Facebooktwitterlinkedin

Glovo, la app que permite que otros hagan tus recados por ti, nació de las inquietudes de un emprendedor catalán que lejos de acomodarse en el empleo que le ofrecía Airbus (sí, Óscar Pierre es ingeniero), decidió dar el salto y seguir los pasos de startups como Airbnb y Uber. Cuando ellas comenzaban a cosechar éxitos en Estados Unidos, Pierre decidió apostar por este mismo modelo de negocio, la economía colaborativa, pero con un nuevo enfoque: economizar el tiempo.

Historia de Glovo: una idea sencilla pero innovadora

Si puede hacerlo otro por mí, ¿por qué voy a perder mi tiempo? Bajo esta premisa Óscar Pierre, barcelonés de 25 años, se lanzó al mundo de la emprendeduría y lanzó una idea innovadora, Glovo, una app en la que puedes pedir cualquier cosa que necesites, ya que siempre hay un glover dispuesto a traértelo en cuestión de minutos. Ya sea comida, la compra o un regalo. Glovo está para que tú utilices tu tiempo en algo más interesante que a hacer tediosos recados.

Y parece que la idea de Oscar Pierre sí que convenció a los inversores, entre los que se encontraba Sacha Michaud, cofundador de Glovo App, que decidieron invertir, en un principio, más de 100.000 euros en esta idea. Y así, en marzo de 2015 nacía oficialmente Glovo.

Sacha Michaud (Glovo App): «Estamos cerrando una nueva y mayor ronda de financiación»

Historia de Glovo: las rondas de financiación

Primero con nueve empleados, que en 2019 superaron los 1.000, los ingenieros contratados por Pierre fueron implementando mejoras en la aplicación para ganar flexibilidad y rapidez, porque la base de Glovo es la economización del tiempo, y con los años fueron ganando adeptos entre los inversores, que apostaron por la idea de Pierre.

Así, la historia de Glovo ha ido sumando distintas rondas de financiación a lo largo de los años, entre las que destacamos la de agosto de 2016 cuando consiguió una nueva ronda de financiación por 5 millones de euros, que decidió invertir en seguir potenciando la app en las ciudades donde ya estaba implantada como Barcelona, Madrid, Valencia, París y Milán.

En 2018, consiguió inversiones de hasta 115 millones de euros, que empleó en consolidar su expansión internacional y que elevaría la valoración de la app hasta los 300 millones de euros.

Tal y como explicó en ese momento Óscar Pierre: “Estamos muy contentos con esta nueva inyección de liquidez que nos permitirá seguir creciendo de forma acelerada. Mi principal prioridad es invertir en aumentar nuestro equipo de tech para seguir optimizando la plataforma y ofrecer el mejor servicio del sector a los tres ejes principales: repartidores, usuarios y establecimientos y convertirnos así en su app de delivery de referencia”.

Finalmente, en 2019, Glovo dio su gran salto, tras cerrar dos rondas por valor de 150 millones de euros cada una, una en abril y otra en diciembre, que hicieron que su valoración superase los 1.000 millones de dólares y por tanto acompañase a Cabify en su condición de unicornio español.

Los glovers, la clave del modelo de negocio de Glovo

El concepto de Glovo no puede entenderse sin sus glovers, los repartidores que en menos de media hora (en la mayoría de los casos) satisfacen los recados de los usuarios. Ellos son vistos por la compañía como socios, al igual que las más de 5.000 tiendas con las que se pactan los repartos. Los glovers suelen trasladarse en bici o en moto y son autónomos que deciden cuándo trabajar, si aceptar o no un pedido y a cambio reciben una cantidad fija por cada entrega que hacen.

Historia de Glovo: Glovo en la actualidad

Actualmente Glovo cuenta con presencia en 200 ciudades de 26 países de Europa, África y América Latina, donde está centrando su expansión internacional, como Perú. Cerró el ejercicio de 2017 con más de 17 millones de euros en ingresos y con un volumen de pedidos de 30 millones. En 2018, elevó sus ingresos un 268% hasta alcanzar los 52 millones de euros aunque sus pérdidas se dispararon hasta los 42 millones de euros.

Lo cierto es que desde 2018, la estrategia de expansión de Glovo ha sido intensa, sobre todo en América Latina, siendo su primer destino Chile de la mano de Cabify a través de una “joint venture” en  noviembre de 2017, y posteriormente aumentó su red de glovers hacia Perú, Argentina y Brasil. En cuanto a Europa, De hecho, en 2019 entró al mercado polaco y adquirió Pizza Portal por 35 millones de euros, así como también invirtió en un segundo centro tecnológico en Varsovia.

Evolución de talento tech

Tras el nombramiento del vicepresidente de ingeniería Mustafa Sezgin a finales del año pasado, Glovo anunció la contratación de 300 nuevos ingenieros tech para trabajar junto al ex líder tecnológico de Uber y SoundCloud.

La startup utilizará el crecimiento del equipo de tech para crear una mejor y más eficiente experiencia para los usuarios, reducir los tiempos de espera de los repartidores y ayudar a la empresa a operar y ser líder en nuevos mercados en África, Europa y América Latina.

Superar las expectativas de los usuarios con supermercados online

Con el fin de convertirse en la aplicación para todo en la ciudad,  Glovo también incrementará la inversión en el desarrollo y crecimiento de categorías on demand más allá de los alimentos, como la lavandería o productos de supermercado.

Para acelerar aún más el crecimiento de estas categorías, la startup invierte en la vertical de supermercados a través de SuperGlovo; permitiendo que se entreguen los productos de supermercado a los clientes en un periodo de unos 20 minutos desde la realización del pedido. Estas tiendas almacenan hasta 1.000 artículos permitiendo que los repartidores realicen las entregas en Barcelona y Madrid. Esta ronda de inversión impulsará la expansión de estos supermercados en mercados prioritarios y ayudará a Glovo a ofrecer una experiencia extraordinaria a los clientes de todo el mundo.

 

Mantente informado de las noticias más relevantes en nuestro canal de Telegram