La Comisión Europea obliga a Google a compartir datos de su buscador y abrir Android a asistentes de IA rivales

Google no ha tardado en responder, alegando que estas decisiones ponen en riesgo la seguridad y la privacidad de millones de europeos.
una mano sujetando un móvil en cuya pantalla aparece el ogo de la g de google. De fondo, una bandera de la unión europea ondea. Se ven androides caminando por la calle en segundo plano, poco enfocados
16 de julio de 2026

Hace tiempo, mucho tiempo, quizá habría optado por comenzar este artículo con un historial de tooooodos los conflictos legales en los que se han visto involucrados Google y los distintos organismos comunitarios en los últimos años. Pero ya son tantos, y tan variados, que comprendo que se te haría demasiado pesado. Digamos simplemente que el enganchón que acaban de tener Google y la Comisión Europea no es algo nuevo pero que, como en otras ocasiones, puede acabar marcando un cambio clave en la forma de entender los mercados digitales en nuestro continente.

Veamos de qué se trata esta vez.

Interoperabilidad con Google Android

La Comisión Europea fija su atención en dos aspectos concretos de la actividad de Google. El primero de ellos es el de la interoperabilidad, ese concepto bajo el que engloba toda una serie de principios destinados a favorecer la competencia en el sector, permitiendo que servicios de terceros accedan a determinadas funciones de hardware y software en condiciones comparables a las que disfruta Google. La idea es facilitar que las distintas herramientas puedan interconectarse entre sí y, en la medida de lo posible, evitar situaciones monopolísticas en el terreno digital.

En el caso de Android, la Comisión se fija en el campo de la IA:

“Actualmente, en los teléfonos Android, los asistentes de IA de la competencia solo tienen acceso restringido a las funciones clave del sistema operativo Android de Google. Sin este acceso, los asistentes de IA alternativos no compiten en igualdad de condiciones con los servicios de IA de Google, que sí tienen acceso completo. Por lo tanto, los asistentes de IA de terceros tienen limitaciones para ofrecer sus servicios innovadores, lo que los hace menos atractivos para el 60% de los usuarios de la UE que tienen un dispositivo Android”, explica la Comisión, que fija su iniciativa dentro del marco de la DMA, la ley de mercados digitales.

En concreto, los campos de actuación a los que se refiere la Comisión incluyen funciones que “están reservadas actualmente a Gemini, ya que otros asistentes no tienen acceso a las características del sistema operativo que les permitirían realizar estas tareas”. Es decir, que los asistentes instalados por el usuario no cuentan con un acceso equivalente a las funciones del sistema operativo necesarias para ofrecerlas.

  • La capacidad de activar fácilmente por voz el servicio de IA preferido del usuario para una tarea específica, muy similar a “hey, Google”
  • La capacidad de instruir al servicio de IA para que realice acciones en las aplicaciones del usuario en el dispositivo, como redactar y enviar un correo electrónico a través de la aplicación de correo electrónico preferida del usuario o agregar artículos a una lista de compras
  • La posibilidad de beneficiarse de la traducción en tiempo real con tecnología de IA adaptada a diversos idiomas, o del reconocimiento de voz a texto
  • Recibir sugerencias “proactivas” de acciones o información relevantes en las aplicaciones, sin que el usuario tenga que solicitar activamente el servicio de IA, similar a lo que Google ya ofrece. Estas experiencias incluyen que al usuario se le muestre el número de vuelo almacenado en su aplicación de correo electrónico, cuando su pareja pregunta por él a través de un mensaje o cuando se acerca el vuelo
  • La capacidad de automatizar tareas, como pedir comida a un restaurante, donde el asistente de IA se encarga de todos los pasos necesarios, incluyendo abrir la aplicación de entrega de comida, interactuar con ella para seleccionar el plato correcto (posiblemente con un mensaje como de costumbre) y agregar los detalles de la entrega.

Google deberá implementar estas medidas en la próxima versión principal de Android, Android 18, a más tardar el 1 de agosto de 2027. La detección simultánea de palabras clave, que permite activar varios servicios mediante comandos de voz, deberá implementarse en Android 19.

Datos de búsqueda de Google

La segunda decisión de la Comisión se centra en cómo Google debe compartir los datos de búsqueda con otros buscadores y especifica que los chatbots de IA que ofrecen funcionalidades de búsqueda pueden recibir datos compartidos y que Google debería compartir el mismo tipo de datos que recopila para optimizar sus propios servicios de búsqueda. No obstante, el conjunto entregado a terceros será más limitado y estará sometido a importantes procesos de supresión, transformación y anonimización.

Así, la Comisión busca que estos competidores puedan desarrollar y optimizar sus propios servicios y competir con Google Search. “Esto es especialmente importante en lo que respecta a los chatbots de IA con funciones de búsqueda, para evitar que la ventaja de Google Search se extienda también a sus propios chatbots de IA”, explica.

Las medidas establecen qué datos concretos de “clasificación, consulta, clics y visualizaciones” debe ofrecer Alphabet a terceros que proporcionen motores de búsqueda en línea, siempre sujetos a anonimización. Por ejemplo, la Comisión especifica que Alphabet debe dar acceso a datos como las consultas introducidas por los usuarios finales en la Búsqueda de Google desde cualquier punto de acceso, los metadatos de las consultas (por ejemplo, idioma y tipo de dispositivo), las URL consultadas por los usuarios, las acciones de los usuarios al interactuar con los resultados del motor de búsqueda y la información sobre la posición (es decir, el ranking) de un resultado de búsqueda en la página de resultados.

La decisión, en la que se explica que Google cuenta con más de un 90% del mercado de los buscadores en Europa, establece un método multicapa para anonimizar los datos compartidos, “desarrollado en estrecha colaboración con expertos internos y externos en privacidad y en consonancia con el borrador de las Directrices Conjuntas sobre la interacción entre la DMA y el RGPD”, aclara.

Google deberá comenzar a compartir datos de búsqueda con los proveedores de motores de búsqueda a partir de enero de 2027. En cualquier caso, no todos los buscadores externos serán elegibles para recibir esta información. La Comisión explica que se realizarán auditorías para comprobar que se cumplen con una amplia serie de requisitos de todo tipo, incluidos los de seguridad y transferencias internacionales de datos.

Ah, y bueno, Google no tendrá que hacerlo gratis. “Alphabet debe proporcionar los datos de búsqueda a los beneficiarios elegibles a cambio de una compensación que refleje los costos adicionales incurridos por Alphabet para compartir dichos datos y una rentabilidad razonable sobre el capital empleado para tal fin. Este capital debe entenderse como el capital adicional estrictamente necesario para poner a disposición los datos de búsqueda, y la remuneración no podrá exceder el costo promedio ponderado de capital (WACC) de Alphabet”.

Veremos cómo se fija esa rentabilidad razonable.

La reacción de Google

Por supuesto, la reacción de la compañía norteamericana no ha tardado en llegar. En un comunicado, Kent Walker, President of Global Affairs de Google y Alphabet explica que las decisiones de hoy ponen en riesgo la seguridad y la privacidad de millones de europeos. Hemos ofrecido de manera repetida soluciones para proteger a los usuarios y, al mismo tiempo, cumplir con los objetivos de la DMA, pero estas resoluciones descartan pruebas exhaustivas sobre los daños a los usuarios.

La realidad es que los asistentes de IA ya acceden de forma segura a las funcionalidades de Android, y los fabricantes de teléfonos desempeñan un papel fundamental en su validación. Esta resolución sobre Android amenaza la seguridad de los dispositivos al otorgar a aplicaciones externas permisos sensibles y potentes sin estas garantías. Esto ocurre mientras la propia agencia de ciberseguridad de la UE advierte que «los fundamentos de la seguridad son más importantes que nunca en la era de la IA».

Resulta especialmente preocupante que las búsquedas privadas de los europeos queden expuestas a empresas desconocidas, sin una anonimización adecuada de los datos y sin el conocimiento ni el consentimiento del usuario. Esto debilitaría la privacidad de los ciudadanos, pondría en riesgo los secretos comerciales de las empresas y comprometería la seguridad nacional.

Debemos contar ahora con un proceso de implementación flexible y basado en pruebas que tenga en cuenta los importantes perjuicios y beneficios, y que ajuste las medidas en consecuencia. Seguiremos abogando por un enfoque equilibrado que proteja la privacidad y la seguridad al tiempo que apoye los objetivos del mercado”.

Imagen: ChatGPT

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Content manager de Marketing4eCommerce desde 2014. En este tiempo he redactado más de 2.000 artículos relacionados con el mundo del marketing.

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