Google ha anunciado la finalización de su core update de mayo, que ha tardado doce días en completarse. De esta forma, el buscador encadena un primer trimestre del año lleno de ajustes en su algoritmo, tras la core update de hace un par de meses, la spam update de marzo y la discover update de febrero.
Eso sí, mientras que esas actualizaciones habían venido acompañadas de etapas de gran volatilidad SEO, en este caso la situación ha sido mucho más tranquila, como reflejan índices como el de Semrush. Como puedes ver, los mayores cambios se han concentrado en tres días concretos, incluyendo la traca final de este período durante el día 2 de junio:
Fuente: Semrush
Es algo que han detectado también otras herramientas como la de Wincher. En este caso, además, nos presenta un panorama en el que todavía hay una gran volatilidad a día de hoy:
Fuente: Wincher
La volatilidad SEO es uno de los indicadores más desconcertantes para todos los profesionales del sector, que ven cómo la clasificación de las búsquedas por las que pretenden posicionarse varía con una inmensa facilidad. Por poner un ejemplo sencillo, un día el artículo que tenías tan bien posicionado para “historia de Internet” aparece en 3ª posición en Google y al día siguiente es 10º… o desaparece de las 20 primeras posiciones.
En este entorno tan volátil, es complicado asegurarte que los resultados que veas hoy sobre tu situación a nivel de posicionamiento se vayan a mantener estables durante algún tiempo. De hecho, en su momento la propia Google explicó que es recomendable dejar pasar unos días tras la finalización de una de estas actualizaciones antes de lanzarte a comprobar sus efectos.
En nuestra experiencia, esto es relativamente cierto.
Aunque es verdad que a veces las “réplicas” de estos terremotos SEO duran algunos días, si durante este período de dos semanas que ha tardado Google en desplegarla has percibido una tendencia, ya sea favorable, desfavorable o, quién sabe, neutra, es bastante probable que los efectos definitivos de la update vayan en esa lista.
Para esta fase de análisis y calma tensa es fundamental entender que, aunque estas actualizaciones suelen agitar el tablero del posicionamiento web, Google no ofrece una lista de tareas específica para recuperar posiciones perdidas. No existe un botón mágico de reparar: la recomendación oficial sigue siendo la misma: priorizar la creación de contenido útil, relevante y de alta calidad técnica y humana.
El primer paso práctico es analizar tu posicionamiento con datos reales. Utiliza herramientas como Google Search Console para desglosar cómo han variado tus palabras clave estratégicas y, sobre todo, identifica si tus principales fuentes de tráfico han sufrido daños o han salido reforzadas. Cruza estos datos con tu analítica interna para entender el impacto real en el negocio y… sí, cruza los dedos.
Por otra parte, a pesar de la creciente presencia de las AI Overviews y el AI Mode en los resultados de búsqueda, la filosofía general no cambia: la utilidad para el usuario es tu mejor salvavidas. Si tu sitio ofrece respuestas claras y valor diferencial, estarás en la mejor posición para convivir con la inteligencia artificial y beneficiarte de los nuevos hábitos de búsqueda.
Imagen: ChatGPT
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