Meta ha decidido prescindir de los servicios del centro de moderación de contenido de Telsus Digital en Barcelona, dejando en el aire el futuro laboral de 2.000 empleados. Esta se trata de una consecuencia directa de los cambios en la política de moderación de Meta, anunciados a principios de año.
Telsus Digital, nombre operativo de la tecnológica canadiense Telsus International, notificó ayer la noticia a su plantilla de 2.000 personas ubicada en la Torre Glòries (antes conocida como Torre Agbar) de Barcelona. En su comunicado, explicaron que, a partir de ese momento, y hasta nuevo aviso, se les concedería un permiso retribuido.
Así mismo, la compañía cortó de forma inmediata el acceso de sus empleados a sus mails de empresa y también se inhabilitaron las vías de comunicación interna. Durante este periodo indeterminado, tampoco les será posible el acceso a las instalaciones de Telsus Digital.
A pesar de que Telsus ha afirmado que continuará prestando servicio a otras empresas, fuentes de los trabajadores han declarado que Meta se trataba de su único cliente, lo que implicaría futuros despidos y un duro golpe para toda la plantilla.
Meta inició el 2025 anunciando cambios en su política de moderación de contenidos. La decisión no tardó en suscitar gran controversia ya que la tecnológica apostaba por acercarse al modelo de X y adoptaba una postura cercana a la administración Trump, defendiendo una mal entendida «libertad de expresión».
Las medidas de Meta se basaban en: sustituir a los fact-checkers por un sistema de notas comunitarias como el de X, eliminar restricciones sobre temas sensibles como inmigración o género, ajustar los filtros de sus sistemas de moderación, dar más visibilidad a contenido cívico (política y temas sociales), y trasladar sus equipos de confianza y seguridad de California a Texas.
Una de las decisiones más controvertidas es la sustitución de los fact-checkers. Estos profesionales son verificadores cuya labor es etiquetar el contenido falso, erróneo o destinado a desinformar, el cual es reportado a Meta, siendo la compañía la que toma la decisión final sobre la moderación de contenidos.
Meta llegó a afirmar que su programa de fact-checking «se convirtió en una herramienta para censurar», y Zuckerberg señaló que los fact-checkers «han sido demasiado parciales políticamente y han destruido más confianza de la que han creado».
No obstante, cabe recordar que los profesionales de la moderación no solo se dedican a desmentir bulos y luchar contra la desinformación, estos también se enfrentan a contenido violento, sexual y delictivo. De hecho, varios empleados de Telsus Digital han presentado demandas contra la empresa por las secuelas mentales derivadas de su trabajo.
Recientemente, a finales de enero, una sentencia dio la razón a un trabajador de Telsus. Esta sostenía que los problemas de salud mental del afectado eran consecuencia de su actividad como moderador de contenido, considerándolo por tanto un accidente de trabajo.
Foto: Depositphotos
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