En pocos años, Shein se ha convertido en uno de los gigantes del eCommerce mundial. Con una propuesta de precios bajos y enorme catálogo, sus artículos ha llegado a los principales mercados internacionales, penetrando de una forma inesperada en múltiples segmentos de la población. Sin embargo, y pese al interés generado alrededor de sus grandes cifras y su modelo de negocio, la compañía siempre ha estado rodeada de un halo de misterio.
Ahora, ese halo ha desaparecido (en gran medida), y se lo debemos a la documentación oficial que ha presentado en la Bolsa de Hong Kong como paso previo a su esperada salida a Bolsa. Así que ha llegado el momento de analizarla en profundidad para conocer algunos detalles poco conocidos de cómo funciona Shein.
Las cifras publicadas en ese documento oficial nos muestran a una empresa que continúa creciendo, pero a un ritmo cada vez menor y con una caída considerable de su rentabilidad.
Como ves, a nivel de ingresos, la evolución de Shein es buena, aunque es verdad que el período 2024/2025 se ha caracterizado por una ralentización del crecimiento, que se queda en un 8% frente al 20,7% del período anterior. Algo que puede ser lógico teniendo en cuenta que ya ha pasado algún tiempo desde la irrupción de Shein en distintos mercados internacionales y el efecto que han podido tener en su negocio las distintas medidas arancelarias del Gobierno Trump, por ejemplo.
La base de clientes es enorme, 273 millones en todo el mundo, mientras que sus pedidos anuales alcanzaron en 2025 los 1.078 millones, un 17,3% más que en 2024.
Cifras de Shein (2023-2025)
Sin embargo, los problemas llegan en la parte estrictamente financiera. Las cifras muestran una empresa que sigue creciendo, aunque a un ritmo cada vez menor. Su beneficio neto cayó con fuerza en 2025, si bien este descenso estuvo muy condicionado por ajustes contables relacionados con sus acciones preferentes convertibles. En cualquier caso, a pesar del descenso del beneficio neto, el resultado operativo aumentó en unos 700 millones de dólares durante 2025. La caída se explica principalmente porque el impacto positivo de la revalorización de las acciones preferentes convertibles fue mucho menor que en 2024.
Sin embargo, parece que la tendencia negativa va en aumento. Aprovechando que la documentación ofrece resultados de su primer trimestre de este año, podemos comprobar que la desaceleración se hizo más evidente entre enero y marzo de 2026:
En paralelo, Shein incrementó considerablemente algunos de sus principales costes. Sus gastos de marketing crecieron un 48,9% en 2025, hasta los 6.191 millones de dólares, mientras que los gastos logísticos alcanzaron los 19.072 millones y representaron el 45,6% de los ingresos.
A pesar de la importancia que ha tenido Estados Unidos en el despegue de Shein, el documento refleja que desde 2023 nuestro continente ha tenido más peso en el reparto geográfico del negocio. Así, actualmente Europa (35,4%) supera a Estados Unidos (24,1%) a nivel de ingresos, aunque la categoría agregada “resto del mundo” representa ya la mayor parte del total.
De hecho, el peso del mercado estadounidense descendió desde el 29,4% de 2023 hasta el 24,1% en 2025, y cayó al 22,5% durante el primer trimestre de 2026. Esto reduce parcialmente la dependencia de Estados Unidos, que bajo el mandato de Trump ha endurecido mucho las políticas arancelarias hacia las importaciones chinas, como vimos en el caso de las exenciones de minimis. En cualquier caso, la posición de Shein en Europa también está en entredicho, ahora que ha entrado en vigor la tasa de 3 euros por paquete de valor inferior a 150 euros procedente de fuera de nuestras fronteras. Tal y como vimos en un artículo reciente, las descargas de la app de Shein en la UE se han desplomado desde su entrada en vigor el pasado 1 de julio.
En el propio documento, la compañía lo explica así:
“Tras la eliminación de la exención de minimis en EE. UU. y de la exención de derechos de aduana de la UE para envíos de bajo valor (hasta 150 euros), adoptamos procedimientos formales de despacho de aduanas y un marco que incluye aumentos de precios, inventario y logística localizados, así como un mayor cumplimiento normativo comercial en EE. UU.; se prevé la adopción de medidas similares en la UE.
Desde mayo de 2025, la eliminación de la exención de minimis en EE. UU. ha repercutido negativamente en nuestras ventas en dicho país y en el crecimiento general de nuestros ingresos netos, además de contribuir a un aumento de los gastos logísticos en proporción a los ingresos netos, si bien posteriormente hemos observado signos de normalización en los hábitos de compra de los consumidores y en las tendencias de ventas en EE. UU.
En la UE, los productos adquiridos a través de nosotros o de nuestro mercado en línea y enviados a Europa —que anteriormente se beneficiaban de la exención de 150 euros— están sujetos a mayores costes, lo cual podría tener un efecto adverso significativo en nuestro negocio, situación financiera y resultados operativos, dado que generamos aproximadamente un tercio de nuestros ingresos netos en Europa durante 2025 y el trimestre finalizado el 31 de marzo de 2026″.
Además, el documento revela que la Federal Trade Commission estadounidense investiga las operaciones de Shein en EE. UU. La empresa dice estar colaborando y admite que llegar a un acuerdo podría implicar que haya que realizar pagos significativos. Estos conflictos regulatorios se unen a otros que ya hemos comentado anteriormente con la Comisión Europea, por cuestiones como la venta de productos ilegales o no seguros.
Aunque la venta directa de productos sigue dominando el negocio, los servicios asociados al marketplace y a otras actividades de plataforma están ganando peso. Así, si nos fijamos en sus ingresos:
También se está diversificando el catálogo, y la moda pasó del 68,8% de los ingresos en 2023 al 63,8% en 2025. Recordemos que Shein ofrece calzado, accesorios, belleza, hogar y productos de estilo de vida, además de ropa.
Dentro de ese documento Shein destaca la importancia que tiene su sistema de producción, Large-scale Automated Test and Reorder (LATR), traducible como prueba y reposición automatizadas a gran escala. Para Shein se trata de una de sus grandes fortalezas competitivas, y un modelo “único”.
En resumen, funcionaría así:
Shein explica que “este modelo nos permite lograr un equilibrio óptimo entre la variedad en la selección de productos, la rapidez en la renovación de diseños y la eficiencia en la gestión de inventarios. Contamos con una red global de socios. Al hacer que nuestra cadena de suministro sea más ágil, sólida y resiliente, capacitamos a nuestros socios para prosperar y crecer junto a nosotros”.
Aunque la matriz tiene domicilio en las Islas Caimán y la sede internacional está en Singapur, la mayor parte de su red de fabricantes continúa en China. Shein está ampliando producción en Turquía y Brasil, pero todavía carece fuera de China de una capacidad comparable. La empresa es consciente de que esta dependencia implica una mayor exposición a amenazas como conflictos comerciales, efectos arancelarios, restricciones a la exportación, encarecimiento del transporte aéreo y de los combustibles o conflictos geopolíticos.
Además, el documento incluye como riesgo la publicidad negativa relacionada con las prácticas productivas de sus proveedores. Recordemos la polémica que, recurrentemente, acompaña a la compañía (como a otros actores del sector de la moda) por las condiciones laborales y el posible origen del algodón utilizado. Shein sostiene que mantiene una política de tolerancia cero frente al trabajo forzoso y que audita a sus proveedores.
La documentación presentada en Hong Kong muestra una Shein que entra en una etapa más compleja, marcada por la desaceleración del crecimiento, la presión aduanera y regulatoria y su elevada dependencia de la producción china. El documento despeja muchas incógnitas, aunque todavía deja abiertas las decisivas: cuánto pretende captar, a qué valoración y cuándo se producirá finalmente su salida a Bolsa.
Imagen: ChatGPT
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