Si has visitado un hotel, restaurante o bar seguramente has utilizado alguno de los productos que fabrica Garcia de Pou, empresa española especializada en el diseño, producción, venta y distribución de insumos no alimentarios para la industria HORECA (Hoteles, Restaurantes y Cafeterías).
Se trata de una marca registrada con 132 años en el mercado, que empezó como un taller de bolsas de papel y una imprenta, y supo evolucionar hacia lo digital transformándose en un negocio B2B con más de 6.000 referencias. Esta capacidad de adaptación, le valió el primer puesto en la categoría Mejor eCommerce B2B de los Ecommerce Awards 2024.
Repasamos la historia de un referente del sector hotelero, que distribuye sus productos en más de 60 países y factura 110,6 millones de euros al año.
Garcia de Pou nació en 1884 de la mano de Luis García Crespi, quien decidió dejar su empleo como jefe de la primera estación ferroviaria de Figueres para abrir junto a su esposa, Francisca de Pou, un taller de bolsas de papel y una pequeña imprenta dedicándose al sector de artes gráficas.
El negocio se mantuvo estable y sin mucha evolución a lo largo de 66 años. Pero en la década del 50, la industria turística eclosionó en España, y empezaron a surgir varios hoteles, restaurantes y chiringuitos, y con ellos, una gran demanda de todo tipo de insumos para su funcionamiento, desde cubertería y manteles, hasta servilletas, pasando por todo tipo de material descartable para usos varios.
Ese fue el punto de inflexión para Garcia de Pou, que vio este boom como una oportunidad de expansión del negocio.
En este contexto es que Luis Garcia, miembro de la cuarta generación de la familia, decide pivotar la imprenta hacia la industria HORECA y comienza a ofrecer soluciones de impresión y productos de papel descartable para los clientes hoteleros.
A partir de ese momento, la empresa fue incorporando distintos productos a su catálogo, que incluye una amplia gama de insumos no alimentarios para la industria hotelera de un solo uso y de uso duradero. Hoy, Garcia de Pou cuenta con un catálogo de 6.000 referencias, como bolsas, manteles, servilletas, envases de carton para take away, artículos de acogida, protección e higiene, utensilios para bares, menaje para bufé o útiles de cocina.
Además, su política de stock permanente garantiza a los clientes el abastecimiento inmediato, que pueden solicitar a través del canal online o adquirir en cualquiera de los puntos de venta que la empresa posee en Madrid, Barcelona, Málaga y Tenerife, los cuales suman un total de 10.500 m².
Algunos de los productos que comercializa García du Pou.
En el año 1974, la empresa se muda a Vila-sacra, Cataluña, y en 1986 comienza a vender sus productos más allá de las fronteras españolas, comenzando por Francia y Portugal.
Actualmente, la empresa comercializa sus productos y soluciones en 70 países, entre los que destacan Francia, Portugal, Italia, Alemania, Inglaterra, Suiza, Bélgica, Países Bajos, Marruecos y la región del Caribe.
Garcia de Pou emplea a 400 personas y atiende a más de 25.000 clientes, entre los que figuran compañías como Costa Cruceros, Metro, Pomona, Retif, Vega, Bunzl o GM Foods.
El comercio exterior de la empresa representa el 57% del negocio, que el último año registró más de 100.000 pedidos y una facturación de 110,6 millones de euros.
En el año 2002, Garcia de Pou inauguró una fábrica de 17.000 metros cuadrados ubicada en Ordis, en la Alt Empordà, una ubicación privilegiada y clave que les permite atender cómodamente los mercados de Europa del Sur y que, desde entonces, es la ubicación principal. Esta nave se complementa con un almacén de 35.000 metros cuadrados.
Nave actual de García de Pou
Actualmente, la empresa dispone de una nave de producción de 22.100 metros cuadrados, que se complementa con 55.000 metros cuadrados de almacenaje y 10.500 metros cuadrados de Cash & Carry, así como delegaciones en Madrid, Barcelona, Málaga y Canarias.
En estas instalaciones, Garcia de Pou produce aproximadamente la mitad de sus productos, mientras que el resto de ellos son importados.
Nave central de García de Pou
Más allá de la venta, la empresa ha conservado su origen de imprenta, ya que ofrece el servicio de personalización de los productos con la imagen corporativa de sus clientes. También ha creado productos novedosos, funcionales y de gran calidad que no existían en el mercado. Además, fue pionera en la importación de materiales más respetuosos con el medioambiente en el mercado europeo.
Esta cadena de diseño-producción-personalización-venta forma parte del concepto “All in house”, o “Todo en casa”, que implica que toda la cadena de producción, hasta la venta final está en manos de Garcia de Pou. El desarrollo gráfico y la creación de clisés son propios y ofrecen garantía en todo el proceso de creación y fabricación, sin subcontratar ninguna fase de producción.
Producción All in house
Por otro lado, tanto la calidad de los productos como el nivel de servicio son los pilares que guían el trabajo de la empresa. Tal como explican en su página web: «el objetivo principal de Garcia de Pou, es aumentar constantemente el nivel de satisfacción de nuestros clientes. Para conseguir este propósito, nos centramos en ofrecer un óptimo servicio y una calidad estandarizada en nuestros productos, siguiendo siempre los requisitos legales y propios aplicables».
Desde sus inicios, Garcia de Pou se ha preocupado por utilizar materiales sostenibles y biodegradables en la elaboración de sus productos. De hecho, esta es la razón por la que solo usan papel y cartón para la producción de sus productos.
Algunos de los productos ecológicos que produce y comercializa García de Pou.
Dentro de su compromiso y responsabilidad con el medio ambiente, en el 2019 obtuvieron el certificado PEFC, que garantiza que la materia prima de los productos vienen de bosques que se gestionan de manera responsable y sostenible.
Además de esto, siempre se han involucrado en los problemas sociales para aportar su granito de arena en la solución. Por ejemplo, en 2020, durante la crisis sanitaria por Covid 19 lanzaron al mercado toallitas hidroalcohólicas “Roll-it” de la gama “Easy clean” fabricadas a partir de celulosa y con certificado PEFC con las que ayudaron al sector de la hostelería y restaurantes cumplir con las normas de higiene exigidas.
Foto: García de Pou.
No se han encontrado artículos relacionados.
Your email address will not be published. Required fields are marked *
Δ