Cuando en el futuro alguien intente repasar lo sucedido en el sector logístico durante estos primeros años de la década de los 2020’s, sin duda, se sorprenderá por la inestabilidad e imprevisibilidad a la que se vio sometido. Haciendo un repaso rápido, nos encontramos con la afectación de las actividades logísticas durante el estallido de la pandemia, huelgas en grandes puertos chinos que crearon gigantescos cuellos de botella, el estallido de la guerra en Ucrania, el curioso/catastrófico caso del atasco del Ever Given…
Y claro, entre los grandes protagonistas de esta época están las mayores navieras del mundo, esas que, contenedor a contenedor, mantienen el pulso del sistema circulatorio comercial internacional. Ahora, esos mastodontes de los fletes y los palés se ven abocados a afrontar una nueva situación complicada que, sí o sí, va a afectar a sus tiempos de entrega y, claro, a sus costes.
En medio de los ataques cruzados de las potencias enfrentadas en la guerra de Irán, las grandes navieras comerciales han tomado la decisión más responsable y han comenzado a evitar el paso por el vital Canal de Suez en su trayecto desde Asia a Europa. De esta forma, Maersk, MSC o CMA CGM ya están recuperando la ruta del Cabo de Buena Esperanza, circundando el continente africano para proteger a sus tripulaciones, buques y cargas del impacto de los misiles.
Lo curioso es que hace muy muy poco tiempo (semanas, apenas) que algunas de estas empresas habían recuperado el tránsito por Suez, tras un largo periodo en el que habían optado por el rodeo al continente africano tras los ataques y la manifiesta inseguridad en toda la zona sur del Mar Rojo. De esta forma, los fletes volverán a encarecerse, y los tiempos de entrega, volverán a alargarse, en medio de una situación de incertidumbre que, de acuerdo con las palabras del Presidente de los EE.UU. ni siquiera podemos intuir cuánto durará.
¿Y de qué cantidades estamos hablando? Es complicado decirlo con seguridad, pero cuando comenzaron los rodeos por Buena Esperanza, en 2024, se estimaba que este desvío podía llegar a costar hasta 1 millón de dólares extra (más de 900.000 euros) en combustible por cada viaje entre Asia y el Norte de Europa. Además, los tiempos de tránsito entre Asia y Europa o América aumentaron de 10 a más de 14 días. Por otra parte, algunas de estas navieras, como Hapag‑Lloyd, están aplicando fuertes recargos a los fletes con salida o destino en los países del Golfo. Siguiendo esa línea, la francesa CMA CGM ha anunciado un recargo por conflicto de emergencia de 2.000 dólares por contenedor seco de 20 pies.
Por otra parte, esta nueva huida de Suez va acompañada de algunas derivadas que no estaban presentes en la situación de meses anteriores, que venía motivada simplemente por la seguridad. Ahora mismo, con el también relevante Estrecho de Ormuz comprometido y ante la sucesión de ataques cruzados a instalaciones relacionadas con la producción y distribución de energía, gas y petróleo, es evidente (de hecho, ya está pasando) que los costes de los combustibles van a aumentar, lo que sin duda, impactará todavía más en las actividades logísticas de unos gigantescos buques que consumen combustible a escalas impensables.
Se acercan semanas, quizá meses de subidas generalizadas de costes que, seguro, repercutirán en los precios de materias primas y mercancías en general. Un nuevo reto para todas las empresas logísticas y para los eCommerce que te iremos contando a medida que vayan surgiendo.
Imagen: Gemini
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