Francia multa a Google con 250 M€ tras usar publicaciones de medios de comunicación para entrenar a Gemini

Google se enfrenta a la ley francesa por la utilización de medios de comunicación nacionales para entrenar a su inteligencia artificial.
Imagen creada conn chatgpt donde se ve que google y su inteligencia artificial esta siendo juzgado por francia
20 de marzo, de 2024
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La Autoridad de Competencia francesa ha anunciado una multa de 250 millones de euros a Google. Este caso se inscribe en una saga de acciones regulatorias que buscan reequilibrar la dinámica entre grandes plataformas digitales y el sector de la prensa.

La cuarta resolución en cuatro años contra Google

La Autoridad de Competencia ha dictado su cuarta resolución en cuatro años contra Google, en un contexto marcado por la ley de 24 de julio de 2019. Esta ley, que transpone la directiva europea sobre derechos de autor y derechos afines de 2019, tenía como fin principal establecer un terreno de juego equitativo para las negociaciones entre editoriales, agencias de prensa y plataformas digitales. El objetivo era redefinir el reparto de valor, especialmente en un momento donde la distribución digital ha ganado terreno a expensas de los medios tradicionales.

Después de medidas cautelares y multas previas, incluyendo una sanción de 500 millones de euros en 2021 por no respetar medidas cautelares iniciales, Google se vio obligado a aceptar una serie de compromisos para apaciguar las preocupaciones en materia de competencia. Sin embargo, la reciente resolución de la Autoridad revela que Google incumplió cuatro de sus siete compromisos, especialmente aquellos relacionados con llevar a cabo negociaciones de buena fe y proporcionar a los editores la información necesaria para una evaluación transparente de su remuneración.

El caso de Bard y los derechos afines

Un punto particularmente crítico fue el manejo por parte de Google de su servicio de inteligencia artificial, Bard (actualmente renombrado como Gemini). La Autoridad señaló que Google utilizó contenidos de editores y agencias de prensa para entrenar su modelo sin notificación adecuada, y sin ofrecer una solución técnica que permitiera a estos últimos oponerse a tal uso sin afectar la visualización de otros contenidos protegidos por derechos afines. Esta situación pone de manifiesto la complejidad de gestionar derechos de autor en la era de la IA y la inteligencia artificial generativa.

Tal y como explica el regulador: «En lo que respecta al servicio de inteligencia artificial «Bard» lanzado por Google en julio de 2023, la Autoridad señaló, en particular, que había utilizado contenidos de editores y agencias de prensa para entrenar su modelo fundador, sin notificarlo a ellos ni a la Autoridad. Posteriormente, Google vinculó el uso por su servicio de inteligencia artificial de los contenidos en cuestión a la visualización de contenidos protegidos, al no ofrecer una solución técnica que permitiera a los editores y agencias de prensa oponerse a la utilización de sus contenidos por parte de Bard (» opt-out «) . ) sin afectar la visualización de contenidos protegidos por derechos afines en otros servicios de Google y, por lo tanto, obstaculizar la capacidad de los editores y agencias de prensa para negociar una remuneración».

Como parte de su respuesta, Google no solo aceptó la sanción económica sino que también se comprometió a implementar una serie de medidas correctoras. Este enfoque de transacción y corrección podría marcar un precedente importante para cómo las grandes plataformas digitales abordan sus relaciones con los creadores de contenido en el futuro.

En un comunicado publicado en su web, Google ha enfatizado su posición como «la primera y única» plataforma que ha firmado acuerdos de licencia significativos con 280 editoriales de noticias francesas bajo la Directiva Europea de Derechos de Autor (EUCD), cubriendo más de 450 de sus publicaciones y compensando a los editores con decenas de millones de euros anuales.

«A pesar de este progreso, la Autoridad de Competencia Francesa (FCA, por sus siglas en inglés) impuso hoy una multa de 250 millones de euros a Google por la forma en que hemos llevado a cabo esas negociaciones. También insistieron en cambios en cómo negociamos, a lo cual hemos accedido como parte de un acuerdo de un caso de larga duración.

Hemos transigido porque es hora de avanzar y, como muestran nuestros muchos acuerdos con editores, queremos centrarnos en el objetivo más amplio de enfoques sostenibles para conectar a las personas con contenido de calidad y trabajar constructivamente con los editores franceses.Pero es importante señalar que la multa no es proporcional a los problemas planteados por la FCA. Tampoco tiene suficientemente en cuenta los esfuerzos que hemos hecho para responder y resolver las preocupaciones planteadas, en un entorno donde es muy difícil establecer un curso porque no podemos predecir hacia dónde soplará el viento a continuación.

Desde que la ley entró en vigor, la falta de orientación regulatoria clara y las acciones de aplicación repetidas han dificultado la navegación en las negociaciones con los editores, o planificar cómo invertimos en noticias en Francia en el futuro. El número de publicaciones y tipos de contenido dentro del alcance también ha variado, desde publicaciones de noticias generales hasta publicaciones especializadas náuticas como voilesetvoiliers.ouest-france.fr y lemarin.ouest-france.fr, así como sitios de listados y comparación como allocine.fr y jeuxvideo.com. Nosotros, y otros, necesitamos más claridad sobre a quién estamos pagando y por qué. (…)

La multa de hoy se relaciona principalmente con desacuerdos sobre cuánto valor obtiene Google del contenido de noticias. En nuestro acuerdo con la FCA, nos hemos comprometido a revisar la metodología para calcular los ingresos indirectos. Para guiar las negociaciones futuras, tomaremos medidas para analizar aún más el verdadero valor económico del contenido de noticias en nuestros servicios.

La multa también se relaciona con problemas procedimentales de negociación durante los últimos dos años, planteados por un puñado de editores y publicaciones. Sus críticas incluyeron la velocidad de comunicación (algunos documentos se enviaron con unos días de retraso) y los umbrales de remuneración (que finalmente no se aplicaron). Hemos tomado medidas concretas para responder a estas críticas».

Como ves, este caso subraya la importancia de una regulación eficaz en el entorno digital para asegurar que los avances tecnológicos como la inteligencia artificial no socaven los derechos de los creadores de contenido.

Publicado por

Content manager en Marketing4eCommerce
Content manager de Marketing4eCommerce desde 2014. En este tiempo he redactado más de 1.600 artículos relacionados con el mundo del marketing.

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