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Rompiendo sus propias barreras, Jeff Bezos ha presentado los resultados de Amazon en 2015, en donde se detalla que su volumen de ventas ha alcanzado los 107.000 millones de dólares (el equivalente a más de 98.168 millones de euros).

Los resultados de Amazon en 2015, a detalle

Esta gigantesca cifra supone un crecimiento del 20,2% con respecto a los 89.000 millones de dólares logrados en el ejercicio 2014.  Sin embargo, hay que guardar la compostura, pues los ingresos operativos para la compañía terminan siendo de 2.200 millones de dólares (más de 2.028 millones de euros), y de 596 millones de dólares en beneficios netos finales (más de 549 millones de euros), frente a los 241 millones de pérdidas netas de 2014.

A primera vista, las ventas de Amazon van viento en popa. Pero no nos confundamos, el margen en el que se mueve Amazon, a la vista de sus resultados operativos, es de un 2% más o menos. Y eso antes de amortizaciones e impuestos. Amazon sigue caminando por el filo de la navaja. 

Para Jeff Bezos, fundador y CEO de Amazon, el 2015 significó la posibilidad para la empresa de servir a 300 millones de clientes en todo el mundo; para él, a pesar del dinamismo que se vive en todos los mercados y con las oportunidades constantes de expansión, en Amazon se sienten como ‘el primer día’.

Lo que ha ayudado muchísimo para lograr los resultados de Amazon en 2015 ha sido la temporada navideña, o como lo leerían el Q4 de 2015, en donde la empresa rompió toda expectativa, alcanzando un volumen de negocio de 35.700 millones de dólares (equivalente a 32.904 millones de euros, un crecimiento del 26% conforme al 2014).

Si acotamos las cifras, los beneficios obtenidos por Amazon durante 2015 se consiguieron entre octubre y diciembre, pues el cuarto trimestre de 2015 supuso el ingreso de 1.100 millones de dólares (1.013 millones de euros aproximadamente).

El éxito no sólo se mide en billetes

Cabe señalar que no todos los resultados de Amazon se pueden medir con billetes y monedas. El 2015 nos dejó otros hechos y primicias que nos permiten expandir el amplio poderío de la marca.

Por ejemplo, un dato interesante que resalta el crecimiento de Amazon es que durante el 2015 el número de suscriptores de su programa Amazon Prime (programa de pago de cuota anual para acceder a servicios premium de la compañía como envíos gratis o acceso a contenidos digitales) creció un 51%, significando así el mayor crecimiento registrado en su histórico.

Si nos vamos por cuestiones de desarrollo, podemos tomar lo sucedido a finales de año en nuestro país: en el marco del Black Friday, Amazon en España marco inauguró las dos nuevas torres de almacenamiento del centro logístico de San Fernando de Henares, hecho que permitió a la sucursal española del gigante del eCommerce ampliar su capacidad para albergar siete millones de productos de cara a la navidad 2015.

La estrategia de Amazon va en la línea de ofrecer cada vez más servicios, que a diferencia de los productos le permiten tener un margen mayor de beneficios. En esta línea, Amazon está produciendo series de televisión que ofrece a sus suscriptores de Amazon Prime al estilo Netflix. Está abriendo tiendas físicas (este año abrió la primera librería física en Seatlle) y está abriendo webs sectoriales de eCommerce.

Paralelamente a la búsqueda del incrementar las ventas de Amazon, la compañía está experimentando diversos sistemas para reducir el coste de sus envíos. Todo esto pasa por asumir parte de la cadena logística con recursos propios. Amazon  ha llegado a un acuerdo con Boeing para contar con su propia flota de aviones, que en la actualidad dependen de los grandes operadores logísticos como DHL. La expansión de los puntos de recogida automatizados (Amazon Lockers) en supermercados, centros comerciales y universidades es otra estrategia encaminada a la reducción de costes.

En definitiva: Las expectativas de crecimiento de ventas de Amazon habrán defraudado a los ávidos mercados, pero son unos resultados más que buenos con los que cualquier empresa se daría con un canto en los dientes. Y para 2016 el mercado vuelve a esperar un año récord, algo que no sería nada raro que sucediera. Amazon ha demostrado sobradamente su capacidad para buscar nuevas vías de crecimiento.

Que las ventas de Amazon suban y que la compañía gane dinero es una buena noticia para todo el sector del eCommerce. Amazon no puede ser visto como un competidor por prácticamente nadie. Su dimensión y su alcance le ponen por encima de cualquiera que lo intente. De hecho, los posibles competidores de la compañía van a por segmentos de su mercado, pero nadie osa plantarle cara de tú a tú.

Para el sector del eCommerce, Amazon es una fuerza tractora. Es quien tira del carro. Si las ventas de Amazon suben, significa que las de los demás actores del sector también pueden (y deberían) subir. En ese sentido, cualquier movimiento de la compañía de Seattle es milimétricamente analizado y extrapolado, a veces de una forma poco racional. “Si a Amazon la funciona esto, a mí también” es algo que he oído demasiadas veces. Y la respuesta siempre es la misma: Ya, pero tú no eres Amazon.

El imperio de Jeff Bezos tiene características que le hacen único. Su dependencia del mercado de Estados Unidos, donde se concentran alrededor del 60% de las ventas de Amazon, es una de ellas. Y las cifras de crecimiento, en lugar de apuntar a una mayor diversificación internacional, hacen justo lo contrario. Las ventas de Amazon en Norteamérica pasaron de 50.000 a 63.000 millones de dólares, mientras que las ventas del resto del mundo sólo crecieron de los 33.000 a los 35.000 millones. Amazon sigue dependiendo, y cada vez más, de los Estados Unidos como su principal mercado.  Algo que no cuadra demasiado en una empresa embarcada en un ambicioso plan de expansión internacional.

Las ventas de Amazon no contentan a los inversores

La reacción de los mercados ha sido de decepción: esperaban mejores noticias de las ventas de Amazon. El resultado: Un castañazo en la cotización de sus acciones superior al 7%, que combinado con los resultados presentados hace unos días por Facebook hace que la red social de Zuckerberg supere en capitalización en bolsa al gigante del eCommerce. Tras las pérdidas del año pasado y el récord de ventas en las pasadas navidades, los inversores querían más y las ventas de Amazon, al parecer, no se lo han dado.

¿Y qué esperaban de las ventas de Amazon? Pues márgenes menos exiguos. El problema no es la cantidad, 2.200 millones de beneficio operativo está muy bien. El problema es que a Amazon le hace falta vender más de 100.000 millones de dólares para conseguirlo. Y eso supone un riesgo astronómico. No ahora, dado que con los intereses cercanos al 0% la mayor parte del dinero está en la Bolsa, pero veremos que pasa el día que los intereses suban, que subirán, y sea más rentable comprar un producto de inversión garantizado a un banco en lugar de ser accionista de Amazon.

Una parte del problema viene del crecimiento de los gastos de envío y logística, que a Amazon se le han disparado un 37% en el último trimestre, costes que Amazon no repercute al cliente en su totalidad y que merman sus márgenes operativos. Pero eso es sólo una parte.

El problema fundamental es, como siempre pasa con los mercados, de expectativas. Los analistas especulaban (nunca mejor dicho) con un beneficio por acción de 1,5 dólares. Y se ha quedado en 1 dólar. Y eso ha sido la hecatombe. No olvidemos que la Bolsa es un mercado puramente especulativo, donde lo que se compra y se vende en realidad son expectativas de futuro. Y las estrategias de las compañías, afortunadamente, no son (o no tienen por qué ser) tan cortoplacistas.

Ahora, para este primer trimestre del año 2016, Bezos estima que los resultados de Amazon en ventas crecerán de un 17% a un 28% con respecto al primer trimestre de 2015. ¿Crees que Amazon logre alcanzar sus metas y batirlas en este año? Comparte tu opinión.

Imagen: ShutterStock

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