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Posiblemente estéis haciendo todo lo posible para llevar el máximo tráfico posible a vuestra web o incluso hayáis contratado a un especialista SEO o Social Media para que vuestro proyecto gane notoriedad y se disparen vuestras visitas o ventas pero, como siempre, si no medís bien lo que os llega y lo cómo se comporta cada tipo de tráfico, no conseguiréis rentabilizar al máximo vuestros esfuerzos en tiempo y dinero. 

Cuando hablamos de tipos de tráfico, normalmente nos referimos al canal de adquisición del usuario que ha acabado visitando vuestra web. Estos canales se dividen principalmente en estos seis grupos que explicamos a continuación:

Tipos de tráfico web: Social

Es aquel que proviene de redes sociales, bien a partir del contenido generado y compartido por vuestro community manager o de las campañas que esté haciendo en redes. Una buena campaña en redes puede generar mucho tráfico, porque el coste de adquisición es menor que en una campaña en motor de búsqueda y permite una gran segmentación para que el presupuesto se emplee aquellos perfiles de cliente con mayor probabilidad de compra. Es especialmente recomendable para venta de productos con una imagen atractiva y para públicos muy concretos. 

Tipos de tráfico web: directo

Son aquellos que os conocen y directamente teclean la url para entrar en vuestra página. Aquí se incluyen actuales clientes y usuarios pero también competidores, empleados, etc. Una recomendación básica para este tipo de tráfico es revisar el origen geográfico del mismo. Si vuestra empresa no es de ámbito muy local, será relativamente fácil ver si lo que parecía un buen dato, se debe principalmente a usuarios que no contribuyen al negocio.

Tipos de tráfico web: orgánico o de búsqueda orgánica

El más buscado y codiciado. Incluye a los usuarios que os han buscado en un motor de búsqueda como pueda ser Google o Bing. Aparecer en el Top 10, suele exigir una gran esfuerzo de SEO para optimizar la página Web, incluyendo análisis técnico, eliminación de errores, mejora de tiempos de carga, generación de contenido, creación de enlaces de calidad y elección de las mejores palabras clave para vuestra web. Para estas últimas, debéis siempre tener en cuenta que las mejores no son siempre las que tienen más búsquedas, sino las que os proporcionan una mejor relación entre tráfico y esfuerzo de posicionamiento.

Igualmente que el en caso anterior, en el análisis de datos, si la actividad de vuestro negocio se limita exclusivamente al territorio español, deberéis excluir de vuestro público potencial las visitas de otros países, ya que es habitual visitas de público hispano hablante.

Tipos de tráfico web:  de búsqueda de pago

Este tráfico provendrá básicamente de vuestras campañas en Google Ads. Igual que en caso del tráfico directo, os recomendamos realizar exclusiones geográficas para evitar pagar por los clics de vuestros empleados y proveedores, sobre todo se hacéis campañas de marca o con extensión de número de teléfono.

Tipos de tráfico web: Display

También tráfico de pago, pero proveniente en este caso de vuestros anuncios en Google Display. Como sabréis Google ofrece esta opción dentro de su plataforma de Google Ads, para poder insertar vuestros banners tanto para campañas de Display como de remarketing. También es posible seleccionar si se desea incluir a los partners de Google (aquellas páginas que alquilan parte de su espacio para ubicar anuncios).

Tipos de tráfico web:  Tráfico referido o “referral”

Es aquel que proviene de otras webs que os enlazan, incluidas aquellas con las que podéis colaborar o aportar contenido de calidad.

Este tiene un doble valor, porque además de los usuarios que os pueda traer si conseguís una recomendación, os puede ayudar con vuestra estrategia de posicionamiento si la web que os cita tiene una elevada notoriedad y confianza. En este punto cabe destacar que las referencias pueden tener un efecto negativo si provienen de páginas con elevados índices de toxicidad, que suelen ser aquellas que no generan contenido de calidad, como las granjas de enlaces. 

Aunque se pueden hacer subgrupos, estos son los principales tipos de tráfico que podéis encontraros. 

Podéis visualizar vuestra distribución de tráfico en el menú de la izquierda de Google Analytics bajo el apartado “adquisición”

Cómo saber qué tráfico es el que más me aporta

Para saber qué fuente está contribuyendo más a mejorar vuestros objetivos os recomendamos que reviséis dos métricas principales: la tasa de rebote y el porcentaje de conversión.

Tasa de rebote

La tasa de rebote, o porcentaje de usuarios que sale de vuestra web a los pocos segundos de haber entrado, mide el tráfico que no ha encontrado aquello que estaba buscando. Una tasa de rebote, especialmente alta en un canal de pago, es un claro indicador de que vuestra campaña debe ser revisada. No olvidéis que estáis pagando por cada visita, por lo tanto nos interesa conseguir visitas de calidad, que realmente estén interesadas en lo que ofrecéis.

Tasas de rebote del 50% al 70% están dentro de lo normal y dependen mucho de lo específico o genérico que sea vuestro producto. Suponiendo que Landing Page tenga un contenido relevante y relacionado con la palabra clave, cuanto más precisa sea esta, menor tasa de rebote tendréis.

Conversiones

Por otro lado, la métrica más importante son las conversiones. Podéis encontrar la distribución de vuestras conversiones a través de los diferentes canales en el mismo menú, pero para ello es preciso haber definido antes qué es una conversión.

Esta puede ser llegar a una página de agradecimiento tras una compra, en envío de un formulario de contacto o simplemente la visualización de una página. Si queréis definir vuestras conversiones podéis hacerlo desde el menú de configuración. 

¿Y cómo sabe Analytics qué canal es el responsable del tráfico que llega a nuestra web?

Realmente es algo complejo. Es imposible saber, en el caso de un cliente que en su Customer Journey haya pasado por diversos canales, cuál de ellos es el que realmente le ha convencido a visitar la página de una empresa. Por eso Google Analytics nos ofrecía distintos modelos de atribución que otorga más peso al primer clic, al último, etc. Desde hace unos años cuenta además con la herramienta Attribution, con información más detallada.

En el mercado existen modelos de atribución más sofisticados, pero con presupuestos sólo al alcance de grandes compañías.

Estrategias posibles ¿Qué canales son los prioritarios?

Como todo depende de lo que se pretenda y sobre todo de la velocidad de crecimiento deseada. Al final cada canal tiene su utilidad.

El tráfico orgánico representa una inversión a largo plazo que contendrá vuestro gasto en campañas pagadas, pero quien piense que el tráfico orgánico es gratuito, está equivocado. La aplicación correcta de una estrategia SEO consume cuantiosos recursos humanos y/o económicos. Es necesaria, porque además del tráfico orgánico, un buen posicionamiento natural garantiza que Google os cobrará menos por cada clic en vuestros anuncios, pero es un camino que dura meses o incluso más de un año y puede tener altibajos.

Si lo que buscáis es tener un buen tráfico desde el primer momento, se puede implementar una estrategia SEM en paralelo que vaya reduciendo la inversión conforme vuestro SEO mejora. Si dudáis sobre qué medios de pago pueden ser los mejores para vuestro caso, os recomendamos la lectura de este breve post, donde se dan algunos consejos para diferentes casos.

Hasta aquí el resumen sobre el tipo de tráfico. Esperamos que os haya resultado de utilidad y no olvidéis que la constancia y el contenido de calidad en la clave para generar un volumen de visitas natural y sostenida en el tiempo.

Érica Sánchez, Sucommunitymanager.com

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