De forma relativamente silenciosa, Google ha implementado uno de esos pequeños cambios que sin embargo pueden tener un gran impacto en todo el ecosistema del SEO a nivel mundial.
Tal y como han podido ir observando distintos especialistas SEO en las últimas horas, Google ha comenzado a extender de forma masiva las redirecciones [google.com/goto](https://google.com/goto), un cambio en la estructura de sus resultados que ha tomado por sorpresa al sector del marketing digital y que supone un golpe a todas las webs y herramientas que se dedican al scraping de estos resultados.
Es decir, a la mayor parte de las herramientas SEO que todos conocemos y usamos.
Portavoces de Google han confirmado la noticia, y se han limitado a explicar que “Tenemos una larga trayectoria en la implementación de medidas técnicas contra las formas de abuso en constante evolución, y tomamos medidas periódicamente para proteger nuestros servicios y usuarios”.
Hasta ahora, cuando buscabas algo en Google, la URL de destino aparecía directamente en el código de la página. Por ejemplo, si buscas “historia de internet“, te aparecerá algo como esto:
Si pasas el cursor sobre nuestro resultado, ves algo así:
Y esto es lo que cambiará.
A partir de ahora, Google ocultará esa dirección web real detrás de un enlace intermedio codificado, que comenzará por algo así como https://google.com/goto y que seguirá por una cadena de código que solo Google traduce. Para los sistemas automatizados utilizados por muchas herramientas SEO, el escenario cambia: ya no siempre pueden extraer directamente del enlace cuál es la URL final que ocupa cada posición. Si no consiguen resolverla por otros medios, tendrán que seguir la redirección de Google para descubrir el destino
Para los sistemas automatizados utilizados por muchas herramientas SEO, el escenario cambia: ya no siempre pueden extraer directamente del enlace cuál es la URL final que ocupa cada posición: no podrán saber que, por ejemplo, nuestra url está en tercera posición para esa keyword. Si no consiguen resolverla por otros medios, tendrán que seguir la redirección de Google para descubrir el destino
Esto multiplicaría el coste técnico para los scrapers.
Google no ha explicado el motivo de este cambio, pero parece claro que busca dificultar la extracción masiva de datos por parte de herramientas de analítica no autorizadas y motores de IA que rastrean sus resultados para entrenar sus modelos y que, por tanto, consumen muchos recursos del buscador. Además, permitiría a Google detectar y bloquear direcciones IP sospechosas de inmediato.
Todavía es pronto para saberlo, pero es probable que tus informes de Search Console y analítica web comiencen a mostrar datos más limpios, libres del ruido que generaban las herramientas automatizadas con sus scrapings masivos.
Menos ruido y, por tanto, menos impresiones. Por ahora, sin embargo, no hay datos suficientes para saber si el impacto será significativo, habrá que esperar.
Es algo parecido a lo que sucedió hace algunos meses, cuando Google suprimió la utilidad del parámetro &num=100, un atajo que era muy útil para algunas de las principales herramientas SEO del mercado, ya que les permitía rastrear las posiciones de miles palabras clave de manera rápida y eficiente, mostrando los 100 primeros resultados para cada una de ellas de un solo golpe. Al eliminar este atajo, Google obligó a estas herramientas a volver al método tradicional: solicitar 10 páginas de 10 resultados para obtener la misma información.
Imagen: ChatGPT
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