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Las startups son las empresas del momento, proyectos nacidos en el ambiente tecnológico actual y con propuestas innovadoras, adecuadas a las nuevas demandas. Organizaciones en las que prima la base tecnológica que se han convertido en uno de los sectores económicos de mayor crecimiento en los últimos años. De hecho, en España, el ecosistema de las startups se ha planteado como clave para la recuperación de la economía, tras la crisis del pasado 2020.

A pesar de las oportunidades que muestran este tipo de empresas, la legislación actual no favorece especialmente su desarrollo. Esto debido a que su modalidad de trabajo y organización es diferente de los modelos empresariales tradicionales. Por esta razón se ha iniciado un nuevo proyecto de ley que ayude a suavizar los aspectos fiscales de estas empresas y promueva su crecimiento y creación.

El Consejo de Ministros aprueba el anteproyecto de la Ley de startups

Este pasado martes, el Consejo de Ministros aprobó el anteproyecto de una nueva ley de startups, centrada en promover la creación de nuevas empresas de este tipo. Ahora este proyecto será sometido a la audiencia pública, en orden de recibir aportaciones para concertar una ley más adecuada y completa para su uso.

La idea principal mostrada en este anteproyecto es promover la creación de nuevas startups, al igual que la atracción de empresas emergentes e inversores, con la idea de generar un ambiente propicio para la llegada de nuevos talentos asociados a este sector, y así también evitar la fuga de cerebros hacia otros países. Todo esto como parte del Plan de Recuperación y Resiliencia para retomar la economía española.

De esta manera, los emprendedores españoles no tendrían que llevar sus ideas y proyectos a otros países para poder consolidarlos. Como plantea la secretaria de Estado de Inteligencia Artificial, Carme Artigas, en una entrevista con el portal CincoDías:

“Con esta ley ya no hará falta ser un héroe en España para ser emprendedor de compañías de alto crecimiento tecnológico. Tenemos que agilizar la capacidad de creación de empresas y, sobre todo, tenemos que facilitar la inversión y la atracción del talento, que son los dos grandes elementos para crear empresas emergentes. Tenemos que crear las herramientas para que la gente emprendedora no encuentre en España más barreras que en otro sitio vecino para poder fomentar su idea de negocio.”

Qué ofrece la nueva ley de startups

Como mencionamos, este anteproyecto tiene como principal punto de foco promover la creación de nuevas startups, y para ello ofrece una serie de beneficios fiscales. En primera instancia plantea una reducción del tipo del impuesto de sociedades del 25% al 15% hasta un máximo de cuatro años. Por otra parte, propone una reducción de la cuota de deducción de los inversores de un 40% hasta un 30%. Además, se eleva a 100.000 euros anuales la base máxima de deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación, así como el tipo de deducción (al 40%) y el periodo cubierto (que pasa a 5 años para todos los sectores y hasta 7 años para empresas en los ámbitos de biotecnología, energía e industria).

Finalmente, se incluye la posibilidad de que las startups soliciten el aplazamiento de la deuda tributaria del impuesto de sociedades o del impuesto sobre la renta de no residentes en el primer ejercicio en el que base imponible sea positiva y en el siguiente, con dispensa de garantías y sin devengo de intereses de demora, por un periodo de 12 y 6 meses respectivamente.

Adicionalmente se planea generar un visado especial para los nómadas digitales, teletrabajadores que ayudarán a alimentar el nuevo ecosistema de startups. Esta acción se apoya en la creciente demanda de destinos españoles por parte de este tipo de trabajadores. Ya que distintas localidades y regiones españolas, como hemos visto en el caso de las Islas Canarias, ofrecen una excelente combinación de aspectos de comodidad, clima y ocio, los cuales buscan estos trabajadores remotos a la hora de viajar.

Tenerife y Las Palmas, en el top mundial de los destinos para teletrabajar que más crecen en el último año

Otro aspecto tocado por el anteproyecto ha sido el de las stock options, opciones de comprar acciones de las startups. Esta modalidad es común entre las empresas de este tipo, ya que brindan una forma de retribución variable a las personas inmersas en el proyecto. De acuerdo a lo expuesto en el anteproyecto de la ley, las empresas podrán entregar el 20% de su capital como parte de este formato, quedando exentos desde los 12.000 hasta los 40.000 euros anuales.

Para fomentar la inversión en startups, el anteproyecto eleva la base máxima de deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación (de 60.000 a 100.000 euros anuales), el tipo de deducción (que pasa del 30 al 40%), así como el periodo en el que se considera de reciente creación que sube de 3 a 5 años, con carácter general, o a 7 para empresas de ciertos sectores.

Una definición de startup no muy aceptada

Así como la aprobación de este anteproyecto supone un gran paso para crear un mejor ecosistema para las startups en España, también ha acarreado cierta polémica. En este caso, en referencia a que varias de las medidas o definiciones presentadas, se quedan cortas para el panorama actual en este sector de la economía.

Tal y como se recoge en el anteproyecto de ley, «se establecen unos requisitos específicos que hacen que estas empresas destaquen sobre el resto del tejido empresarial. Estos requisitos son la antigüedad de la empresa (ser de nueva creación o de un máximo de 5 años desde su constitución y de 7 años en el caso del sector de biotecnología, energía o industrial), su independencia, tener sede social o establecimiento permanente en España, así como un porcentaje mayoritario de la plantilla con contrato en España, su carácter innovador, no ser cotizada ni haber distribuido dividendos y no alcanzar un volumen de negocio de 5 millones de euros«.

Uno de los puntos tratados que discuten algunos de los referentes del panorama del emprendimiento nacional, es la definición de startup usada. Esta se limita a empresas con 5 o menos años de trayectoria y una facturación baja, no mayor a 5 millones de euros. Para ellos esta definición, si bien cubre las startups en crecimiento más recientes, deja por fuera algunas más antiguas. Además de que no apoya el desarrollo de las startups ya en crecimiento que podrían buscar unirse a Glovo o Cabify, como nuevos unicornios.

Sin embargo, la idea de este anteproyecto es justamente generar el marco para crear una propuesta más sólida y eficaz a la hora de que se presente propiamente la legislación. Por lo que podemos esperar que se incorporen algunos cambios dentro de estas características, los cuales se adecuen a las demandas de aquellos inmersos en este sector.

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