Desde hace años, la piratería de contenidos (películas, música, libros…) y la venta de falsificaciones online han representado dos de los quebraderos de cabeza más habituales para los directivos de marcas de todo el mundo: un lado oscuro de Internet que, hoy en día, sigue moviendo muchos miles de millones de euros cada año, y que empresas como Red Points tratan de combatir. Para conocer un poco más en qué consiste su labor y, sobre todo, cuál es el estado actual de este tipo de actividades ilícitas online, hemos hablado con Laura Urquizu, CEO de una empresa creada para proteger el patrimonio digital de empresas y personas.
No es posible erradicarla. Pero como en el caso de otros problemas en internet, como el spam y el malware, sí es posible mitigarla de manera extremadamente eficaz a través de la tecnología. Este objetivo es la misión de Red Points: llevar la tecnología a un sector que hasta ahora ha estado desasistido de herramientas inteligentes de detección y mitigación.
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Los algoritmos de Red Points han evolucionado mucho en los últimos años gracias a la experiencia que hemos acumulado. Nuestra solución mezcla la automatización de procesos de identificación de patrones, como puede ser en el caso de fotos o textos que indican la existencia de un abuso de marca, con un equipo de analistas y abogados que tienen como objetivo interpretar la necesidad de cada cliente y adaptar nuestra tecnología a sus necesidades.
Son varias las formas de actuación, que dependen del tipo de infracción. En la gran mayoría de los casos de falsificación, por ejemplo, conseguimos eliminarla gracias a las decenas de acuerdos que tenemos con las principales plataformas de comercio electrónico en el mercado.
El tipo de infracción con el que más trabajamos corresponde a los casos de piratería de películas. La razón por la cual el número de incidencias es tan alto es que la intangibilidad del producto permite que el abuso se dé prácticamente sin límites físicos o geográficos. Para nosotros, la detección y eliminación de este tipo de incidentes están totalmente automatizadas y contamos con clientes tan importantes como algunas majors americanas.
Depende del tipo de producto e industria del que estemos hablando. En el caso de la piratería de películas, por ejemplo, hay mucha difusión por parte de webs piratas que buscan monetización a través de la publicidad online. Luego también hay las plataformas que infringen el derecho de autor al compartir copias sin ninguna autorización de su propietario.
En el caso de falsificaciones, el perfil suele ser de pequeños vendedores que buscan las plataformas de comercio electrónico más populares para ofertar sus productos falsificados de manera eficiente y, a la vez, discreta.
Aunque las grandes marcas son un blanco obvio de los falsificadores, los infractores buscan cada vez más productos de mercado más limitados, pero con buena penetración (principalmente en los mercados estadounidense y europeo). Ese fenómeno crece de forma proporcional a la popularización del comercio electrónico: cuantas más personas y pequeños negocios logren vender sus productos en la web, en mayor grado serán un blanco de falsificadores que tienen como objetivo robar parte de la demanda creada.
Está claro que los abusos de marca son cada vez más un problema de todas las empresas, sin importar su tamaño.
La falsificación online sigue la tendencia de la producción a nivel global, que en las últimas décadas se transfirió a Asia — principalmente China. Pero también como en el caso de la economía formal, estos productos enfocan principalmente los mercados desarrollados en Estados Unidos y Europa. Según la OECD, España es el décimo mercado en el mundo más afectado por bienes falsificados.
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Depende mucho del perfil de producto y comprador. Es evidente que hay casos de engaño, en el cual el falsificador logra confundir al comprador con un producto que tiene apariencia y valor similar al real. Sin embargo, el coste de las infracciones en propiedad intelectual suma aproximadamente $1,7 billones al año. Es un valor realmente elevado, que depende de que muchos conscientemente compren sabiendo del origen de la mercancía.
¡Me encanta el ejercicio! Lo que estoy segura que se leerá sobre Red Points en un año es que seremos una de las empresas de tecnología que más crecen no sólo en Europa, sino en el mundo. Estamos invirtiendo muchísimo en crecimiento ahora mismo.
Creo que la tendencia más fuerte ahora mismo es la personalización, en una escala que aún es difícil vislumbrar. El eCommerce atenderá a las demandas más específicas de los consumidores y adelantará necesidades para ofrecer los productos y servicios más relevantes para cada persona.
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