Tras más de 50 años de vigencia, Bruselas ha puesto sobre la mesa una nueva propuesta para reformar el sistema aduanero de la Unión Europea, con lo que busca, entre otros objetivos, eliminar la excepción que permite que las importaciones con un valor menor a 150 euros no paguen los aranceles correspondientes. Así, se espera evitar que empresas que exportan a la UE infravaloren sus productos o los separen en diferentes paquetes pequeños para evadir el impuesto.
Según ha declarado Paolo Gentiloni, comisario europeo de Economía, «hasta el 65 % de estos paquetes que ingresan a la UE están infravalorados para evitar los aranceles aduaneros de importación». En este sentido, la Comisión Europea estima que con la reforma se pueden llegar a recaudar en impuestos de importación, hasta 1.000 millones de euros más al año.
Tal y como explica la Comisión Europea en un comunicado: “La reforma responde a las presiones actuales bajo las cuales opera la aduana de la UE, incluido un gran aumento en los volúmenes comerciales, especialmente en el comercio electrónico, un número cada vez mayor de estándares de la UE que deben verificarse en la frontera y realidades y crisis geopolíticas cambiantes.
Las medidas propuestas presentan una visión líder mundial basada en datos para las aduanas de la UE, que simplificará enormemente los procesos aduaneros para las empresas, especialmente para los comerciantes más confiables. Adoptando la transformación digital, la reforma reducirá los engorrosos procedimientos aduaneros, reemplazando las declaraciones tradicionales con un enfoque más inteligente y basado en datos para la supervisión de importaciones. Al mismo tiempo, las autoridades aduaneras dispondrán de las herramientas y los recursos que necesitan para evaluar adecuadamente y detener las importaciones que plantean riesgos reales para la UE, sus ciudadanos y su economía“.
Por otro lado, otro punto muy importante en la propuesta de Bruselas, es que las grandes compañías internacionales de compras online, como el caso de Amazon o Alibaba, tendrán la responsabilidad de asegurarse que los artículos ofrecidos en sus plataformas se pueden importar a la UE. En caso de que sea necesario el pago de un impuesto o trámite extra que no se preveía para que el producto pueda entrar al bloque comunitario, este debe ser asumido por la empresa y no por el consumidor, como pasa hasta ahora.
“La reforma de hoy hará que las plataformas en línea sean actores clave para garantizar que los bienes vendidos en línea en la UE cumplan con todas las obligaciones aduaneras. Esta es una desviación importante del sistema aduanero actual, que pone la responsabilidad en el consumidor individual y los transportistas. Las plataformas serán responsables de garantizar que los aranceles aduaneros y el IVA se paguen en el momento de la compra, por lo que los consumidores ya no tendrán que enfrentarse a cargos ocultos o trámites inesperados cuando llegue el paquete. Con plataformas en línea como importadores oficiales, los consumidores de la UE pueden estar seguros de que se han pagado todos los aranceles y que sus compras son seguras y cumplen con los estándares ambientales, de seguridad y éticos de la UE”, explica el organismo.
Además de esto, la Comisión Europea plantea que se cree un centro de datos de aduanas, que sustituya la infraestructura digital de las aduanas en los estados miembros, una iniciativa que les puede llegar a ahorrar hasta 2.000 millones de euros, según estimaciones del propio organismo comunitario. Su función será analizar todos los productos que llegan a la UE y simplificar los trámites que necesitan hacer las empresas que quieren importar, evitando que tenga que realizar el mismo papeleo en cada estado, lo cual podría suponer un ahorro de 2.700 millones de euros al año.
La comisión reconoce que, «en el sistema actual, hay varios agentes que se encargan de los trámites aduaneros que entran y salen de la UE y no siempre es fácil saber quién es el importador y el exportador». Con las nuevas normas, se busca que cada envío se vincule directamente con una empresa o persona de la UE, que será responsable por el cumplimiento de los pagos de derechos y las normas sobre productos.
La aplicación de la reforma se hará de manera gradual y el centro de datos comenzará a funcionar a partir de 2028 para las plataformas de comercio electrónico, año en que también se creará la Autoridad de Aduanas de la UE, encargada de surtir de recursos a todos los Estados miembros.
En 2032, se podrán sumar el resto de las importadoras y se creará la etiqueta «Trust and Check» (confianza y control), que señalará las empresas que mejor obedecen las normativas de la UE y que gozaran de algunos privilegios en los trámites burocráticos. El documento de la reforma afirma, «en algunos casos en los que los procesos comerciales y las cadenas de suministro son completamente transparentes, los comerciantes más confiables (comerciantes de ‘Trust and Check’) podrán liberar sus mercancías en circulación en la UE sin ninguna intervención aduanera activa».
Finalmente, para el 2038 será obligatorio adherirse al centro.
Imagen: Freepik
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