Un grupo de autores estadounidenses acusan a la compañía de haber utilizado sus obras sin permiso y sin pagar derechos. Meta se defiende.
La noticia ha detonado la polémica y YouTube sostiene que, de ser así, supondría una clara violación de sus términos de servicio.
Se está utilizando el trabajo de artistas y escritores para entrenar modelos de inteligencia artificial y la industria musical ha dicho basta.