universal, dejando muy por detrás a funciones tradicionales como la mera interacción social o la búsqueda de información. Es decir, los usuarios entran a las plataformas a evadirse y pasar el rato, un insight clave para cualquiera que intente captar su atención, y en el que el contenido generado por los influencers tiene, como veremos, un papel fundamental.
De hecho prácticamente la mitad de los usuarios (46%) sigue activamente a influencers en sus redes, siendo los instagramers los reyes indiscutibles de este campo. En cualquier caso, el consumo de contenidos de influencers no es homogéneo, sino que está impulsado de forma muy mayoritaria por los perfiles más jóvenes y femeninos de la audiencia.
Según el estudio, el verdadero valor de los influencers como canal radica en su capacidad para mantener un equilibrio perfecto entre la credibilidad que transmiten y la percepción publicitaria. El usuario acepta la publicidad porque confía en el criterio del creador. Así, los influencers mantienen su credibilidad (38% vs. 40% en 2025), en paralelo a una alta percepción de que las publicaciones de los influencers son de contenido publicitario (40% vs. 41% en 2025). Apenas un 16% de los usuarios considera a los influencers como poco o nada creíbles.
¿Y la Inteligencia Artificial? Mucho se habla de los influencers virtuales (creados por IA), pero los datos rebajan mucho el optimismo: siguen siendo un fenómeno totalmente incipiente y con una adopción muy limitada en el mercado actual.
El interés por seguir de cerca a los perfiles corporativos comerciales se está enfriando y muestra una notable polarización. De hecho, solo un tercio (33%) de los encuestados siguen a marcas en redes sociales.
Es más, de entre quienes siguen a marcas, el porcentaje de quienes las usan “mucho” o “bastante” para seguir marcas ha caído al 47%, lo que supone un descenso de 7 puntos porcentuales respecto al año anterior. Esta bajada ha venido impulsada principalmente por el público femenino: mientras que en 2025 el 58% de las mujeres seguía activamente a las marcas, en 2026 esa cifra se ha situado en el 46%.
Por generaciones, el interés resiste mejor entre los más jóvenes: la Gen Alpha (57%) y la Gen Z (54%) lideran el nivel de seguimiento de marcas, frente a un escueto 30% de los Boomers.
Por puro pragmatismo. El vínculo relacional con las marcas se ha vuelto estrictamente funcional. Los usuarios ya no buscan interactuar de tú a tú: buscan que les aporte valor tangible. Los principales motivos para seguir a una marca son:
En contraste, el motivo de “Para interactuar” ha sufrido un descalabro histórico, cayendo 12 puntos porcentuales hasta quedarse en un tímido 16%.
Imagen: Gemini
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