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En el universo del comercio electrónico existe una terminología clave que debemos entender para gestionar nuestro negocio. Hace unas semanas hablamos en profundidad sobre la newsletter como herramienta de captación de público aplicado a territorios como el eCommerce. Hoy toca hablar sobre otro punto importante en el negocio, el Stock Keeping Unit y sus funciones indispensables

Qué es Stock Keeping Unit

El Stock Keeping Unit o SKU se enmarca dentro del almacenamiento de productos, ya sea en nuestro almacén propio o en el de un tercero que nos almacene los productos hasta que llegan al consumidor final. Cada producto que vendamos debe estar etiquetado con su propia referencia, su SKU, pues nos ofrecerá datos de gran utilidad para controlar diferentes aspectos del proceso de venta.

En este sentido, toda SKU debe estar registrada en nuestra base de datos para poder sacar partido a esa información útil como veremos en próximas líneas. Cada producto debe tener su propia SKU para que podamos procesar esa información y aplicarla de manera directa y útil a la gestión de nuestro comercio electrónico. Nuestra gestión de inventario nos ayudará a mejorar el rendimiento del ecommerce.

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¿Qué debe quedar registrado de nuestros productos?

  • Producto con SKU (diferentes si tiene variantes).
  • Precio actual y precios pasados (mínimos y máximos).
  • Número de unidades disponibles.
  • Localización del producto en el almacén.

Control de stock y almacenamiento

En esencia, cada producto debe tener su propia SKU. Si por ejemplo vendemos dispositivos móviles, cada tipo de teléfono debe estar registrado en nuestra base de datos con un SKU que nos permitirá realizar tareas de forma sencilla. Una de ellas es controlar siempre el stock que resta en almacén de esos productos, lo que nos permitirá saber cuándo encargar más, si estamos acumulando demasiados, etc.

Puede parecer una obviedad, pero el control de stock resulta indispensable para conseguir resultados en el universo del comercio electrónico. Acumular un producto que no se vende o no saber reaccionar al incremento inesperado de la demanda de un producto son dos situaciones dispares que pueden tener el mismo resultado: hacernos perder dinero por exceso de entusiasmo o de frenada.

Que cada producto tenga su SKU nos permitirá, además, localizarlo de manera rápida y directa en el almacén. Basta con analizar nuestra base de datos para encontrar información sobre el producto y situarlo rápidamente en nuestro entorno. Esta cualidad no solo acelera los procesos (conseguimos antes localizar), sino que puede permitirnos contar incluso con menos personal.

Detección de oportunidades con el cliente

Un buen uso del SKU también nos será útil para detectar oportunidades de cara a los consumidores y a las tendencias del mercado. Siguiendo con el símil de la telefonía móvil, si tenemos un modelo de teléfono catalogado con una sola SKU, controlaremos nuestro stock y sabremos cómo se está vendiendo. Pero: ¿qué sucede si además catalogamos todas las versiones (colores) de ese modelo?

Sencillo: tendremos información sobre cuál es la variante del dispositivo que mejor se está vendiendo y podremos reforzar nuestro stock en caso de que lo necesitemos. La información, como se suele decir, es poder, y en este caso saber que se vende más el smartphone en color oro que en blanco, o con 32 GB de memoria en vez de 64 GB, son datos realmente útiles.

Esta información nos permitirá proyectar los datos para configurar el stock del producto en función de las tendencias del mercado definiendo no sólo qué producto se compra más, sino también cuáles son las variantes más exitosas de ese producto, datos extremadamente útiles cuando se aproximan grandes eventos de venta como el Black Friday, Navidad y otras fechas especiales.

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Seguimiento de los precios

Gracias a una correcta gestión del Stock Keeping Unit también podemos ser capaces de obtener información sobre el ecosistema de precios de nuestros productos. Nuestro registro interno debe contener información sobre el precio de venta inicial, las variaciones sobre el precio realizada en ofertas puntuales y en momentos especiales del año, los cambios oficiales de pricing, etc.

La curva de precio del producto nos va a permitir moldear el precio de forma idónea para obtener mejores resultados. Analizando los precios podemos descubrir que las ventas de un producto se disparan cuando éste se coloca en cierto rango de precios; también podemos descubrir que un producto concreto se está vendiendo por encima de su precio en nuestros competidores colocándonos en desventaja.

El precio y sus fluctuaciones deben ser considerados como dos datos claves a la hora de plantear nuestras estrategias en e-commerce. Son informaciones extremadamente útiles que, con una visión analítica apropiada, nos permiten conocer al dedillo cómo funciona nuestro producto. En cualquier caso, la estrategia de precios es un tema complejo al que bien le podríamos dedicar otro artículo.

Una medida tan útil como necesaria

Sea nuestro ecommerce grande, mediano o pequeño, estamos obligados a controlar el stock de productos sacándole el máximo partido al Stock Keeping Unit. No contar con él es un error grave por todo lo que perdemos en lo que respecta a información. En nuestra estrategia de desarrollo de e-commerce, el control de stock debe ser clave para poder mejorar nuestros resultados.

No lo olvidemos.

Imagen: Depositphotos

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