Tiempo de lectura: 3 minutos
Shares

Grandes aliadas para las marcas que buscan comunicarse con sus usuarios y odiadas por los usuarios que no hallan la tranquilidad de los impactos comerciales. Hoy hablamos de las Notificaciones Push, ese arma de destrucción masiva que levanta pasión y odio, a partes iguales, allí por la app por la que pasa.

Como marca, los responsables de marketing buscan reactivar a los usuarios ofertándoles nuevas promociones y descuentos exclusivos del canal. Su objetivo, rentabilizar su aplicación móvil generando mayor actividad y recurrencia de uso.

Como clientes, los usuarios quieren evitar el acoso continuo de las marcas y la sobresaturación de comunicaciones innecesarias que no les aportan un valor diferencial. Su objetivo, poder descargarse una app y seguir viviendo tranquilos.

¿Es posible encontrar el equilibrio?

5 razones por las que tus usuarios odian las Notificaciones Push

A menudo las marcas que se apuntan a enviar Notificaciones Push tienen claro el objetivo de sus comunicaciones, pero no cómo llegar a él. Se acaba cayendo en la monotonía de este formato con algunos errores que provocan un total rechazo por parte del usuario e incluso una definitiva desinstalación de la app.

1. Sin agobios: la frecuencia de los envíos está estrechamente relacionada con el tipo de app. No tiene sentido que una app en la que no hay cambio de contenido ni novedades te mande una notificación cada día. Sé razonable y justifica la importancia de cada comunicación sin abusar de los permisos de los usuarios.

2. Aporta valor: no me cuentes lo de siempre. Me gustan las ofertas, los descuentos y te agradezco que me envíes las últimas novedades  de la app, pero trata de impactar de forma mucho más cualificada y original ayudándote de consultorías de comunicación y herramientas analíticas que te dirán quienes son tus usuarios y cual es la mejor forma de llegar a ellos.

3. Respeta horarios: conoce a tus usuarios y analiza en qué horas del día usan tu app. No me despiertes a las 9 de la mañana un domingo para contarme que has sacado una nueva versión de la app. Probablemente no solo no conseguirás la acción que buscas, sino que mostrarás una mala gestión de la comunicación de la que te aseguro, el usuario se percatará.

4. Personaliza los mensajes: no optes por una comunicación masiva. Las herramientas de marketing móvil ya están suficientemente avanzadas como para que puedas gestionar tu comunicaciones push de forma totalmente segmentada basándote en el comportamiento de tus usuarios. Si soy un usuario recurrente, que ya ha comprado, no espero conseguir la misma recompensa que un usuario nuevo. Motívame para continuar contigo.

5. Facilita la decisión: como usuario quiero tener el poder de decidir si deseo seguir recibiendo notificaciones push o no. Hay apps que ya ofrecen una sección de configuración en la que poder personalizar la frecuencia de comunicaciones comerciales así como la tipología y contenido de las mismas.

En busca de la comunicación equilibrada

El sentido común será tu mejor aliado para empezar, aunque no te voy a engañar, la prueba – error con test A/B harán que pulas tus comunicaciones push al límite. El jugar con la frecuencia, horarios, segmentos y redirecciones in-app son la clave para conseguir optimizar cada envío.

Y para poder llevar todo esto a cabo es necesario disponer no solo de la tecnología de envío, sino también de la integración de un modulo potente de segmentación y reporting. Conocer el impacto final que ese envío ha tenido en tus usuarios no solo en términos de aperturas sino contabilizando también las interacciones y conversiones finales asociadas.

Enviar Notificaciones Push y que tus usuarios no las consideren spam, es posible. No le restes importancia, los estudios dicen que una buena estrategia de notificación puede tener una repercusión directa en más de un 30% de las transacciones en m-commerces.

Shares