El Black Friday es uno de esos momentos del año en los que un eCommerce se juega buena parte del trabajo realizado durante meses. Campañas preparadas, descuentos definidos, previsiones de stock, inversión en captación… Pero atraer más tráfico no sirve de mucho si una parte de esos usuarios se pierde justo antes de pagar.
Por eso, además de revisar precios, campañas o logística, conviene poner el foco en un elemento que a veces queda relegado hasta el último momento: el checkout. Una experiencia de pago lenta, compleja o que no ofrece las opciones que espera el usuario puede convertir una oportunidad de venta en un carrito abandonado.
Y durante el Black Friday, cuando aumenta considerablemente el volumen de visitas y transacciones, cada pequeño problema se multiplica. Estas son seis optimizaciones que conviene revisar antes de que llegue el pico de ventas.
La primera regla es sencilla: cuantos menos obstáculos tenga que superar el comprador, mejor. Formularios demasiado largos, demasiadas pantallas o solicitar información que no resulta imprescindible aumenta el esfuerzo necesario para terminar una compra. Reducir campos y pasos ayuda especialmente en operaciones rápidas o impulsivas como las que se producen durante campañas promocionales.
También conviene ofrecer compra como invitado o guest checkout. Obligar a crear una cuenta antes de pagar introduce una barrera adicional para aquellos clientes que simplemente quieren completar una operación y marcharse. El registro puede ofrecerse después como una opción, pero no tiene por qué convertirse en requisito para comprar.
La segunda cuestión es revisar qué métodos de pago encuentra el cliente. En España, Bizum se ha convertido en una alternativa especialmente relevante por su rapidez y su buena adaptación a la compra desde dispositivos móviles: permite completar el pago desde la aplicación bancaria sin necesidad de introducir manualmente los datos de una tarjeta.
Pero Bizum no debería ser la única alternativa. No todos los consumidores quieren pagar de la misma manera, por lo que ampliar el abanico puede evitar abandonos causados simplemente porque el usuario no encuentra su opción preferida. Entre las alternativas habituales se encuentran las tarjetas, wallets digitales como Apple Pay, PayPal o soluciones de financiación.
Esto obliga a los eCommerce a pensar en la estrategia de pagos como algo más que una cuestión técnica. Los métodos disponibles forman parte de la experiencia de compra y deben adaptarse tanto al mercado como al tipo de cliente y dispositivo desde el que se realiza la transacción.
La tercera optimización está detrás de todo lo anterior: la propia infraestructura de pagos. Durante Black Friday aumenta el número de operaciones simultáneas y cualquier error, caída o fricción adicional puede traducirse directamente en ventas que no llegan a completarse.
Además de la estabilidad, resulta importante contar con herramientas que permitan simplificar compras futuras. La tokenización, por ejemplo, sustituye los datos sensibles de la tarjeta por un identificador seguro, facilitando que un cliente recurrente pueda completar operaciones posteriores con menos pasos.
En este punto también entra en juego la seguridad. Una pasarela de pago para eCommerce debe cumplir con requisitos como PCI DSS y con el marco europeo PSD2 y la autenticación reforzada de cliente (SCA), buscando un equilibrio entre proteger la operación y evitar introducir fricciones innecesarias durante el pago.
Paycomet, por ejemplo, reúne en su pasarela estas capacidades junto con tokenización y un panel de control desde el que monitorizar operaciones y gestionar los cobros de forma unificada. Es especialmente durante campañas con mucho volumen cuando disponer de información en tiempo real puede facilitar la detección de incidencias.
La cuarta revisión debe centrarse en el móvil. El checkout tiene que estar pensado para pantallas pequeñas, no limitarse a ser una versión reducida del proceso diseñado para escritorio. Formularios sencillos, botones fáciles de pulsar, poco scroll y buenos tiempos de carga pueden marcar una diferencia importante cuando el usuario está comprando desde su smartphone.
Y queda una última recomendación que, precisamente por obvia, puede olvidarse: probarlo todo antes del Black Friday. La quinta y sexta optimización pasan por comprobar tanto la experiencia como el funcionamiento técnico mediante pruebas end-to-end: añadir un producto al carrito, introducir los datos, seleccionar cada método de pago y completar la transacción hasta recibir la confirmación.
Estas pruebas deberían realizarse tanto en desktop como en móvil y con diferentes métodos de pago, porque el objetivo es encontrar los problemas antes que los clientes.
En definitiva, Black Friday no consiste únicamente en conseguir que más usuarios entren en una tienda online. El verdadero reto es transformar ese incremento de tráfico en ventas completadas. Y para ello, revisar con antelación el checkout, los métodos de pago, la experiencia móvil y la infraestructura que sostiene las transacciones puede ser tan importante como la propia campaña de captación.
Quienes quieran revisar las posibilidades de su infraestructura de pagos pueden consultar también las soluciones de Paycomet para eCommerce antes de afrontar el próximo pico de ventas.
Imagen: ChatGPT
Este artículo es posible gracias al apoyo de Paycomet 😉
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