Tiempo de lectura: 3 minutos
Shares

Las cookies de las que hablaré hoy no se comen. Tampoco tienen formas graciosas ni están diseñadas para deleitar tu paladar.

Las cookies digitales (también conocidas como “de ordenador” o “de seguimiento”) son archivos de texto, generalmente encriptados, que se ubican en los directorios del navegador por órdenes del servidor.

Cómo funcionan las cookies

Estos pequeños archivos se utilizan para permitir a los usuarios navegar con más facilidad y desarrollar ciertas funciones y procesos en los sitios web. Estos textos encriptados se crean cuando el navegador de un usuario carga una página concreta. Esta página envía información al navegador y se genera el archivo de texto. Cada vez que el usuario regresa a la misma página, el navegador rescata este archivo y lo envía al servidor de la página. También aparecen en una misma página las de otras webs (cookies de terceros) que ofrecen anuncios en la URL que el usuario visita.

Para qué se usan las cookies

El propósito fundamental de estas galletas electrónicas es diferenciar e identificar los usuarios. Su papel es ofrecer una navegación diferente a cada persona.

Por ejemplo, en las páginas donde puedes entrar y ya apareces validado, este ahorro de tiempo se consigue gracias a las cookies que informan al servidor de que ya eres un usuario. Por lo tanto, tienes acceso a servicios y realizar operaciones que están restringidas para los usuarios no identificados. Otros sitios web emplean una cookie para personalizar su apariencia según las predilecciones del visitante.

Tenemos el caso de Wikipedia, donde las cookies permiten a los usuarios identificados elegir un estilo de presentación a su gusto. Está el ejemplo de Amazon, donde las cookies permiten que se te muestren los artículos que viste la última vez que entraste al eCommerce. O podemos citar a Google, que admite que los usuarios decidan cuántos resultados de búsqueda quieren ver en cada página y lo mantiene en cada sesión, incluso si no estás registrado.

Pero estos archivos se utilizan también para realizar seguimientos de usuarios a lo largo de un sitio web. Informan de qué páginas visitas, dónde haces clic, qué te descargas y otras estadísticas de uso. Es decir, las cookies son muy útiles para desarrollar algunas estrategias de marketing e eCommerce, tanto desde el punto de vista del cliente como de la empresa que las utiliza.

Cuestiones de seguridad con las cookies

Ante todo: una cookie no es un virus.No es la responsable del spam que recibes. Ni tampoco es un espía en tu PC. Las cookies son solo datos, no son código.

[Tweet “¿Pánico a las #cookies? No son #virus: son más útiles de lo que piensas]

Pero si es cierto que pueden utilizarse con fines maliciosos. Como sirven para recopilar y almacenar información sobre las preferencias de navegación de un usuario y su historial, algunas personas sin demasiados escrúpulos las utilizan (como habrás leído alguna vez) como un tipo de spyware. Por suerte, siempre puedes contratar productos anti-spyware que las bloquean y destruyen.

La forma ética de abordar las cuestiones relativas a la privacidad pasa por incluir descripciones claras sobre cómo actúan las cookies en su sitio web. Y pedir el consentimiento del usuario para usarlas. Por otro lado, puedes condicionar el funcionamiento de tu navegador en relación a las cookies. Tú tienes poder para determinar los niveles de uso de las cookies, el tiempo de validez y su eliminación después de que has visitado un sitio web concreto.

Shares