La compraventa entre particulares se ha puesto muy de moda, sobre todo con la aparición de aplicaciones o páginas web que facilitan la transacción entre vendedor y comprador. Gracias a estas, en cinco minutos podemos llegar a un acuerdo y en pocas horas entregarlo a su nuevo propietario y recibir nuestro dinero.
Pero uno de los problemas que puede surgir en la compraventa entre particulares es lo que nombramos vicios ocultos. ¿Pero que son los vicios ocultos?
Un vicio oculto se refiere a un defecto del producto que no se puede percibir a simple vista, por tanto, el comprador solo lo descubre en el momento de su utilización. Por ejemplo, imaginemos que compramos un ratón inalámbrico para un ordenador, en la descripción pone que sirve para todas las plataforma de software y no ha sido casi utilizado.
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Hasta aquí todo perfecto, por tanto, decidimos comprarlo, pero una vez lo enchufamos en nuestro ordenador vemos que no funciona, porque tenemos una versión de software superior a la permitida por el ratón. Esto sería un vicio oculto, ya que el comprador había establecido que sirve para todas las plataformas cuando en realidad no es así.
Según el Código Civil, un vendedor está obligado a la reparación o cambio del objeto, en caso que éste tuviera algún defecto oculto. Es decir, que el comprador no pueda utilizarlo o su uso se ve afectado a causa de un defecto que a simple vista no se puede detectar, ya que, seguramente, si el comprador hubiera conocido estos defectos antes de realizar la compra, quizás no lo habría adquirido o hubiera pagado menos por él.
Aun así, el vendedor no será el responsable de los defectos que estén a la vista, así como de los que no lo estén, pero que el comprador hubiera tenido que detectar en caso que se trate de un experto en el producto. Por ejemplo, si un mecánico compra un coche al que le falta la rueda de recambio, no puede reclamar, ya que será culpa suya por no haberlo tenido en cuenta a la hora de comprar el vehículo.
Además, hay unos requisitos que se deben tener en cuenta para que el comprador se haga cargo de la responsabilidad de estos defectos ocultos:
En caso de haber puesto una reclamación por defectos ocultos en el producto, nos podemos elegir dos opciones:
Los vicios ocultos son complicados de demostrar y lo mejor es prevenir antes que curar. Por supuesto, tendremos que guardar toda la documentación referente a la compra para posibles reclamaciones. Cuando hay un conflicto no resuelto, hay unos servicios arbitrales de consumo dependientes de la Comunidad Autónoma. De todas formas, y puesto que conseguir ganar una reclamación por vicios ocultos es difícil, te recomendamos que realices tus compras en eCommerces de confianza. Si no conoces bien este mundo, quizás te compense pagar más y que te resuelvan los problemas que se te presenten.
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