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Estaba yo tumbado al sol en un entorno paradisíaco, como solemos hacer los multimillonarios en verano, cuando en Twitter empezaron a pasar cosas raras. Me enteré cuando dos de mis becarios vinieron remando en canoa hasta mi isla para avisarme haciendo gestos de “se ha liado parda” con las manos, con lo que tuve que dejar a un lado el túper de tortilla (que uno es millonario pero una persona de costumbres).

Resignado a que el deber me llamara, me quité los auriculares donde sonaba el hit del verano (“El pepinaso” de Leticia Sabater, qué cancionzaca) y miré el móvil que me tendían en bandeja de plata, dispuesto a flagelarlos si me habían molestado por una nimiedad. Pero no, era cierto, se había liado.

Concretamente Manuel Bartual la había liado.

Confieso que yo también fui de los que estuvieron refrescando el Twitter cada 10 segundos esperando a su siguiente tuit. La historia lo tenía todo: narrada en tiempo real, acompañada de vídeos y fotos, con intriga y suspense, un punto sobrenatural y tremendamente adictiva. Lágrimas de felicidad anegaron mis ojos. Por fin, alguien estaba haciendo algo original en Twitter. Y encima, literario (o narrativo, como prefiráis). 

La historia de Manuel Bartual sacude Twitter

Manuel Bartual, un dibujante de cómic, diseñador y padre de una película (Todos tus secretos) rodada con webcams y móviles, ha conseguido que media España y buena parte de Latinoamérica estuvieran enganchadas ni más ni menos que tres días completos a su historia sobrenatural sobre clones misteriosos y realidades paralelas. Aparte de la historia en sí, ver como cada tuit estaba generando comentarios a un ritmo de ¡1.000 por minuto! y cómo su cuenta ganaba seguidores hasta pasar de los 400.000 era, simplemente, asombroso. 

Por si alguien (que lo dudo) no sabe de qué va la historia, este es el principio del hilo de Twitter que le ha catapultado a la fama:

Y de aquí, a la gloria (efímera) de Twitter: Las cuentas ‘top’ y muchas marcas empezaron a hacerse eco de lo que estaba pasando (buscando, todo hay que decirlo, su trocito de publicidad gratis):

Hasta las cuentas de @policia, @guardiacivil y famosos como Gerard Piqué, Iker Casillas, Dani Rovira y muchos otros se unieron a la fiesta.

https://twitter.com/policia/status/901817252663746561

https://twitter.com/DANIROVIRA/status/901391205443018752

Inmediatamente empezaron a surgir cuentas paralelas, algunas para intentar aprovecharse del tirón, pero unas pocas que empezaron a desarrollar ‘fan fictions’ propias, que se sincronizaban con la historia original. La cuenta de la recepción del hotel, varias cuentas del ‘otro Manuel’ (alguna muy buena) y unas cuantas cuentas del bollo de Manuel (un bollo olvidado al que varios usuarios de Twitter le dieron alma y vida propia).

La historia había cobrado vida y ya volaba sola. Miles de memes pidiéndole a Manuel que tuiteara y continuara la historia, partidarios y detractores, haters y megafans, durante el fin de semana no se habló, literalmente, de otra cosa. 

Y al final, el tuit con el que Manuel Bartual acabó la historia (tranquilos, no es spoiler) y sus tremendas cifras de respuesta e interacción:

¡14.000 respuestas! En una cuenta que días antes era prácticamente desconocida. En los tres días que duró la historia, hubo hasta 3 trending topics a la vez relacionados con ella. Saltó a todos los medios de comunicación. Muchos periódicos publicaban el hilo completo y lo iban actualizando. Manuel Bartual había ascendido al Olimpo de Twitter de un sólo salto.

Unas cuantas lecciones para aprender de Manuel Bartual

Manuel Bartual no es especialista en redes sociales, ni en marketing online, pero es un usuario muy activo de Twitter (45.000 tuits publicados) y un pionero en la red social en España (tiene cuenta desde 2007). Es decir, que conoce muy bien el lenguaje y el comportamiento de los usuarios de Twitter.  

Yo por mi parte ya les he encargado a mis esclav becarios un análisis pormenorizado de las claves  de cada tuit, alcance, engagement y todo tipo de métricas, porque a los pobres en la Universidad y los máster de Social Media les lavan el cerebro con las métricas de tal modo que piensan que es lo único que importa. No pienso hacerles puñetero caso, pero ya sabes, becario feliz no te apuñala a traición por la noche en una calle oscura. 

Bromas aparte, y dejando de lado el contenido en sí de la historia, hay algunas lecciones que sí podemos aprender del hilo de Manuel Bartual:

1.Originalidad al poder

La gente está más que harta de leer siempre lo mismo. Ser original en las redes sociales y tratar de innovar en los contenidos no es fácil, pero es un esfuerzo que tiene recompensa. Y ahora saldrá algún hater (de hecho ya han salido muchos) diciendo que éste no ha innovado nada, que ha copiado a Orson Welles, que lo de contar una historia en tuits ya se ha hecho antes… La envidia es muy mala, amiguitos. 

2.Tiempo real

Si hasta el propio Twitter te lo pregunta cuando lo abres: ¿Qué está pasando?. No “¿qué ha pasado?” o “¿cómo de guays son tus productos?”. Cuenta lo que pasa AHORA, porque es lo que la gente quiere leer. Y si no tienes nada que contar, estrújate el cerebro para hacerlo, porque siempre hay cosas interesantes que atraen a la audiencia.

3.No hay mejor promoción que la que no lo parece

No olvidemos que Manuel Bartual tiene una película que vender y probablemente otros proyectos que necesitan financiación. Y me juego algunas extremidades a que su teléfono echa humo en estos momentos. Él quería demostrar que es un buen guionista, que la gente vea su película, y desde luego lo ha conseguido sin mencionarla ni una sola vez.

4.Interacción

Manuel Bartual (sobre todo al final) ha ido incorporando cosas surgidas en los comentarios a sus tuits. Incluso, de forma indirecta, ha ido respondiendo a las preguntas de sus seguidores. Es decir, se-ha-molestado-en-leer-los comentarios. No haré más preguntas, señoría. 

5.Preparación y planificación

Esto no se le ha ocurrido sobre la marcha. Él mismo ha dicho que la historia ya la tenía entera, que sabía cómo acabaría y que ha administrado los tiempos para crear tensión narrativa y la impresión de tiempo real. Esta historia tenía un guión y un trabajo previo. 

6.Lenguaje visual

Los vídeos y las fotos no estaban colocados porque sí. Tendemos a creer que, como nos han dicho que los vídeos y fotos funcionan bien en las redes sociales, TODO tiene que tener un vídeo o una foto, y obviamente no es así. Cada cosa tiene que tener una justificación narrativa, y el texto tiene que hacer referencia a lo que se ve en ese vídeo o foto.

7. Storytelling

Si tienes un negocio, tienes una historia que contar. Tanto el por qué , cuándo y cómo lo montaste, hasta pequeñas historias que te suceden cada día. Esas cosas enganchan a la audiencia. 

En definitiva, Manuel Bartual ha hecho un espléndido trabajo, ha conseguido mantener angustiado a medio país a pesar de saber que era una ficción, ha hecho un uso magistral de los recursos audiovisuales y ha conseguido una promoción que hubiera costado miles de euros.

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