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Si estás empezando a introducirte en el mundo de la analítica web, seguro que has oído hablar de la tasa de rebote (también conocida como porcentaje de rebote o bounce rate). Pero, ¿sabes realmente lo que es la tasa de rebote y qué factores influyen en la misma? Atención a lo que sigue, porque te explicamos de forma clara en qué se basa este tipo de métrica.

Qué es la tasa de rebote

La tasa de rebote es el término utilizado en los análisis de tráfico de visitantes de una web, para mostrar el porcentaje de abandono… cuando entran en esa web. Es decir, aquellos visitantes que entran en una página web y abandonan el site inmediatamente, sin ver más contenido ni navegar a través de ningún link. El porcentaje es muy útil para medir el nivel de satisfacción de los usuarios.

Muchos sistemas de estadística fijan un tiempo de 30 segundos como el estimado para que una visita se considere rebote. Si un usuario abandona la página antes de esos 30 segundos, será indicativo de que no ve interesante el contenido de la misma, o no ha encontrado lo que estaba buscando. En cambio, un bajo porcentaje de la tasa de rebote señala una buena organización de los contenidos y un diseño web correcto, que invita al visitante a seguir explorando el sitio web.

Qué afecta a la tasa de rebote de tu web

Cuando la tasa de rebote de nuestra web es alta, la pregunta es clara: ¿por qué los visitantes que llegan no se quedan?. Generalmente indica que el usuario no ha encontrado lo que buscaba o la página no genera la confianza suficiente como para seguir navegando en ella. Hay algunos aspectos importantes que deberías tener en cuenta para mejorar el aspecto de tu web y reducir el porcentaje de “abandono” de los visitantes.

1. Diseño limpio y claro

Una web con un mal diseño puede generar desconfianza hasta en un 94% de los usuarios. Trata de dar a tu site un aspecto acorde con los nuevos cánones de diseño, ordena la información de forma clara y sencilla, y destaca aquellos puntos que creas importantes. Un buen uso del componente gráfico (ilustraciones, fotografías…) suele ser muy efectivo para llamar la atención del usuario e invitar a que se quede.

2. La aparición de Pop-Ups

 No hay nada más molesto que estar navegando por una web y ser interrumpido por los pop-ups. Son un elemento molesto que repercute negativamente en la tasa de rebote. Vale que desde el punto de vista publicitario su utilización puede ser favorable, pero deberías programar la aparición de los pop-ups para que se activen unos segundos después de la entrada del usuario (no tienen porque aparecer inmediatamente después de cargar la página).

3. Usabilidad web

Hay ciertos estándares de usabilidad web que deberías tener en cuenta. Deja los elementos donde el visitante los espera, no innoves en exceso. Aprende a valorar y utilizar el espacio en blanco. Y ofrece, en definitiva, contenido de calidad.

4. Buen uso del material gráfico y audiovisual

Antes lo adelantábamos. Un buen uso del material gráfico y audiovisual puede hacer que la efectividad de tu web y tus campañas aumente. Deberías evitar siempre la reproducción automática del audio y el vídeo, así como una excesiva duración de los mismos. Sin embargo, sí es bueno que realices Calls-to-Action para indicar y facilitar al visitante lo que debe hacer en tu web.

5. Velocidad de navegación

Si tu web tiene un tiempo de carga demasiado largo, ten claro que la tasa de rebote aumentará. Por no hablar de que Google utiliza la velocidad de carga como un factor dentro de su algoritmo. Para empezar, asegúrate de las imágenes que metes en tu web estén optimizadas y con el peso adecuado. Entrando en Webmaster Tools de Google podrás comprobar que tu sitio tiene la velocidad de carga correcta.

6. Diseño responsive

 Si tu web no es adaptable a los distintos dispositivos móviles, tiene todas las papeletas para quedarse obsoleta. El número de usuarios que navegan por Internet desde dispositivos móviles ha aumentado, y es previsible que en un futuro no muy lejano supere a los usuarios que lo hacen desde los ordenadores. Motivo suficiente como para que trates de adaptar tu web a los cánones del diseño responsive.

Consejos para interpretar la tasa de rebote

Ya hemos visto qué es y qué factores influyen en la tasa de rebote de tu web. Quizás sea hora de conocer ciertos parámetros que te ayuden a interpretar correctamente el porcentaje de rebote de tu site.

  • Blog vs Web. Ten en cuenta que la tasa de rebote varía según el tipo de página que tengamos. Un blog suele tener una tasa de rebote más alta (60%/80%) que una página web institucional, que cuenta con menos contenido y presentado, generalmente, de forma más clara y precisa. 
  • Idioma y país. El porcentaje de abandono de una web varía notablemente en función del idioma y país. En países de habla hispana, por ejemplo, el promedio de la tasa de rebote es 10 puntos mayor que el que puede tener un site en inglés. 
  • Usa las métricas y los datos de tu país.
  • Sistemas de medición. Cada sistema tiene sus propios baremos. Si usas Google Analytics, los datos pueden variar notablemente con respecto a Clicky, por ejemplo. Tenlo en cuenta a la hora de medir resultados.
  • Distintas partes de tu web. La tasa de rebote varía en función del tipo de página de tu web. Una página de inicio o una landing page suelen tener una tasa mucho más baja que cuando se trata, por ejemplo, de una entrada de blog.

Deberías tener en cuenta todos estos datos para una correcta lectura del porcentaje de rebote de tu web, y para mejorar ciertos aspectos de la misma que te lleven a alcanzar unos buenos resultados.

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