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Trabajando el otro día en la oficina, uno de mis jefes se me acercó y me comentó: ¿Has leído el artículo de Judith Duportail en The Guardian  (uno de los periódicos más leídos en Reino Unido) sobre la privacidad de Tinder? ¿Te encargas de escribir sobre este tema?. Raudo y veloz, y con mucho morbo por leer sobre el tema (lo reconozco), localicé el artículo en cuestión y me puse a investigar.

Conversaciones, tiempos de uso, preferencias… 800 páginas de datos sobre una usuaria de Tinder 

“Pedí a Tinder mis datos personales. Me enviaron 800 páginas de mis más profundos y oscuros secretos” . Menudo titulazo. Si ya tenía curiosidad, leyendo el título de este post mi curiosidad se disparó  un 300%.

En él se nos cuenta que la redactora, tras ser 4 años usuaria en Tinder, decidió pedir, con ayuda de un especialista en protección de datos, acceso total los datos que de ella guarda la plataforma. Como ella misma indica “yo ya había olvidado las malas citas que había tenido con gente de esta plataforma, Tinder no”. 

Mal uso de los datos en redes sociales¡800 hojas llenas con datos personales! Todas sus conversaciones, el tiempo que tardó en decidirse en dar un ‘like’ a alguien, cuándo y dónde se conectaba, sus preferencias sexuales (el porcentaje de hombres blancos, negros y asiáticos con los que había tenido un match), sus fotos de Facebook e Instagram (ya no tenía en Instagram ni la cuenta activa) , los likes que había dado a otras fotos en Facebook, incluso podría tener acceso a cuántas ofertas de trabajo tienes en Linkedin o cuánto pagas de seguro del coche … y la lista continúa y continúa…

En ese momento me di cuenta como usuario de Tinder que soy , bueno yo y los más de 100 millones de usuarios que hacen uso esta plataforma (no te rías que se que tú también la tienes descargada y ¿sabes qué? a lo mejor ¡tu pareja también! ¡Oh cielos!) que tenía todo el vello de punta. ¿Qué cantidad de datos estoy/estamos cediendo a una plataforma para ligar? Vale que para registrarse tienes que facilitar tu usuario de Facebook, pero entonces ya que WhatsApp pertenece a Facebook ¿quiere decir que Tinder también tiene acceso a mis whatsapps? ¿se me está yendo la cabeza?…

Yendo más allá de Tinder, cuando nos damos de alta cualquier red social, generalmente hacemos caso omiso a las condiciones de uso y damos permiso o mejor dicho ‘cedemos gratuitamente’ la licencia de todos los derechos de propiedad intelectual de todo el material que colgamos. 

Qué saben las redes sociales de ti

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su “encuesta sobre equipamiento y uso de tecnologías de comunicación en información en los hogares durante el año 2016”, se dedujo lo siguiente:

  • El 73,5% de los usuarios han facilitado algún tipo de información personal a través de Internet.
  • El 62,9 % de los usuarios conocen que las ‘cookies’ son unos ficheros que sirven para rastrear los movimientos de los usuarios en Internet
  • El 17% declara usar algún software anti-rastreo para limitar la capacidad de seguimiento de sus actividades en internet.

¿Por qué las redes sociales necesitan que cedamos nuestros datos? Según Raquel Xalabarder, catedrática de propiedad intelectual, “cada vez que alguien retuitea o comparte un contenido estaría realizando un acto de explotación (…) Si queremos pensar bien, lo hacen porque, si no hubiera esta cesión de derechos, la herramienta no podría funcionar”

Facebook también sabe mucho de ti

Eres consciente que , por ejemplo, Facebook podría tener conocimiento de:

  • El número de líneas de crédito que tienes activas.
  • Los tipos de tarjetas de crédito que tienes.
  • Tipo de restaurante que frecuentas.
  • Usuarios que participan en alguna multipropiedad

Y estos son solo algunos ejemplos pero podríamos contaros hasta 98 de ellos. Todo esto queda plasmado en un artículo muy interesante, en el que os indicamos los datos a los que damos acceso a Facebook, la más grande de las redes sociales, y poneros , si cabe, más nerviosos todavía: “¿Qué sabe Facebook de ti? 98 parámetros que usa para mostrarte publicidad”

 

Xalabarder nos indica que si bien el peligro no debería venir por parte de esas plataformas (no pueden vender en principio una foto, porque podrían vulnerar el derecho de imagen de las personas que están etiquetadas, por ejemplo) el peligro podría venir más bien de los hackers, que hicieran un uso ilícito de ellas (recordemos la publicación de las fotos íntimas de Instagram de Cameron Díaz por ejemplo).

En la actualidad se está a la espera de que 3 plataformas con mayor número de usuarios como son Facebook, Twitter y G+ cambien sus condiciones de uso para adaptarse a la normativa europea de protección de consumidores ya que presentan cláusulas que pueden ser consideradas abusivas y un desequilibrio muy grande entre los derechos y obligaciones entre ambas partes.

A la espera estamos entonces… 

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Y tú, ¿tienes algún nuevo Match de Tinder?  jajaja…

 

Imagen por Deposit Photo.

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