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Como ya te hemos explicado en varias ocasiones, Uber es una plataforma que proporciona una amplia y variada red de transporte (llevada por conductores particulares sin licencia de taxista) a sus usuarios. Es, sin duda, una de las aplicaciones más populares del mundo.

Ofrece una manera sencilla de pedir un transporte asegurando puntualidad, limpieza y confort para el usuario. El pago es fácil ya que no es necesario que sea en efectivo o tarjeta de crédito, se puede realizar mediante la aplicación Uber previamente configurada. La tarifa no incluye sobrecostes así que solamente se paga por kilómetros recorridos. El conductor cobra al usuario por el servicio prestado y Uber recibe un 20% de ese importe.

A pesar del indiscutible éxito de la compañía, los problemas con los taxistas y la legislación de diversos países en los que se ha asentado ha sido una tónica habitual en su día a día. Como bien sabes, en España está prohibida y no ha sido el único país que ha tomado esta decisión. Esta misma semana hay dos países más que prohíben que se pueda seguir utilizando este servicio: Brasil y Portugal.

Uber llegó a Brasil y Portugal.

La empresa Uber llegó a Brasil en 2014 y ya operaba en las principales ciudades del país: São Paulo, Brasilia, Río de Janeiro y Belo Horizonte. Entró ofreciendo solamente un servicio de lujo con coches de gama alta dotados, entre otras características, de asientos de cuero y aire acondicionado.

Desde que llegó la compañía a tierras brasileñas, los taxistas se han opuesto a ésta de forma contundente. Recientemente, el pasado mes de abril, taxistas de varias ciudades de Brasil protestaron contra Uber ya que consideraban que ofrecía un servicio “clandestino” y, por tanto, se trataba de competencia desleal. En São Paulo se realizó la manifestación más destacada llegando a colapsar varias avenidas y a causar un notable revuelo.

En Portugal también empezó a prestar servicio el pasado año 2014. En este país operaba en Lisboa, con un servicio de vehículos de gama alta como en el caso de Brasil, y en Oporto con modelos de gama baja.

Tribunales a favor de las asociaciones de taxistas.

Los tribunales de ambos países están a favor de las asociaciones de taxistas que consideraban que el servicio que ofrecía Uber era ilegal. La compañía no considera que sean competencia directa de los taxistas ya que, dicen, el servicio es distinto, pero el juez no lo ve así.

En Brasil, el Sindicato de los Conductores y Trabajadores en las Empresas de Taxi del Estado de São Paulo demandó a Uber alegando que los vehículos registrados en esta plataforma no siguen las normas de identificación y no están sujetos a control administrativo. La compañía estadounidense comentó que estaban comprometidos con los conductores y usuarios de Brasil y se ofreció a buscar una alternativa segura y confiable.

En Portugal, según The Wall Street Journal, Lisboa determinó que el problema está en que Uber es incapaz de garantizar a los usuarios que los vehículos y conductores cumplen realmente con la normativa establecida para prestar el servicio en plenas condiciones.

Bloqueo total

La aplicación, la web y cualquier otra forma que permita solicitar el servicio que ofrece Uber en Brasil y Portugal han quedado totalmente bloqueadas. En ambos países, las tiendas de aplicaciones de Google, Apple, Microsoft y Samsung han sido obligadas a bloquear esta aplicación en estos países y han ordenado a Uber que suspenda inmediatamente el funcionamiento de las aplicaciones ya instaladas en el móvil de estos ciudadanos.

Lo que no han podido evitar los tribunales ni los gobiernos es que los ciudadanos se manifiesten en las redes sociales. Esta semana en Portugal han abierto la página “Queremos a Uber em Portugal” en Facebook que ya tiene más de 10.000 seguidores.

¿Y si Uber no cumple con esta orden?

Si Uber optara por desacatar la orden impuesta por Brasil y Portugal tendría que hacer frente a duras consecuencias. En el caso de Brasil, Uber tiene tres días para cumplir con lo que se le ordena y, en caso de no hacerlo, tendría que pagar una multa de 100.000 reales (unos 34.000 dólares) por día, con límite de 5 millones de reales. En Portugal, serían 11.095 dólares al día sin límites marcados.

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