Google se ha librado de tener que vender AdX y DFP, dos de los pilares de su imperio publicitario, pero estos deberán dejar de funcionar como un ecosistema cerrado y privilegiado frente a sus competidores, facilitando que publishers y anunciantes trabajen con otras plataformas. Así lo establece la sentencia del caso antimonopolio que enfrentaba al Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) con la tecnológica.
Y es que, si bien a principios de septiembre la jueza Leonie Brinkema anunció que la tecnológica no tendría que deshacerse de AdX y DFP, nos faltaba saber qué medidas correctivas se aplicarían a Google tras ser declarado culpable de monopolio en el ámbito de la publicidad programática digital. Dos semanas después, ya conocemos la sentencia completa dictada por la justicia estadounidense.
El fallo del Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Este de Virginia ha rechazado la posición de Google y ha confirmado que los remedios antimonopolio deben procurar poner fin al monopolio ilegal, impidiendo la autopreferencia y restaurando la competencia justa en el mercado de la publicidad en línea.
La sentencia impone requisitos de interoperabilidad e intercambio de datos, medidas antidiscriminatorias y prohibiciones sobre la práctica de Google de priorizar sus propias ofertas. Concretamente, las medidas dictadas son:
Por su parte, el Fiscal General Adjunto Stanley E. Woodward Jr, declaró: “El fallo del Tribunal en el caso de la tecnología publicitaria de Google representa una victoria significativa para los esfuerzos de este Departamento por proteger y restablecer la competencia. Continuaremos revisando la opinión para considerar las opciones del Departamento. Bajo el liderazgo del Presidente Trump y la Fiscal General Blanche, nunca dejaremos de luchar por una competencia justa”.
Antes del 2 de octubre, Google y el DOJ deberán presentar una propuesta de sentencia final que traduzca esas decisiones a un texto jurídico definitivo. Si discrepan sobre alguna cláusula, pueden presentar versiones alternativas para que la jueza Brinkema decida. Una vez que que la jueza dicte la sentencia final, se abrirá la vía de apelación.
Foto: generada con ChatGPT Image 2.5
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