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MySpace ha vuelto a nacer. Time Inc., la compañía editora de varias revistas importantes –entre ellas Time-, se hace con la pionera red social gracias a la compra de Viant, una empresa especializada en servicios de Internet a la que pertenece la misma. Y menos mal. Porque parecía inminente su desaparición, ya que nadie se acordaba de la que fue la primera red social en entrar en las vidas de los internautas.

Pero, afortunada (o desafortunadamente) MySpace sigue en pie. Aunque -hasta el momento- en la cuerda floja. Y menos mal que ha aparecido Time Inc., que si no… ¡veríamos dónde acabaría!

La estrategia de Time Inc.

Y no es que los propietarios de Time Inc. se hayan vuelto locos. Es que, gracias a esta nueva adquisición, la empresa aumenta su cartera de servicios, lo que le permitirá incrementar su base de usuarios en una estrategia claramente definida que busca aportar el suficiente valor a todos sus clientes.

Una noticia que la compañía ha hecho pública después de haber conocido su informe trimestral de resultados –que no han sido del todo buenos-.

Aun así, está feliz: como si de un niño con un juguete nuevo se tratara, ya que, con esta nueva adquisición, Time Inc. se hará un hueco (grande) en el sector publicitario. Y ¿cómo? Pues ofreciendo la posibilidad de que la publicidad alcance a los usuarios adecuados a través de diferentes dispositivos, convirtiendo el gasto publicitario en ventas reales. ¡Et voilà!

El gran fracaso de MySpace

Érase una vez (pero solo una vez), el mundo entero hablaba de MySpace. Esa vez era el año 2003. Un año en el que nacía la pionera red social que permitiría estar en contacto con amigos y conocer los grupos musicales. Se creó con el objetivo de “hacer sombra” a Friendster, una red social del momento. Y lo consiguió. Lo que no sabía era que, más tarde, aparecería su gran enemiga: Facebook.

Quien mucho corre, pronto para. Y eso mismo le pasó a MySpace. Si bien es cierto, tuvo un tiempo de éxito absoluto… aunque pronto llegaría su fracaso. Facebook se apoderaba de los que un día fueron sus fieles seguidores; y con ello, aparecía otro obstáculo en el camino: Twitter -que como podéis comprobar- ganó la batalla. Y la guerra.

Pero la historia no acaba aquí. Corría el año 2007 cuando –en un barrio de Londres- se produjo una pintada en la fachada de una fábrica en la que se podía leer (claramente): “MySpace is for losers”. A partir de ese momento, su fracaso iba cogiendo forma. Al lado de las nuevas alternativas que iban apareciendo –y tan valoradas por los frikis de las redes-, MySpace se había quedado atrás. Sin sentido. Sin usuarios. Sin nada.

Esa pintada –junto con otros acontecimientos que se fueron sucediendo-, hizo que miles de jóvenes abandonaran MySpace y pasaran a las nuevas redes sociales que parecían tener un buen futuro. Y no se equivocaron.

Imagen: ShutterStock

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