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La propiedad intelectual es un derecho que surgió para reconocer la autoría de una obra, ya sea literaria, musical, audiovisual o artística. Con la aparición de internet, actualmente las páginas web también disponen de derechos de autor y se encuentran protegidas por la Ley de Propiedad Intelectual igual que los programas de ordenador.

Propiedad intelectual en Internet: el contrato de cesión de derechos 

En el momento que una persona es la responsable de la creación de una obra u página web, automáticamente es considerada el autor de ésta y dispone de todos los derechos de autor. El problema que surge en las páginas web, es que quien quiere disponer de estos derechos es la persona que ha pedido el servicio de diseño y desarrollo web, y no la que la ha creado. Por tanto, se deberá hacer una cesión de derechos de página web.

Esta cesión se debe realizar mediante un contrato mercantil o de servicios, en el cual se deberá pactar que la persona creadora de la página web cede todos los derechos de ésta; contenido, imágenes, estructura, etc., a la persona que ha encargado el servicio. Además, también se incluye la documentación técnica y los manuales de uso de un programa, así como si se realiza una nueva versión o una versión extendida de la página.

Debemos ser conscientes de que solo se podrán proteger aquellas creaciones intelectuales que hayan sido desarrolladas y llevadas a cabo de manera efectiva. Si se tratan solo de meras ideas no se podrán proteger, ya que en España, a diferencia de Estados Unidos, las ideas no se pueden patentar. En caso de que nosotros seamos los creadores de nuestra propia página web, ya seremos reconocidos como autores de ésta y dispondremos de todos los derechos de autor. Actualmente, con la reforma del Reglamento de Propiedad Intelectual, ya es posible inscribir las páginas web y obras multimedia en el Registro de Propiedad.

Antes de esta reforma, solo se podían registrar si se hacía por separado. Por ejemplo; por un lado el texto, por otro las fotografías, y un tercero el código fuente. La inscripción al Registro de Propiedad la puede solicitar cualquier persona que haya sido la creadora de dicha obra, o el titular que disponga de todos los derechos de propiedad de la creación.

Otro factor a tener en cuenta que incluyen las páginas web, pero que no irá vinculado al Registro de Propiedad es el dominio web del sitio. Para la utilización exclusiva de un dominio web, es decir, el nombre mediante el cual un usuario buscará la página web, deberá estar también registrado. 

Qué pasa en caso de cometer un delito contra la Propiedad Intelectual

Cometer un delito contra la Propiedad Intelectual en Internet, tiene las mismas consecuencias que si se trata de obras literarias, artísticas o científicas.

Encontramos dos tipos de delitos:

  • Pena de prisión de seis meses a dos años, y una multa de 12 a 14 meses, para aquellos que reproduzcan, plagien, distribuyan o comuniquen públicamente una creación, ya sea literaria, artística, científica o tecnológica.
  • Pena de prisión de seis meses a dos años y una multa de 12 a 24 meses aquellos que intencionadamente exporten o almacenen ejemplares de la creación.

En caso de que nos encontremos frente a un conflicto o reclamación relacionada con los derechos de autoría sobre cualquier tipo de obra protegida, se deberán aportar pruebas de la fecha de creación de ésta.

¿Cómo podemos proteger el contenido de una página web?

Para poder proteger el contenido de una página web, encontramos el Registro Privado de Propiedad Intelectual de Digital Media Rights.

Éste genera un certificado de autoría sobre cualquier tipo de obra digital, firmando digitalmente e incluyendo un sellado electrónico que puede ser presentado como prueba ya que muestra la fecha, hora y minuto en el cual se hizo el registro.

Otra opción es utilizar Licencias Creative Commons, éstas ofrecen al autor de una creación, una forma simple y estandarizada de otorgar permiso a una tercera persona para la utilización de la ésta, siempre y cuando lo haga respetando unos términos y condiciones establecidos por estas licencias.

Por ejemplo, encontramos Licencias Creative Commons que permiten el uso comercial de una creación, otras que solo el uso privado, entre otro tipo de licencias. Es recomendable registrar una página web en el Registro de Propiedad Intelectual, así como disponer de todos los derechos de autor. De ésta manera, podremos evitar delitos contra la Propiedad Intelectual en Internet.

Imagen: ShutterStock

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