La Comisión Europea ha dado un nuevo paso en su batalla legal contra Shein. Esta investigación, enmarcada en la Ley de Servicios Digitales (DSA), sitúa a la compañía bajo vigilancia debido a serias sospechas sobre sus prácticas operativas y el impacto de su modelo de negocio en los consumidores de la Unión Europea. La decisión responde a un análisis exhaustivo tras varios requerimientos de información realizados entre 2024 y 2025, y cuenta con la colaboración directa de las autoridades irlandesas, país donde la firma tiene su sede europea.
De acuerdo con el comunicado de la Comisión, el eje central de la investigación se divide en tres pilares críticos. En primer lugar, Bruselas cuestiona la eficacia de los sistemas de Shein para frenar la venta de productos ilegales. La gravedad de este punto es extrema, ya que se menciona específicamente la presencia de contenido como muñecas sexuales infantiles, un caso que se hizo público hace unos meses.
En segundo lugar, la Comisión pone el foco en la psicología del consumo: se investiga si el diseño de la interfaz de Shein es deliberadamente adictivo, en un momento en el que la sensibilidad de la opinión pública está a flor de piel en este sentido, como podemos ver en los distintos debates que se están abriendo en toda Europa alrededor de la posible prohibición de las redes sociales a menors. El uso de patrones oscuros, como sistemas de recompensas y puntos por compromiso está bajo sospecha por su posible impacto negativo en el bienestar de los usuarios, especialmente de los más jóvenes. Este es un asunto por el que la Comisión ya había comenzado a investigar a Shein en 2025.
Finalmente, la transparencia de los algoritmos de recomendación es otro frente abierto. Según la normativa europea, Shein debe revelar los parámetros que deciden qué productos ve cada usuario y ofrecer, de manera obligatoria, una opción de navegación que no se base en el perfilado de datos personales.
Ante esta comunicación, nos hemos puesto en contacto con Shein, que ha querido aclarar su postura al respecto:
“Nos tomamos muy en serio nuestras obligaciones en virtud de la Ley de Servicios Digitales (Digital Services Act, DSA) y siempre hemos cooperado plenamente con la Comisión Europea y la Coimisiún na Meán , como seguiremos haciendo en el marco de este procedimiento.
En los últimos meses, hemos continuado realizando inversiones significativas para reforzar nuestro cumplimiento del DSA. Entre las medidas adoptadas se incluyen evaluaciones exhaustivas de riesgos sistémicos y el desarrollo de marcos de mitigación, el refuerzo de la protección de los usuarios más jóvenes y un trabajo continuo para diseñar nuestros servicios de forma que fomenten una experiencia segura y de confianza.
Tras las cuestiones señaladas el año pasado, además de mejorar nuestras herramientas de detección, hemos acelerado la implantación de salvaguardas adicionales en relación con los productos con restricción de edad. En particular, hemos colaborado con la Comisión en el despliegue en toda la UE de nuestra solución de verificación de edad, basada en tecnología de terceros de confianza que equilibra el cumplimiento normativo con la protección de los menores y el respeto a los requisitos de privacidad. Esta solución complementa las medidas ya existentes destinadas a impedir que los menores visualicen o adquieran contenidos o productos con restricción de edad.
La protección de los menores y la reducción del riesgo de contenidos y conductas perjudiciales son elementos centrales en el desarrollo y la gestión de nuestra plataforma. Compartimos el objetivo de la Comisión de garantizar un entorno en línea seguro y de confianza, y seguiremos colaborando de manera constructiva en el marco de este procedimiento”.
Tras la incoación formal del procedimiento, la Comisión seguirá reuniendo pruebas, por ejemplo, enviando solicitudes adicionales de información a Shein o a terceros o llevando a cabo acciones de seguimiento o entrevistas.
Imagen: Gemini
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