Facebooktwitterlinkedin

La principal meta para cualquier departamento de marketing es lograr la atención de sus consumidores objetivo y, posteriormente, lograr su conversión. Para lograr este cometido una de las estrategias más empleadas es el modelo de AIDA marketing. Este permite a los departamentos desarrollar un plan de ventas que posibilite tanto atrapar a los consumidores como lograr que compren el producto o servicio que se ofrece. Pero ¿cómo funciona realmente este modelo?

En qué consiste el modelo de AIDA marketing

Esta estrategia de marketing toma como punto de partida las demandas de la audiencia, construyéndose sobre los cuatro pasos fundamentales hacia los que se guía a los clientes durante el proceso de compra. Partiendo de esto, los equipos de marketing pueden hacer ver a los consumidores las ventajas y beneficios relacionados con sus productos y servicios.

Con este acercamiento es posible generar en los compradores un impulso progresivo en su atención hacia los productos ofrecidos por la marca. Así mismo, crea un mayor interés en el valor del producto que ofrecen las marcas, lo que se conecta con un incremento en el deseo de consumo. Logrando finalmente, dar a los clientes el empujón final para que concreten la compra y se genere así una conversión.

El nombre de este modelo proviene justamente de la inicial de cada una de las fases por las que se debe hacer pasar a los consumidores durante el proceso de compra, que son: Atención, Interés, Deseo y Acción. Veamos de qué trata cada uno de estos aspectos particularmente.

Atención

El primero de estos aspectos, y uno de los más importantes entre los 4, es la atención. En orden de poder concretar una venta, lograr generar consciencia sobre una situación o cualquier tipo de conversión que se plantee un negocio o marca, es necesario primero captar la atención de los consumidores. Actualmente, se cuenta con una infinidad de herramientas publicitarias y de marketing que facilitan este trabajo. Sin embargo, esta misma proliferación de herramientas y estrategias, también plantea un inconveniente a la hora de captar la atención, pues promueve un ambiente saturado donde puede ser más difícil destacar.

Por ello, una recomendación es siempre mantenerse a la vanguardia con campañas inesperadas o de amplio impacto. Las cuales permiten atraer la mirada de los consumidores directamente a nuestros productos o servicios.

Interés

Ya teniendo la atención de los clientes, lo siguiente es despertar (y mantener) su interés en orden de lograr que terminen de concretar la compra. En estos casos, es momento de dar a conocer el producto, sus características, ventajas y beneficios, información que terminará por atraer el interés del consumidor.

Un medio para lograr esto es ubicar al comprador y al producto en situaciones cotidianas, con ejemplos o anécdotas, que le permitan visualizar la información que le hemos proporcionado de una manera más práctica. 

Deseo

El tercer aspecto a tomar en cuenta en el modelo AIDA, es el deseo. De forma natural, luego de captar la atención de los clientes y despertar su interés, llega el momento de generar en ellos el deseo de compra. El deseo se trata de construir en el consumidor la necesidad de adquirir nuestro producto o servicio. Para esto, partimos de la información sobre estos que se le ha brindado con anterioridad, y con la que se ha logrado llamar su atención y despertar su interés.

Tomando estos puntos, es necesario lograr que el consumidor se involucre personalmente con lo que estamos ofreciendo. Lo que podemos lograr apelando a alguna necesidad, planteando un escenario posible a partir del uso del mismo, entre otras estrategias que tienen como finalidad acercar al cliente con el producto.

Acción

La acción comprende la última letra del modelo de AIDA marketing, y hace referencia al último proceso antes de concretar la compra. En este punto ya el cliente debería conocer nuestro producto y estar dispuesto a comprarlo, por lo que solamente será necesario dar el último incentivo para que termine de concretar la compra. Aquí es crucial hacer que el cliente se encuentre cómodo y se vea frente a un proceso simple y rápido. Para ello, es importante ofrecer las herramientas necesarias para que logre procesar la compra sin fricción, siendo estas: una pasarela de pago confiable y una página de check out simple y atractiva.

Así mismo, es el momento oportuno para usar cualquier recurso que se haya compartido durante su experiencia de compra. Tales como: promociones, cupones, descuentos, cashbacks, soluciones de pago alternativas, etc. Todas estas tendrán una función clave en la decisión final del comprador, al hacerle ver que la compra le favorecerá en algún aspecto.

Análisis de la estrategia

Anteriormente, hemos comentado que el modelo AIDA está formado por los cuatro aspectos ya mencionados y, a pesar de ser cierto, es necesario abarcar un último punto antes de cerrar dicho modelo. Este se trata del análisis de la estrategia. 

En cualquier campaña o modelo de venta, nos encontraremos con el análisis de estrategia como un punto de cierre para la misma, dando fe de la importancia de este paso. Para poder aplicar un modelo de manera precisa y eficiente, es necesario entenderlo, no solo en teoría, sino en práctica. De esta forma, el análisis de resultados de la estrategia resulta imprescindible, pues a partir de este podremos ver el desempeño de nuestro trabajo de marketing.

En este punto, se debería repasar cada uno de los pasos mencionados para visualizar cómo han funcionado estos en el proceso de concretar la compra. Tomando el tiempo necesario para mejorar los aspectos deficientes y afianzar aquellos que han sido determinantes. Así mismo, este aspecto nos permite entender mejor a la audiencia, permitiendo ampliar nuestro alcance y mejorar rasgos como la fidelización y la conversión.

Imagen: Depositphotos

 

Mantente informado de las noticias más relevantes en nuestro canal de Telegram

Escribir comentario

¡Mantente al día!