Por tercer año consecutivo, la plataforma de email marketing Acrelia ha publicado su informe del email marketing 2023, en el que analiza el estado y las tendencias del sector. Para su elaboración, ha contado con la participación de más de 350 empresas españolas de diferentes sectores económicos, a través de entrevistas recogidas entre septiembre y octubre.
El panorama general que ha dejado el estudio es que el email marketing en España goza de buena salud. Mientras que el 53% de los participantes considera que funciona bien (una cifra ligeramente mayor que el año pasado, cuando era del 52%), hay signos de mejoría evidentes. Y es que el 18% piensa que funciona muy bien (vs. 16% en 2022) y solo el 2% considera que funciona muy mal (vs. 4% en 2022). Además de esto, el 67% de las empresas afirma que los ingresos atribuibles al email marketing alcanzan el 30% de los ingresos totales del negocio.
Al preguntar por el objetivo de las campañas de email marketing, el 68% de las empresas lo emplean para convertir a sus prospectos, mostrando un incremento respecto al año pasado, cuando era del 64%. Esta tendencia se relaciona directamente con las ventas, un objetivo perseguido por el 75% de los encuestados (en 2022 era el 64%).
El 63% de los encuestados busca mayor cantidad de aperturas y clics (en 2022 este dato representaba un 64%); el 45% desea enviar contenido con un mayor nivel de personalización a su público; el 39% busca incrementar los suscriptores (vs. 30% en 2023).
Solo para el 25% la entregabilidad (llegar a la bandeja de entrada del usuario) es un objetivo prioritario, quedando en último lugar por tercer año consecutivo.
Aumentó la frecuencia de envío de campañas por email marketing: el 30% de las empresas hacen 4-7 envíos al mes, mientras que el 24% lo hace 2-3 veces al mes. A pesar de esto, un 14% no hace envíos regulares, una cifra que ha aumentado frente al año anterior, cuando era de 11%.
En el otro extremo, vemos empresas que envían emails de 8 a 12 veces por mes (7%) e incluso más de 12 veces al mes (11%), lo que podría llegar a saturar a los usuarios. En términos generales, el 51% de los encuestados afirma que mantendrá la frecuencia de envíos, mientras que el 45% planea aumentarla.
Desde la primera edición del informe, las redes sociales han sido el canal más utilizado, una tendencia que se mantiene con el 80% de uso de estas plataformas como canal complementario para el email marketing. Sin embargo, su porcentaje ha disminuido levemente, frente a la edición anterior, cuando era del 83%.
Aunque también ha disminuido la fuerza de venta (41% en 2023 vs. 48% en 2022), el marketing directo ha tomado mayor relevancia (40% en 2023 vs. 32% en 2022). En el otro extremo, encontramos que, al igual que en 2022, solo el 2% de las empresas no utiliza ningún otro canal para completar sus campañas de email marketing.
En cuanto a los contenidos más enviados, los divulgativos vuelven a brillar y, al igual que el año pasado, los usan el 79% de las empresas. De este porcentaje, el 75% utiliza el email para vender, mientras que el 52% lo usa para fidelizar y el 49% para informar.
El segundo lugar se lo llevan las propuestas comerciales, usado por el 42% de las empresas, mostrando un leve aumento frente al 2022, cuando era de 39%. Esto muestra una coherencia con la voluntad de lograr aumentar las ventas. De estos, el 56% cree que el éxito de su estrategia de email marketing se basa en un buen copywriting.
Las ofertas comerciales son el tipo de contenido menos utilizado, con un 32%. Incluso su uso ha decaído, pues en 2022 era del 33%, lo que refleja que la estrategia de reducir el precio no ha variado.
La mayoría de los encuestados (76%) cree que la calidad de la base de datos es la clave para que sus campañas de email marketing tengan buenos resultados. Igualmente, destacan la segmentación (69%), la personalización (61%) y un buen copywriting (56%).
En cuanto a segmentación se refiere, el 61% utiliza las preferencias o intereses que indica el suscriptor en el registro para segmentar los envíos. El 52% utiliza el origen del registro, 41% utiliza los comportamientos de los usuarios y el 29% toma en cuenta los datos socio demográficos. En el otro extremo, el 12% (vs. 9% en 2022) de los participantes no utiliza ningún dato para segmentar.
Hablando de personalización, el nombre de los usuarios es el elemento del email que más se personaliza. Otros aspectos que se personalizan son: el asunto (55%), el cuerpo del mensaje (54%) y el producto o servicio que se envía (39%).
Un 12% no personaliza sus mensajes, una cifra que aumentó con respecto a 2022, cuando era del 12%.
Finalmente, el 85% de los participantes confirma que sus correos son responsive y de estos, el 62% utiliza el editor de la plataforma de envíos para diseñar sus campañas y enviarlas.
Así como es importante tener una buena base de datos, también es indispensable monitorizarla y limpiarla para optimizar los envíos y no desperdiciar recursos. En este sentido, el 62% de los participantes utiliza una herramienta para gestionar las bajas, retornos y quejas de sus campañas. Igualmente, el 43% elimina los suscriptores inactivos y el 37% verifica los emails.
En cuanto a la monitorización de la calidad de los emails, el 75% confirma que lo envió primero a su correo personal, mientras que el 74% verifica los enlaces y el 68% los previsualiza en su plataforma.
El estudio indaga entre las empresas y les pregunta cómo se pueden mejorar las campañas de email marketing. Ante esta pregunta, las principales demandas de los encuestados fueron disponer de una mejor base de datos y tener más recursos (tiempo y personal), con un 49% y 43% respectivamente.
El 33% opina que hace falta una mejor formación específica en email marketing, el 24% reclama una herramienta de email más potente y 24% cree que hace falta mayor interés en las campañas por parte de las empresas.
Entre las principales conclusiones del estudio, también destacamos los siguientes datos:
Foto: Depositphotos.
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