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En los últimos dos años hemos presenciado cómo la adopción de nuevos medios de pago se ha acelerado entre distintos segmentos de la población a nivel mundial. Una realidad en la que las tarjetas (bien sea de crédito o débito) siguen teniendo un peso importante para los usuarios al momento de comprar productos o pagar servicios. 

La edad de oro del contactless

Dentro de Europa, España se ha consolidado como el país que más se ha adaptado a la modalidad de pago contactless (pago sin contacto) con tarjeta en todo el continente, según indica el XI Informe de Tendencias de Medios de Pago presentado por Minsait Payments. Nuestro país se sitúa a la cabeza en esta modalidad en Europa, una opción que es elegida por casi 9 de cada 10 españoles para realizar sus pagos en los terminales de puntos de venta físicos. Además, España es también el país que ha experimentado el mayor crecimiento en el uso de las tarjetas contactless en el continente, un 10% con relación a 2020.

La tarjeta continúa ganando terreno entre los diversos medios de pago utilizados por la población bancarizada en España, que destaca como principales ventajas su rapidez, facilidad de uso y comodidad frente al efectivo.  Los consumidores españoles declaran haber utilizado hasta tres medios de pago diferentes, siendo la tarjeta el medio de pago preferido para el 74% de la población, tanto en comercio físico como en compras online.

En cualquier caso España es el país de Europa en el que más bancarizados declaran haber usado el efectivo en el último mes (85%), siendo su empleo más habitual en unos puntos de venta que otros. El 45% de los españoles opta por el efectivo en pequeños y medianos comercios, seguido de cerca por los bares y restaurantes (36%) y el transporte público (31%).

Es así como España va siguiendo la tendencia de países como Italia, Portugal, Brasil, Argentina o Chile, lugares en donde los medios de pago digitales han subido a gran escala.

Cabe destacar además que hay preferencias de usuarios que no se satisfacen del todo: no todos los puntos de venta se adaptan a las preferencias del consumidor en lo que respecta a la transformación digital de sus pagos, es decir, en la aceptación de formas de pago alternativas al dinero en efectivo con las que la población se encuentra equipada.

En líneas generales, es mayor en Latinoamérica la obligatoriedad de uso de efectivo en los diferentes puntos de venta (siendo éste el el único medio aceptado) que en Europa; sin embargo, todos los países comparten dos tipologías de establecimiento como los más restrictivos ante los medios de pago aceptados: el pequeño y mediano comercio (mercados y tiendas de barrio de alimentación, ropa y calzado, peluquerías) y el transporte público (autobuses, taxis, tren).

En el caso de Europa, aunque las opciones de medios de pago para los distintos puntos de venta parecen más amplias, existen también ciertas limitaciones o trabas al pago con medios distintos al efectivo en el pago de servicios profesionales del hogar, los bares y restaurantes, el transporte público y especialmente, los pequeños comercios. Esta tendencia se suele ver con especial relevancia en España, Italia y Portugal.

Sin embargo, los expertos consultados en este informe confirman que habrá una tendencia al uso simultáneo de varios medios de pago sin que exista previsión alguna de que ninguno se abandone a corto plazo. Eso sí, solo uno de cada siete entrevistados ve al efectivo como medio de pago de uso mayoritario en 2030.

Por otro lado, la tenencia de tarjetas de crédito en España se ha mantenido estable durante el último año si se compara a la caída experimentada en otros países de la región, como Reino Unido y Portugal. También nuestro país sigue destacando como líder en cuanto a la frecuencia de uso para retiradas de dinero de cajeros automáticos y en la opción de pago a fin de mes, la cual es elegida por siete de cada diez españoles. Con relación a la modalidad de débito, cabe destacar que sigue siendo la gran protagonista en términos de equipamiento de la población. Se mantienen porcentajes similares en todos los países, siempre por encima del 85% y en el caso concreto de España, se ubica en el 90% de la población bancarizada.

Bizum, el rey de los pagos móviles

Para destacar también en este informe de Minsait Payments está el uso de las alternativas de pago móviles: En España sigue aumentando el uso de apps de pago entre usuarios particulares, siendo Bizum la alternativa que va a la cabeza; el 57% de la población recurre a estas aplicaciones principalmente para poder enviar y recibir dinero.

Además, el 66% de los españoles que realizan pagos con dispositivo móvil se decanta por la modalidad de pago NFC, basada en el intercambio de datos de forma inalámbrica, ante otras opciones como el QR o el pago directamente desde la app (in app).

De igual forma, el uso del smartphone para compras en eCommerce sigue creciendo en España, donde 6 de cada 10 españoles declara usarlo, aunque por ello nuestro país se sitúe por debajo de otros países de Europa y Latinoamérica. A ello se le suma el incremento de la frecuencia en compras online, las cuales el 56% de los españoles hacen al menos una vez al mes, pero aún lejos del 69% de Reino Unido.

Asimismo, el 76% de los encuestados en España usa el doble factor de autenticación para compras online, una modalidad que ellos consideran muy adecuada para garantizar la seguridad de sus datos al momento de hacer estas compras. Igualmente, cabe destacar que 8 de cada 10 españoles prefiere la opción de abrir la app e introducir la huella como segundo factor de autenticación, ya que este servicio produce menores incidencias a nivel global; sin embargo, siete de cada diez encuestados afirma recurrir a la práctica a la validación mediante contraseña y código enviado a sus móviles vía SMS.

España, a la cabeza del BNPL

Por otro lado, España se sitúa solo por detrás del Reino Unido entre los países de Europa con mayor
conocimiento y uso del sistema BNPL (Buy now, pay later o compra ahora y paga después), que permite aplazar el pago de las compras online. Bajo esta línea, 4 de cada 10 españoles afirma conocer esta modalidad de pago y 3 de cada 10 declara haberlo utilizado.

Otra importante tendencia desvelada en este informe es el creciente protagonismo de los nuevos proveedores de servicios de pago en todos los países, aunque el banco sigue siendo la entidad con la que más se opera en términos financieros, especialmente en Europa, donde se estanca el fenómeno de la multibancarización.

En esta línea, los bancos siguen siendo los proveedores de pago preferidos para el 89% de los españoles. Sin embargo, son cada vez más numerosos los consumidores que tienen contratado algún tipo de producto o servicio financiero con comercios físicos (37%), empresas de telecomunicaciones (32%), plataformas de comercio electrónico (32%), grandes tecnológicas (20%) o neobancos (18%).

Esta apuesta por los neobancos se da especialmente en Latinoamérica, donde las compañías de telecomunicaciones (a través de créditos personales) o la inclusión de estas entidades están generando un nuevo paradigma financiero. Sin embargo, aunque la población bancarizada está comenzado a trabajar con estas nuevas entidades desde un punto de vista financiero,
a la hora de establecer una preferencia o identificar el tipo de entidad principal, el banco sigue siendo el protagonista. Sí se significan dos países en este aspecto, Brasil y Colombia, donde algo más del 26% de la población bancarizada indica como entidad principal un neobanco. Esta presencia se explica, no solo por la gran presencia de este tipo de entidades, sino también por la edad, ya que son los grupos más jóvenes, tanto de Brasil como de Colombia, los que en mayor medida operan con estas entidades y las identifican como sus principales referencias.

 

 

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