La luna de miel de la “tecnocracia” ha llegado a su fin. Elon Musk y Sam Altman protagonizan la primera pelea de la era Trump en un intercambio de posteos en la red social X. Todo comenzó cuando el dueño de Tesla y actual administrador del Departamento de Eficiencia Gubernamental de la Casa Blanca aseguró que OpenAI no cuenta con el dinero suficiente para llevar adelante el Proyecto Stargate, anunciado ayer por Donald Trump en una conferencia de prensa.
“En realidad no tienen el dinero”, escribió Musk respondiendo al anuncio de OpenAI sobre el lanzamiento de Stargate, y luego, respondiendo a su mismo posteo aseguró que “SoftBank [principal inversor del Proyecto Stargate] tiene asegurado mucho menos de 10 mil millones de dólares. Lo sé de buena fuente”:
They don’t actually have the money — Elon Musk (@elonmusk) January 22, 2025
They don’t actually have the money
— Elon Musk (@elonmusk) January 22, 2025
Y a partir de allí, comenzó a postear y repostear una catarata de publicaciones que buscan desacreditar a OpenAI y a su CEO: “Altman literalmente testificó ante el Congreso que no recibiría compensación de OpenAI ¡y ahora quiere 10 mil millones de dólares! Qué mentiroso”, escribió Musk:
Altman literally testified to Congress that he wouldn’t get OpenAI compensation and now he wants $10 billion! What a liar. https://t.co/YpHvcm0WZa — Elon Musk (@elonmusk) January 23, 2025
Altman literally testified to Congress that he wouldn’t get OpenAI compensation and now he wants $10 billion! What a liar. https://t.co/YpHvcm0WZa
— Elon Musk (@elonmusk) January 23, 2025
Y, por si aún no quedaba clara su postura, ante una publicación de Jason DeBolt, accionista de Tesla, que aseguraba que Altman era una persona en la que no se podía confiar y que el Stargate era un proyecto que “no puede terminar bien”, el CEO de X respondió con una frase lapidaria: “Sam es un estafador“:
Sam is a swindler — Elon Musk (@elonmusk) January 22, 2025
Sam is a swindler
Ante la acusación de Musk, Altman no se quedó callado y desmintió al magnate, aunque con un tono mucho más neutral y diplomático: “Estás equivocado, como seguramente ya sabes. ¿Quieres venir a visitar el primer sitio que ya está en marcha? Esto es excelente para el país. Me doy cuenta de que lo que es bueno para el país no siempre es lo óptimo para tus empresas, pero en tu nuevo rol espero que, en su mayoría, pongas a Estados Unidos primero”, escribió:
https://twitter.com/sama/status/1882106524090482701
La pelea entre ambos empresarios comenzó en los inicios de OpenAI, que se fundó en 2015 como una organización sin fines de lucro, con la misión de asegurar que la inteligencia artificial general (IAG) beneficie a toda la humanidad. Entre sus fundadores se encontraban Elon Musk, Sam Altman, Ilya Sutskever, Greg Brockman y otros expertos en IA.
Pero cuando hay muchos gallos compartiendo el liderazgo, ya sabemos lo que pasa. Pues eso, que Musk se hartó de Altman, se fue y terminó creando su propia empresa de inteligencia artificial, xAI, de donde salió Gork.
En marzo de 2024, Musk demandó a OpenAI, alegando que la empresa había abandonado su misión original sin fines de lucro al transformarse en una entidad con fines de lucro, priorizando las ganancias sobre el beneficio público. En noviembre, el magnate amplió su acción legal al presentar una solicitud de medida cautelar para detener la transición de OpenAI hacia un modelo con fines de lucro. Sus abogados argumentaron que esta transformación podría resultar en comportamientos anticompetitivos y que OpenAI, junto con Microsoft, desalentaron la financiación de competidores, violando la Ley Sherman, que prohíbe ampliamente todos los contratos, combinaciones, o conspiraciones que restrinjan el desarrollo natural del comercio interestatal.
Ahora, con el anuncio del proyecto Stargate, esta tensión ha aflorado con fuerza.
Recordemos que el Proyecto Stargate es una ambiciosa iniciativa respaldada por OpenAI, SoftBank y Oracle, con una inversión estimada de 500.000 millones de dólares. Su objetivo es construir avanzados centros de datos en Texas para impulsar el desarrollo de la inteligencia artificial en el mundo, con Estados Unidos a la cabeza.
La financiación del proyecto proviene principalmente de las inversiones conjuntas de OpenAI, SoftBank, Oracle y Microsoft. Elon Musk asegura que ni OpenAI ni Softbank cuentan con la liquidez suficiente para respaldar la iniciativa.
OpenAI es la empresa que ha cerrado la mayor ronda de financiación de la historia, cuando logró recaudar 5.980 M€ el pasado octubre. El principal inversor fue Thrive Capital, que invirtió alrededor de 1.178 M€, pero también participaron Microsoft, Nvidia, SoftBank, Khosla Ventures, Altimeter Capital, Fidelity y MGX, muchos de los cuales también participarán tanto con dinero como con desarrollo en Stargate.
Más allá de su capacidad de captación de capital, OpenAI no está siendo rentable con su modelo de negocio, o al menos así lo manifestó Altman en un posteo reciente, en el que aseguraba que la empresa está yendo a pérdida con las suscripciones pro de ChatGPT.
Para saber qué pasará, habrá que esperar.
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