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La startup dedicada a eventos y ocio, Fever, cerró una ronda de financiación por 227 millones de dólares (unos 202 millones de euros) y se convirtió en el décimo unicornio español, alcanzando un valor de mercado superior a los 1.000 millones de dólares.

La ronda estuvo liderada por el fondo de inversión de growth equity de Goldman Sachs Asset Management. También participaron las empresas Alignment Growth (dirigida por ex-directivos de Warner Bros y Time Warner), Goodwater Capital (uno de los mayores fondos de “consumer tech” de Silicon Valley, inversores en Getir, Spotify y Tiktok), y Smash Capital (fondo de capital de riesgo dirigido por ex-directivos de Disney e inversores en empresas como Epic Games, creadores de Fortnite).

Las firmas Eurazeo y Vitruvian Partners intervinieron a través de una operación en mercado secundario, uniendo fondos a inversores anteriores como Atresmedia, Accel o Philyra.

Una app que funciona en base a recomendaciones

Fever es una app co-liderada por los españoles Ignacio Bachiller Ströhlein, Alexandre Pérez Casares y Francisco Hein, que nació en Madrid con la misión de «democratizar el acceso a la cultura y el entretenimiento», según indica la propia marca en un comunicado oficial. Su tecnología funciona a través de recomendaciones que buscan inspirar a la comunidad para descubrir lo mejor de su ciudad, mientras que ayuda a organizadores a llegar a nuevas audiencias y enriquecer sus experiencias.

Los eventos que promociona están seleccionados por influencers, y ofrecen a los usuarios importantes descuentos. Todos los pagos se producen dentro de la app, y Fever cobra una comisión en cada transacción. La startup también tiene acuerdos con otras marcas y negocios que desean promocionarse (a ellos y a sus eventos) a través de la app.

De Madrid a los 5 continentes

En los últimos 5 años, la empresa ha experimentado un gran crecimiento, pasando de estar presente en tres ciudades de España a usarse en más de 60 ciudades de Europa, América, Asia y Oceanía. A día de hoy, Estados Unidos, es su mayor mercado. En palabras de Ströhlein, «Fever es la plataforma de referencia en las principales ciudades del mundo – desde Los Ángeles, a París, Singapur, o Sydney. Estamos demostrando que es posible contribuir a crear un producto líder global desde el barrio de las Cortes de Madrid”.

La llegada de la pandemia impulsó el despegue de la aplicación, que se convirtió en una herramienta de mucha utilidad para miles de organizadores como museos, teatros o productores de música clásica, que debieron adaptar sus formatos y atraer de nuevo al público. Con Fever, lograron que sus experiencias fueran más accesibles a una nueva audiencia, no solo en sus mercados de origen, sino en todo el mundo.

El mismo Stephen Kerns, Managing Director del fondo de growth equity de Goldman Sachs, destacó que «La capacidad de Fever de multiplicar por diez sus ingresos desde antes de la pandemia demuestra tanto la fortaleza de su equipo como la creciente demanda de experiencias en vivo. El éxito de Fever se sustenta sobre una tecnología puntera en su sector, y sus colaboraciones con las mayores instituciones de entretenimiento del mundo, dos factores que creemos que asegurarán su crecimiento y continua expansión en el futuro”.

Un comienzo frustrado con final feliz

Parece que fue ayer cuando publicamos esa nota en que la incipiente app dedicada a eventos fundada y dirigida por Pep Gómez cerraba una ronda de financiación por valor de 8.3 millones de dólares. Era el año 2015 y Fever ya empezaba a mostrarse como una marca fuerte en el mercado español luego de unos inicios con altibajos.

Para encontrar el origen de la startup tenemos que remontarnos unos cuantos años (2010 y 2011) a Barcelona, donde la compañía comenzó a funcionar para la industria del ocio nocturno. En cualquier caso, estos primeros pasos de Fever no tuvieron un buen final, la app nunca fue lanzada, y Pep se mudó a Madrid y comenzó a formar un nuevo equipo.

Con la ayuda del mentor Bernardo Hernandez, Fever fichó a empleados bien remunerados de otras startups madrileñas (especialmente Tuenti), y lanzó Fever tal y como lo conocemos hoy. Durante el proceso, la empresa volvió a perder su equipo técnico.

Sin embargo, estos altibajos no impidieron que la empresa fuera logrando financiación a través de diferentes rondas, lo que permitió reforzar un modelo de negocio que llamó la atención de los inversores y de los consumidores.

Foto: Fever.

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