Tal y como había prometido en su lanzamiento, Google ha completado su spam update de diciembre en apenas una semana. Recordemos que esta actualización de su algoritmo llegó justo después del final de su velocísima core update de principios de mes, que se desarrolló durante apenas seis días. De esta forma, y teniendo en cuenta la anterior core update de noviembre, Google da por cerrado (esperamos) un final de año repleto de volatilidad SEO y ajustes de sus resultados de búsqueda.
Si vemos indicadores como el Sensor de Semrush, una de las herramientas de referencia del sector, podemos comprobar cómo la volatilidad SEO se ha mantenido en valores altísimos desde mediados de diciembre, coincidiendo con el despliegue de la mencionada core update. La spam update de diciembre ha seguido esta tendencia, y es previsible que muchas webs estén viendo grandes cambios en su posicionamiento orgánico.
Recordemos que esta es la segunda spam update de 2024, tras la llevada a cabo en junio. En updates anteriores, Google explicó que había incluido una serie de novedades importantes para reducir la presencia de spam y mejorar la calidad de los resultados de búsqueda: para comprender mejor si las páginas web son inútiles, ofrecen una mala experiencia de usuario o parecen creadas para motores de búsqueda en lugar de para personas.
Esta misma misión se extendió a otras core updates del año, como la de marzo de 2024, cuando Google introdujo medidas propias de una Spam Update. Entre ellas, se enfocaron en combatir la generación masiva de contenido de baja calidad, producido tanto de forma automatizada como con intervención humana, con el objetivo de manipular las clasificaciones de búsqueda. Asimismo, se anunciaron acciones específicas contra el abuso de la reputación de sitios de confianza, donde terceros publican contenido pobre, y contra el uso indebido de dominios caducados reutilizados para mejorar artificialmente la clasificación de contenido de baja calidad.
Cada spam update de Google está pensada como una actualización específica diseñada para reforzar las capacidades del motor de búsqueda en la detección y penalización de prácticas que buscan manipular los resultados de búsqueda de manera poco ética o engañosa. Este tipo de actualización forma parte de los esfuerzos continuos de Google para garantizar que las páginas que aparecen en sus resultados cumplan con los estándares de calidad esperados por los usuarios.
En términos prácticos, una spam update se centra en identificar contenido que viola las directrices para webmasters de Google, como el uso excesivo de palabras clave, la generación automática de contenido irrelevante y las tácticas de enlaces manipulados. El objetivo principal es minimizar la visibilidad de sitios que emplean estas estrategias y priorizar contenido que sea útil, relevante y orientado a las necesidades de los usuarios.
Además, estas actualizaciones suelen incluir mejoras en los sistemas algorítmicos para abordar nuevas formas de spam detectadas con el tiempo. Esto incluye esfuerzos por identificar contenido creado automáticamente mediante inteligencia artificial sin supervisión de calidad, así como el abuso de técnicas más sofisticadas, como la manipulación de dominios expirados.
Imagen: Flux Schnell
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