Elon Musk ha acusado a las marcas pertenecientes al Global Alliance for Responsible Media (GARM), entre las que se encuentran grandes marcas como Unilever, de haberle hecho boicot a X (Twitter) cuando el magnate adquirió la plataforma. Y no solo ha sido una acusación, sino que les ha denunciado.
“Hemos intentado mantener la paz durante 2 años. Ahora esto es la guerra.” dijo Musk en un post en X citando una carta abierta a los anunciantes por parte de Linda Yaccarino, la CEO de X.
We tried peace for 2 years, now it is war https://t.co/elgT62uDtF — Elon Musk (@elonmusk) August 6, 2024
We tried peace for 2 years, now it is war https://t.co/elgT62uDtF
— Elon Musk (@elonmusk) August 6, 2024
Desde la llegada de Elon Musk, la red social, anteriormente conocida como Twitter, ha sufrido muchos cambios; siendo su rebranding uno de ellos. Tal y como explica Linda Yaccarino en un vídeo publicado en su perfil de X, este grupo de empresas se habrían organizado de forma ilegal para “retener colectivamente miles de millones de dólares en publicidad de Twitter” porque al grupo le preocupaba que la plataforma no cumpliera con los estándares de seguridad para las marcas.
En la demanda apelan directamente al GARM, a la Federación Mundial de Anunciantes (World Federation of Advertisers) y en concreto, a 4 de las marcas pertenecientes a este grupo: CVS, Unilever, Mars y Ørsted.
La demanda afirma que los miembros de GARM “se comprometen a adoptar, aplicar y hacer cumplir las normas de seguridad de la marca de GARM, incluso mediante la retención de la publicidad de las plataformas de medios sociales que GARM considere que no cumplen con las normas de seguridad de la marca“. Sin embargo, después de haber pedido públicamente a X que cumpliera con las normas de GARM, muchos de los afiliados a este grupo redujeron notablemente sus compras de publicidad.
Muchas fueron las marcas que retiraron sus anuncios de la plataforma por miedo a que aparecieran al lado de información falsa o discursos de odio, como fue el caso de Hyundai, que eliminó su publicidad tras aparecer junto a una publicación pronazi en X. Tras esto, Musk también mostró su descontento con las marcas que abandonaron en ese momento la plataforma y denunció al grupo Media Matters por “distorsionar las probabilidades en su estudio sobre las probabilidades de aparecer junto a contenido extremista en X”. Un caso que irá a juicio el próximo año.
Con esto, los líderes de X pretenden darle un último empujón al negocio ya que se ha resentido en los últimos años por las numerosas polémicas en las que la plataforma se ha visto envuelta.
Imagen: Depositphotos
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